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08 de Dec de 2019

Cultura

La carnada perfecta

Corro lo más rápido que mis piernas me lo permiten, apurando la distancia que hay desde el colegio a mi casa. .

La carnada perfecta

Corro lo más rápido que mis piernas me lo permiten, apurando la distancia que hay desde el colegio a mi casa.

Subo las escaleras y llego a mi habitación. A esta hora aún no hay nadie en la casa. Me quito el uniforme y busco la ropa más linda que tengo en el armario, me pongo la falda celeste que mi papá define, cuando me la ve puesta, como no apropiada para quinceañeras.

Hurto algo de maquillaje de mi madre y lo uso para parecer mayor.

Repaso la dirección varias veces antes de salir. El lugar de la cita está a solo tres cuadras de mi casa. Hace más de seis meses que nos chateamos a diario, intercambiando historias, fotos y poemas. Es un chico encantador, y el más guapo que he conocido. Aunque vive a las afueras de la ciudad, hoy está cerca de mi casa. Está en casa de sus abuelos, y me invita a cenar.

Estoy enamorada de Julián. No es un juego como dice mi madre. Ella no lo conoce como yo.

Hoy nos veremos en persona por primera vez. Me ha confesado que está nervioso.

Toco el timbre, su abuelo me deja pasar.

Pone el seguro de la puerta principal y sonriendo me dice:

--Hola preciosa, soy Julián.

Dilena Lezpin