La Estrella de Panamá
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18 de Oct de 2019

Cultura

‘Tenemos que tomarnos más en serio'

El periodista Héctor Feliciano se refiere a los desafíos del periodismo cultural, muchas veces considerado un accesorio

Héctor Feliciano es un orgulloso periodista cultural. Es uno de los maestros de la Beca de periodismo cultural Gabriel García Márquez que una vez al año convoca a un grupo de periodistas a un taller de inmersión de 10 días en los que trabajan en sendos proyectos que serán guiados y perfilados y eventualmente publicados en los medios de comunicación donde los estudiantes trabajan.

Feliciano trabajó en un proyecto de investigación que terminó siendo un libro. Me refiero a El museo desaparecido , trabajo basado en un episodio relevante de la etapa de dominio nazi : el saqueo sistemático del patrimonio artístico francés.

Una muestra de que el periodismo cultural puede ser de lo más importante, impactante y relevante.

El periodista puertorriqueño visitó Panamá para la presentación del libro Gabo Periodista, del cual fue editor. Durante su visita, conversó con La Estrella de Panamá sobre la cultura y el periodismo.

El periodista cultural sufre muchas veces por el menosprecio del resto del gremio que asegura que su trabajo es poco importante o que carece de valor. Nuestra primera pregunta es ¿por qué se considera nuestro trabajo como algo ligero?, ¿será que resulta ligero?

‘Seguro que hay periodistas culturales que no hacen su trabajo, pero yo pienso que cuando uno hace su trabajo bien, el periodismo cultural es muy importante para la sociedad', afirma Feliciano.

Y es que mientras el especialista en cultura termina comprimido en las secciones de hogar o farándula, ‘nosotros estamos tocando la fibra que mantiene unida a la sociedad. Somos la pega, la cola. Y pienso que nosotros manejamos temas que son tan importantes como el político o el económico. Con repercusiones como las políticas o económicas, pero tenemos que esforzarnos en que se sepa', dice.

Feliciano cuenta que él realizó la investigación vertida en el libro El museo desaparecido , para ‘de algún modo demostrarle a mis colegas que no son periodistas culturales que hay temas de periodismo cultural que tienen repercusiones políticas, económicas y sociales', detalla.

Para el periodista es importante que el que se dedique al tema cultural lo mirare así, ya que las entrevistas que se realizan o las actividades que se cubren ‘tocan muchas veces el tejido de la sociedad y uno entiende mejor una sociedad cuando entiende su cultura', cosa que no necesariamente sucede cuando entiende sus finanzas.

Llegado a este punto, hay que revisar qué significa ‘cultura' para nosotros, pues ese significado podría ser muy limitado. ‘Pienso que los mismos periodistas nos hemos acostumbrado a que nos hayan puesto de lado, y termina uno haciendo una ‘notita', sin mucha vinculación', considera el puertorriqueño. De acuerdo con el maestro de la FNPI, se debe estar consciente de que ‘cuando estás entrevistando a artistas, o cuando estás hablando de obras, haciendo una entrevista, un reportaje, o una crítica, estás tocando a la fibra que hace funcionar la sociedad. Y esa fibra cambia, y se transforma y eso lo puedes ver en artistas muchas veces, uno ve cómo se transforman', asegura. Películas o libros son muchas veces espejos de lo que es la sociedad y que permiten que tanto el periodista como el lector pueda adentrarse y conocer mejor esa sociedad. ‘No es el caso d e las finanzas o de la política. El acento nacional, ese acento de cada país, lo puede dar el periodismo cultural, nos lo va dando el periodismo cultural', insiste.

Esto es más visible aun cuando se le da seguimiento al material que publica la sección a lo largo del tiempo. ‘Uno va entendiendo cómo de algún modo te están dando una especie de gran matiz de lo que es la sociedad, te van componiendo un cuadro, un panorama, una especie de ‘gran mural de lo que es la sociedad', sostiene.

Entonces, ¿qué le falta al periodista cultural para poder hacer un trabajo más robusto?

‘Nos faltan medios, pero pienso también que nos falta tomarnos más en serio', dice Feliciano sin dudar.

