06 de Dic de 2021

Cultura

La esclavitud, la tajada de sandía y las luchas sociales en el arrabal de Santa Ana 

El arrabal de Santa Ana fue el sitio donde en el siglo XIX se formó el espíritu medular de la población de la ciudad de Panamá 

La Tajada de Sandia
José Manuel Luna que se enfrentó con un puñal a los revólveres de los gringos Jack Oliver y compañía lo hizo debido a que no quisieron pagar un pedazo de sandía.Archivo| La Estrella de Panamá

“Los negros en fila avanzaban penosamente por el camino. Daban tres pasos, se detenían, y nuevamente otros tres pasos. Todos al mismo tiempo, todos con el mismo ritmo. Los grilletes y cadenas que sujetaban sus pies estaban unidos a otra más grande que cargaban a sus espaldas. Un terrible y triste rechinar de hierros se oía producto de esa forma humillante de seguir adelante. 

 

Los soldados españoles de miradas atentas, los custodiaban armados con mosquetes, y látigos. Al que perdía el paso, ¡fuazzzzzzzzz! Allí iba, certero el azote que desgarraba la piel y provocaba una queja de dolor. No podían permitir que nadie retrasara la ristra humana.

 

Cada uno valía muchas monedas de plata. A estos negros que habían llegado desde África, los llevaban al mercado de Calidonia, en las afueras de la Ciudad de Panamá. “ ( Tomado del libro Leyendas Cuentos y Tradiciones 500 Años de la Ciudad de Panamá, Andrés Villa).

El arrabal de Santa Ana tiene una historia singular. Fue el sitio donde en el siglo XIX se formó el espíritu medular de la población de la ciudad de Panamá. El proceso tiene condimentos muy propios que nacen en 1673 a las afueras de las murallas tan pronto se traslada la urbe después del ataque de piratas ingleses.

 

Esa especie de libre albedrío, de marginación, le da carácter a una población negra que guarda la proporción de siete a una con respecto a la blanca. Omar Jaén Suárez en su obra La Población del Istmo de Panamá, señala contundentemente que: “ No se puede olvidar un hecho mayor el cual es que toda persona de color tiene un ancestro esclavo. 

Acá hay campamentos de negros bozales que son traídos del África en barcos a Portobelo, custodiados y encadenados caminan por el Camino Real, llegan al lado Pacífico para ser reembarcados hacia Suramérica. Algunos, comprados, se quedan sirviendo aquí. Durante tres siglos se da ese fenómeno de Panamá ser un punto de rexportación de negros, pero entre el año 1718 a 1726 este comercio infame es manejado por escoceses que nombran a su campamento al lado de la ermita de San Miguel, Calidonia. Es una manera de recordar el antiguo nombre de su país, y el lugar se queda con él. Cada uno que vendido era marcado con un hierro candente para demostrar que la transacción mercantil había pagado impuestos al Rey de España. 

El cimarronaje, la historia de los que se rebelan y que huyen al monte sobre todo al este de la ciudad, Pacora, Chepo son elementos de esta historia. 

Es esta una capital con una clase blanca dominante dedicada al comercio, con iglesias, plazas y calles pavimentadas, rodeada de miles de personas de color en estado de pobreza e ignorancia que viven en el arrabal. Las estadísticas de este comercio van variando durante toda la etapa colonial. Al menos 40,000 esclavos pasaron por aquí en el S XVIII, Hay tiempos de auge pero va disminuyendo paulatinamente entrado el siglo XIX y por fin, la esclavitud es abolida en 1852 por ley de Nueva Granada. 

La situación económica del Istmo y de los mercados suramericanos es la que determinará los vaivenes de este comercio. 

Existen esclavos en las haciendas pero también los hay hombres y mujeres domésticos. Jaén Suárez señala la relación entre ambas castas. “La sociedad panameña y particularmente la urbana en su mayoría de color porta el peso de la herencia de la esclavitud. “ Y agrega que mediante el bautismo se da un parentesco sociológico pues los amos le dan sus apellidos a sus negros. 

  

Es interesante la deducción de este historiador que también escribe que debido a una profunda cohabitación en las residencias de los intramuros se trasfiere el alma del negro al cuerpo de blancos. Todo esto salpica al arrabal. Hay una intensa relación entre ambas razas, de amor, odio, necesidad y algunos sentimientos más. 

En 1756 se determina que para vivir “decentemente” se necesitan cuatro esclavos. Se señala que una familia con estatus debía por lo menos contar con un lacayo, un cocinero, un cochero, y un sirviente.

