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26 de Oct de 2020

Cultura

Amara La Negra, la afrolatina que aspira a ser la Celia Cruz de los mileniales

La artista detalló que no fue hasta los 6 o 7 años cuando empezó a darse cuenta de que la trataban diferente a los demás

Amara La Negra, la afrolatina que aspira a ser la Celia Cruz de los mileniales
Amara La Negra

La cantante Amara La Negra está harta de que las mujeres afrolatinas no aparezcan ‘ni en las telenovelas, ni en las películas, ni en las revistas', y aspira a ser para los jóvenes de hoy el icono que en su día representó Celia Cruz, a quien conoció de niña cuando era bailarina del programa ‘Sábado Gigante'.

Amara (1990, Miami), cuyo nombre real es Diana de los Santos, participa como embajadora en un evento de Planned Parenthood, la mayor red de clínicas de salud sexual de Estados Unidos y que atiende, sobre todo, a mujeres con pocos recursos.

La cantante de pop urbano, protagonista del programa ‘Love & Hip-Hop' de VH1, lleva en los escenarios desde bien pequeña como una de las bailarinas del programa ‘Sábado Gigante' de Univisión. Allí, y en otras ocasiones, conoció a la reina de la salsa, Celia Cruz, a quien le encantaría decirle ‘que su esfuerzo valió la pena' y que ‘su humildad y energía' le inspiraron para tomar su testigo y convertirse en un icono de la generación milenial

.Celia Cruz fue la única afrolatina que pudo tener como referente durante su infancia y lamenta que, 20 años después, esa discriminación no dé tregua. ‘No estamos en las telenovelas, ni en las películas, ni en las portadas de revistas. No estamos en ningún sitio y cuando por fin nos ponen somos las esclavas, como en Xica Da Silva , o las chachas, las nanas o las drogadictas', criticó.

La artista detalló que no fue hasta los 6 o 7 años cuando empezó a darse cuenta de que la trataban diferente a los demás, e incluso en el programa donde bailaba de pequeña la solían colocar al fondo o bien al medio, ya que destacaba demasiado al ser la única afrodescendiente.

Desde entonces, decidió no dejarse ‘pisotear' y convencer a las afrolatinas de toda América de que tienen que abrazar ‘su color de piel, la textura de su pelo y las facciones de su rostro', ya que cree que ese mensaje, el de aceptarse a sí misma, trasciende su música.

‘Quiero ser una leyenda y no necesariamente a través de mi música. Ganar un Grammy o un Billboard es fácil si trabajas bien, pero yo aspiro a tener un Nobel de la Paz porque eso quiere decir que hiciste una diferencia en el mundo', detalló la artista, cuyo mayor miedo es que su legado ‘caiga en el olvido' el día que muera.