Según el periodista, ‘solemos replicar modelos que vienen del norte, que no el europeo porque el europeo sí le da importancia a la cultura', mientras que en Estados Unidos, al periodismo cultural se le da una importancia cada vez menor. ‘Ya han eliminado puestos de críticos de cine, de literatura, porque para ellos no es importante. Los han dejado que se vayan a revistas especializadas que quizá son buenas, pero no, si se convierten en una ‘guetoización', reflexiona.

Para Feliciano es esencial ‘mirar alrededor nuestro y detallar la importancia que tiene la cultura para nosotros. Está ahí, pero no la estamos reproduciendo en nuestros medios, nuestros medios no están reproduciendo la importancia que nosotros mismos le damos a la cultura, con manifestaciones como el baile, la música, la comida; todos esos son elementos culturales importantísimos y que te hacen entender la sociedad', confirma.

‘No tengo una fórmula mágica', asevera, ‘pero creo que hay que seguir dando, hay que prepararse mejor, no dar pie y sacar del desprestigio al crítico de cine, de arte, de literatura, aunque un periodista cultural no es solo un crítico, es alguien que le va a traer elementos nuevos al lector para que el lector pueda ver cosas nuevas y pueda conocer cosas nuevas', declara.

En el ‘big bang' del universo digital que sigue añadiendo cosas nuevas, Feliciano piensa que el papel del periodista es más importante ‘porque somo s una especie de enviado especial para decirle al público qué es más importante, estamos para jerarquizar y decirle al lector que no se gaste 15 vías lácteas en algo que no vale la pena. Esto siempre ha sido así pero ahora, lo es más que nunca', garantiza.

LOS TALLERES DE LA FUNDACIÓN

Héctor Feliciano llegaba a Panamá luego de terminar el taller de Periodismo Cultural de la FNPI, única beca de convocatoria mundial y la euforia aun no lo abandonaba.

Con 15 estudiantes de alrededor del mundo, Feliciano y Jonathan Levi, como maestros y algunos invitados especiales se dedican por 10 días a un tema de periodismo cultural. Este año se dedicaron al cine y contaron con la participación del cineasta y escritor David Trueba y Stephanie Zacharek, crítica de cine de la revista Time .

‘Trabajamos en los textos que van haciendo estas personas, los editamos, hacemos sugerencias, estamos haciendo lo que ni las salas de redacción ni las escuelas de periodismo hacen, es el trabajo práctico inspirado en Gabo, él es quien establece la fundación y a él le gustaba el trabajo de editar', comenta.

Los estudiantes llevan un texto que en 10 días los maestros irán editando, mejorando, estableciendo una estructura o columna vertebral, de ser necesario. ‘Son unos textos muy interesantes desde el principio hasta el final cuando uno ve toda la trayectoria de cada uno', detalla.

El maestro reconoce que es una beca que exige mucho esfuerzo de parte de uno, ‘cuando terminas vas para el hospital pero satisfecho', dice a manera de broma.

Además, representa un gran aprendizaje para los periodistas no solo por la participacion de los maestros sino por la interacción de 15 personas, cinco de ellas colombianas, cinco más de América Latina y cinco más del resto del mundo.

‘Es gente que se conoce mucho, que termina marcada porque es como haber ido a la guerra juntos, al final no se quieren ir. Se trabaja en grupo, la mayor parte del tiempo está todo el mundo presente y estamos editando en unión con todos los demás. Los otros 14 están viendo el trabajo de uno de ellos y comentándolo también', explica.

Para Feliciano es una gran lección porque ‘en el periodismo tienes que tener tu ego bajo control, uno tiene que saber que hay mucha gente que v a comentar el texto antes de que se publique, y eso es muy bueno, es muy saludable porque uno aprende que te lo van a comentar, te lo van a criticar, y que probablemente te lo van a mejorar', apunta.

Esto facilita que el escritor integre al editor en su trabajo y que haya una autocrítica todo el tiempo, la mejor manera de cada día hacer un mejor trabajo.

‘Cuando uno hace su trabajo bien, el periodismo cultural es muy importante para la sociedad. Uno entiende mejor una sociedad cuando entiende su cultura'