Ya mencionamos lo de la marginación. El arrabal sufre de ese estigma y está poblado por grupos dominados. Este es un fenómeno de deficiente integración y poca o nada participación en la población global. 

Nos preguntamos cómo un negro del arrabal ascendía en la escala social desde el último peldaño de la esclavitud. La respuesta es que ellos podían comprar su libertad si trabajaba extra, o era un diestro artesano. Claro que reunir 200 o 300 pesos de aquella época le podía costar muchos años pero lo hacían. Ya los libertos ayudaron comprando la libertad de esposas e hijos. Servir en el ejército del Rey fue un medio para que el negro rompiera sus cadenas. 

 

Con todo eso los libres estaban en desventajas. Pero todo comienza a cambiar en 1821 con la independencia de España. El Siglo XIX tiene grandes transformaciones. Los negros conocidos como proeles son expertos navegantes corriente arriba y corriente abajo del Rio Chagres, también trabajan como arrieros de caravanas de mulas en el Camino de Cruces. El arrabal vive del tráfico de gentes y mercancías de la ruta transístmica. Y hay los que acumulan dinero y montan comercios que operan fuera de las murallas. 

Venden productos agrícolas, aguardiente. Este último destilado de caña ofrece dos versiones. El que tiene anís, lleno de fragancia y con el sabor de esa planta. La gran mayoría de esos licores tienen como base etílica un alcohol puro e insípido. Poco a poco el anisado va cediendo en preferencia a la segunda versión que no tiene sabor ni olor y al que le llaman “seco”. Con los años se convertirá en la bebida nacional.

Eso es lo que les toca. Todavía la gente de color no puede competir en empleos en actividades relacionadas con entidades gubernamentales. La Hacienda, las aduanas, los correos son exclusivos para los blancos de intramuros. 

La llegada del ferrocarril es uno de los puntos más importante en la historia del arrabal. Cambian las costumbres y su modelo económico. La vida es más rápida. La vía férrea convierte el transporte a través del istmo en multimodal. Los muelles, las aduanas, tramitan mercancías y pasajeros de varias líneas de vapores. Se destacan las que unen a Panamá con California y con puertos de Chile, Perú, Ecuador y Colombia. Cruzar el istmo es cosa de horas y las islas del Caribe y las Costa Este de los Estados Unidos están al alcance de otras líneas marítimas.

 

Un ejemplo es que desde el S XIX el sombrero de paja ecuatoriano llega a los comercios panameños y de aquí se manda a Aspinwall y después a la colonia inglesa en la isla de Jamaica. Esa prenda de vestir será exportada a todas las posesiones de Inglaterra en el mundo, la India, Suráfrica, Kenia, Australia, Hong Kong, Egipto, Medio Oriente y será conocido por el nombre de Panamá. 

El sombrero se convierte en símbolo de elegancia y es usado en el arrabal.

El ferrocarril modifica la geografía de Santana. Su estación está en sus bordes. Sus depósitos de mercancía a orillas del mar están en un sitio que se conoce como La Ciénaga. Y muy cercano a la vías nacen nuevos hoteles . El idioma inglés se oye por aquí y por allá. 

Circulan nuevos periódicos como el Panama Star y The Panama Herald. Los terrenos suben de precio y el interés de la gente de San Felipe por las propiedades en Santana aumenta. 

 

Pero no todo es bueno para los locales. Ellos no gozan de esa bonanza, es más desaparecen los transporte por el Chagres y toda la actividad del Camino de Cruces. Muchos pierden sus trabajos. Los arrabaleros no gustan del tren y de todo lo que trae. La compañía importa 7,000 trabajadores irlandeses, negros antillanos, colombianos. Los europeos no aguantan el clima tropical, son repatriados. Entonces llegan 1,000 chinos, muy pronto mueren 800 y la desesperación por la falta de opio, que es una parte de su salario cunde en sus campamentos y muchos se suicidan.

La época de la Fiebre de Oro, de la California que duró de 1849 a 1969 está llena de cosas nuevas y transforma el diario vivir de Santana. Las leyes relacionadas con un tratado internacional , el Bidlack Mallarino confunden a todos. Nueva Granada permite con ventajas los derechos de paso de Estados Unidos en la zona. Por tren se transportan $750 millones en oro. Y la inversión de $ 8 millones, que cuesta el tren es rápidamente recuperada. Se habla de dividendos de $ 37.7 millones. El pasaje es muy caro para un panameño común, $25 por una vía y $50 ida y vuelta.

