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26 de Nov de 2020

Cultura

Celebración y banquete, la entrada del nuevo ocupante al Palacio de las Garzas

En un salón acondicionado para más de tres mil invitados, el recién juramentado presidente de la República, Laurentino Cortizo, festejó con familiares, Jefes de Estado de Gobierno, Representantes de Casas Reinantes y demás invitados

Ante el sentimiento de una nación que parece adolorida, cansada y con la fe puesta en una buena dosis de trabajo y voluntad política, ya a las dos de la tarde se oficializó la instalación de un nuevo Gobierno en Panamá. Laurentino Cortizo Cohen culminó su primer discurso como presidente de la República para el periodo 2019-2024 y cita entre promesas, que se avecina una ardua tarea enmarcada en el propósito de dar vida a las aspiraciones de un país: ‘Tenemos retos monumentales, grandes tareas nacionales. Los panameños nos vamos a poner de acuerdo, es el momento de dar el paso al frente, comienza otra etapa, la de unir fuerzas', subrayó.

Más temprano, entre la ansiedad y el vaivén de centenares que se alistaban para ser parte de la ceremonia de toma de mando - originalmente prevista para las 11:00 a.m. - miembros del nuevo gabinete, representantes del empresariado y diplomáticos, arribaron al Centro de Convenciones Atlapa. Había etiqueta, sonrisas, encuentros y miradas en las que reposaba la expectativa del porvenir.

José Gabriel Carrizo, vicepresidente de la República, marcó su llegada, con paso firme, junto a su esposa y sin titubeos al dirigirse a los medios. Posteriormente también lo hizo Cortizo, quien pidió calma ante el alboroto desenfrenado de quienes accionaban sus cámaras y micrófonos y confesó sentirse ‘optimista' pese a los desafíos subyacentes. ‘Ante los retos, los panameños siempre vamos a crecer y a unir fuerzas, me siento positivo; en los dos últimos meses hemos tenido la visita de empresarios con el interés de invertir en Panamá'.

La puerta 14A logró aglutinar el apetito insaciable de los periodistas y fue la vía de acceso a figuras como Iván Duque, presidente de Colombia, Brahim Ghali, presidente de la República Árabe Saharaui Democrática, Martín Vizcarra, jefe de Estado de Perú, Jimmy Morales, presidente de Guatemala, Danilo Medina, primer Mandatario de República Dominicana y Evo Morales, presidente de Bolivia. El Rey Felipe VI de España, Bocchit Edmond, canciller de Haití, Wei Qiang, embajador de China en Panamá, Fabiola Zavarce, representante del gobierno de Juan Guaidó y José Domingo Ulloa, arzobispo de Panamá, también se hicieron presentes, mientras que Wilbur Ross, secretario general de Estados Unidos, se preparaba para una breve alocución en el salón contiguo.

Con un código de vestimenta versátil, reinan colores sobrios y en tonalidades pasteles en las damas, aunque las más audaces optaron por rojo, naranja y verde. Y muy especialmente Yazmín Colón de Cortizo, lució sus mejores accesorios: sonrisa y seguridad, además de un traje blanco en dos piezas, ajustándose muy bien al rol de fiel compañera del nuevo mandatario.

Jaime Luna, diseñador intermacional, cree que la imagen de la primera dama, para la ocasión, ‘fue impecable. Se trató de guipur blanco, fresco de muy buen gusto y exquisito corte. Muy favorecedor a su figura estilizada'.

‘Hubo de todo, trajes largos, pantalones, gente impecable y otros no tanto. Muchos ‘guipures' suizos, chifones, shantung de seda italianos, piques de algodón brocados'.'

JAIME LUNA,

DISEÑADOR DE MODA.

‘Hubo de todo, trajes largos, pantalones, gente sobria y otros no tanto. Muchos guipures suizos, chifones, shantung de seda italianos, piques de algodón brocados'.

El experto en moda cree que la paleta de colores abrazó desde los tonos bright pasteles hasta los vibrantes como el royal blue y verdes, como lo es el caso de la esposa de Carlos Aguilar, director del Instituto Nacional de Cultura y posible titular de la cartera de Cultura - una de las promesas del nuevo gobierno - que lució un diseño suyo en ‘crepe de seda marroquí, con cuello y puños en gazaar, cortes en goudes y botonadura de perlas al frente en color azul'.

El almuerzo presidencial

Más temprano La Estrella de Panamá logró colarse en el salón que acogería a los más de dos mil invitados del almuerzo con el cual, Cortizo daría un agasajo a los Jefes de Estado de Gobierno y Representantes de Casas Reinantes que le acompañaron en este día histórico.

Una fiesta ambientada con orquídeas blancas y magenta, luces tenues y en color azul, recogió cuatro estaciones de un bufet cargado de quesos, figuras crocantes, postres, y alimentos del mar, próximos a la tarima situada en un punto estratégico del lugar. Frente a esta y en una mesa principal, reposó visible la tarjeta que dispone: ‘Reservado, familia / Presidente'.

Las sillas de estilo isabelino, con tapicería en un beige tenue, acompañaron cada mesa.

Lawaner Regnault, chef de Banquetes del Hotel Sheraton y responsable del catering , contó que el menú fue diseñado en 20 días con la logística, las manos y los cerebros creadores de 30 cocineros.

‘Trabajar a gran escala siempre es un reto y algo especial. Pueden surgir imprevistos pero nos gusta desempeñarnos bajo presión', comparte.

‘El banquete fue preparado para un estimado de tres mil a tres mil 400 personas', explicó. Arroz frito con camarones o con pollo, tres tipos de carne como salmón, cerdo y filete de res, son los platos principales.

Y claro, el ceviche no podía faltar. ‘Es clásico y tiene algo de langostinos. También incorporamos entre los elementos fríos ensalada griega y ensalada Waldorf'.