 

Un cónsul francés señala en un documento oficial que los buscadores de oro que cruzan el istmo son groseros , peligrosos y que llevan revólveres de 6 tiros al cinto. Esto genera fricciones. Es famoso lo del Incidente de la Tajada de Sandía. Una trifulca, con fecha del 15 de abril de 1856 que provocó 17 muertos, 15 de ellos norteamericanos y 29 heridos, de ellos 14 gringos. Las bajas locales completan los números. Estos datos son certificados por archivos del Ministerio de Relaciones Exteriores de Colombia. Pero el mismo funcionario galo no habla bien de los arrabaleros.

 

El problema genera una disputa diplomática que dura diez años y que al fin Colombia reconoce su culpa y es condenada a pagar $142, 637. Debió ser descontado de las anualidades del ferrocarril.

He aquí que surge a la palestra política un adalid del Arrabal , el Juez del Crimen de Santana Buenaventura Correoso. Le toca investigar el hecho y exime de culpa a todos los arrabaleros. 

Se supo entonces que el valeroso pariteño José Manuel Luna que se enfrentó con un puñal a los revólveres de los gringos Jack Oliver y compañía lo hizo debido a que no quisieron pagar un pedazo de sandía. 

Correoso fue maestro y corregidor. Toma la bandera de la educación para hacer de Santana un mejor lugar. Es la figura política que aunque no es negro todos ven como ejemplo. Es el que los guiará a tomar por primera vez el poder a la cabeza del Estado Federal de Panamá. Fue Tres veces su presidente. 

 

Sus acciones son múltiples. Se recuerda cómo junto a soldados obliga a los arrabaleros a vacunar a sus hijos contra enfermedades como la viruela. Con clara visión del futuro funda bibliotecas y escuelas. Y eleva la autoestima popular. Correoso al final es un político conciliador y gobierna junto a Pablo Arosemena, Manuel José Hurtado, gente de adentro.

Como Presidente mantiene las costumbres folclóricas y apoya la celebración de los carnavales. Es célebre el relato de los Cimarrones de Malambo que lo secuestran con una cadena de oro y preside bailes del martes del carnaval en lo que es hoy Calle 16 Oeste. 

 

En el arrabal se baila el tamborito negro. Se quema al Pajarito, una figura que representa al negro esclavo que delata a los cimarrones que viven en libertad. Y se dan las batallas del mar. Grupos en lanchas en la bahía pugnan por tirar al agua a sus oponentes. Todas esas costumbres se perdieron en el Panamá republicano dominado por la gente de San Felipe que blanquearon las celebraciones

Buenaventura Correoso es venerado hasta el punto que se canta su nombre, de una manera peculiar. “ Gloria a Dios en las alturas y en el arrabal Ventura”. 

Si son los escritos y las ideas de Justo Arosemena, abogado de San Felipe, las que crean el Estado Federal, es Correoso el líder que en el terreno las pone en práctica contra viento y marea.

Es que los arrabaleros tienen enemigos, la gente blanca de adentro, los extranjeros. Y esto lleva a enfrentamientos políticos en los que a veces usan armas y hay muertos . Ellos ondean una bandera roja del partido liberal, Pero son liberales negros. Rafael Aizpuru es otro de sus líderes en esta lucha racial.

 

Alfredo Figueroa Navarro y Armand Reclus, el francés explorador que llega para lo del Canal Francés describen las tensiones entre los de adentro contra los de afuera.

El Canal Francés otra vez altera la composición de la población de la ciudad de Panamá, con la llegada de 12, 875 trabajadores. 9,000 son de Jamaica. En 1886 , ya son 40,000 obreros negros los que trabajan en la epopeya canalera. Se cuentan a comerciantes europeos. Y los chinos que se ocupan del comercio al por menor. Los blancos de San Felipe nutren sus arcas con alquileres de inmuebles que suben de precio.

 

La historia está escrita. El libro “Santana” de Conte Porras es un compendio muy completo de la historia del arrabal. En 1885 termina el Estado Federal y el arrabal y sus lideres son maniatados. En 1900 la Batalla de Calidonia es una gran gesta. Pero llega la época republicana y el sitio crece en importancia y se moderniza. Ahora hay un parque frente a la Iglesia, una avenida que llega a Calidonia. Su población es clave para los resultados electorales sigue siendo un sector beligerante y nacionalista. La huelga inquilinaria, los rechazos a los nuevos tratados con los gringos todos tienen como epicentro el barrio de Santana.