Temas Especiales

26 de May de 2020

Cultura

Manos y voces jóvenes que están cambiando el mundo

No hay edad para realizar acciones que impacten el entorno y el mundo; lo que se necesita es motivación, constancia y un espíritu sin temor al fracaso ni a los altibajos de la vida.

No hay edad para realizar acciones que impacten el entorno y el mundo; lo que se necesita es motivación, constancia y un espíritu sin temor al fracaso ni a los altibajos de la vida. La historia registra los nombres de cientos de hombres y mujeres que con su deseo de transformar o impactar la sociedad en el campo cultural, social, educativo, científico, como estandarte, realizaron hechos trascendentales para un país, región o el mundo. Niños, adolescentes y jóvenes, motivados por experiencias personales, aspectos socioculturales o ideales, también han dado ese paso y se han lanzado a forjar un nuevo futuro con sus propias manos y voces, proyectos e ideas innovadoras.

Trisha Prabhu.

Es una innovadora de 19 años, emprendedora social e inventora de ReThink (repensar), una tecnología patentada y una forma efectiva de detectar y detener el odio en línea. En el otoño de 2013, la joven, que entonces tenía 13 años, leyó la impactante noticia del suicidio de Rebecca Sedwick. Después de haber sido intimidada cibernéticamente durante más de un año y medio, Rebecca, una niña de Florida de 12 años, se quitó la vida. Trisha estaba conmocionada, desconsolada e indignada. Según relata en su página web, profundamente movida a la acción por la pandemia silenciosa del ciberacoso y apasionada por terminar con el odio en línea, creó el producto tecnológico. ¿Cómo funciona ReThink? El sistema propone una serie de preguntas al adolescente cuando se detecte que intenta enviar un mensaje hiriente. El sistema lanza una primera alerta que pregunta: ¿Quieres publicar este mensaje en la red social?, y con las opciones de Sí y No. Si hace clic en Sí, surge una nueva alerta: “Este mensaje podría herir a otros. ¿Te gustaría hacer una pausa, mirarlo y repensar antes de publicarlo?”. Como emprendedora social, la joven que vive en Naperville, Illinois (Estados Unidos), ha recibido reconocimiento en el mundo de los negocios. En 2016, el expresidente Barack Obama la invitó a la Cumbre Global de Emprendimiento para mostrar su trabajo y compartir su invento. ReThink fue el ganador del Desafío Global de Innovación del presidente de la Universidad de Harvard y el Desafío empresarial i3 de Harvard College. Trisha es la primera estudiante de primer año de Harvard College en ganar el Gran Premio de Innovación del presidente de la Universidad de Harvard. Por su compromiso contra el acoso cibernético, Trisha fue seleccionada como Líder Global de Adolescentes 2015 por la Fundación We Are Family, que le otorgó el Premio Prodigio al Héroe del Año 2016 de WebM Health y recibió el Anti-Bullying Champion Award de los premios internacionales Princesa Diana y el Premio Global al Héroe Anti-Bullying de la Universidad de Auburn.

Shubham Banerjee.

Cuando tenía 13 años de edad, y alarmado por el alto costo de las impresoras Braille, se dispuso crear una máquina de bajo costo con la misma función e inventó Braigo, una impresora Braille de bajo costo. Es evangelista y fundador de Braigo Labs Inc. El proyecto, hoy una empresa, empezó con un juego robótico de lego elaborado para una feria escolar de ciencia en 2014. Su creación lo llevó a ganar múltiples premios a la innovación y apareció en medios internacionales incluidos CNN, Bloomberg y NBC. En agosto de 2014 formó Braigo Labs Inc. con con oficina en Palo Alto, California. Como Shubham era menor de edad, su madre Malini figura como presidenta de la compañía y el bufete de abogados Inventus Law actúa como asesor. El 9 de septiembre de 2014, en el Intel Developers Forum (IDF 2014), Banerjee demostró la Braigo v2.0. El joven de 18 años de edad es orador. Nació en Hasselt, Bélgica. A través de medios internacionales, Shubham anunció que regalaría el diseño y el software y subió instrucciones de construcción en su canal de You Tube. La pasión de Shubham por brindar una herramienta de menor costo a las personas no videntes quedó plasmada en su discurso cuando presentó su creación. “Los desafíos con las tecnologías de asistencia actualmente disponibles son demasiado costosos o difíciles de obtener para las personas normales sin patrocinios gubernamentales o sin fines de lucro. Según los informes de la OMS, se estima que hay 285 millones de personas con discapacidad visual en todo el mundo y el 90% de ellas vive en países en desarrollo. En este momento, el costo de una impresora braille es más de $2,000 para una versión básica. Así, muchos millones de personas en todo el mundo tienen acceso limitado. Si pudiéramos reducir el costo a menos de $500, ya podríamos reducir el costo en un 75%”.

Malala Yousafzai.

Conocida en el mundo por recibir el premio Nobel de la Paz en 2014 a los 17 años de edad. Participó en la campaña para la liberación de las jóvenes nigerianas secuestradas cuando estudiaban, por un grupo islámico que rechaza la educación de la mujer. Malala es defensora del derecho universal de las niñas a la educación. Activista, bloguera y estudiante universitaria residente en Inglaterra. Malala nació en el seno de una familia pakistaní musulmana suní. Se crió junto a sus padres y hermanos en su localidad natal. Recoge la prensa internacional que a finales de 2008, a un grupo de periodistas de Khan de la página web de la BBC en Urdu le propusieron una nueva forma de cubrir la creciente influencia de los talibán en la zona de Swat, contar la historia a través de un blog escrito por algún joven de la región. Tras renunciar la elegida para tal acción por temor a represalias, Malala, con 11 años de edad, se convirtió en la alternativa. Por su seguridad, la joven escribió bajo el seudónimo Gul Makai. Un discurso público a favor de las niñas la convirtió en objetivo de los talibán. Según ella relata, el 9 de octubre de 2012, cuando tenía 15 años, un talibán irrumpió en su autobús escolar preguntando quién era Malala. Tras descubrirse quién era, le disparó en el lado izquierdo de la cabeza. En los días posteriores al ataque, permaneció inconsciente y en estado crítico, pero más tarde su condición mejoró lo suficiente como para que ella fuese enviada a un hospital en Inglaterra, para la rehabilitación intensiva. Los hechos no callaron su voz, al contrario, la hicieron más visible tanto a ella como sus ideales. En 2013, 2014 y 2015 la revista Time incluyó a Malala como una de las “100 personas más influyentes del mundo”. La joven ha ganado no pocos reconocimientos, entre ellos: Premio Nacional por la Paz, por su defensa de la educación de las niñas, Pakistán, premio Simone de Beauvoir, Francia, y premio Unicef de España.

Greta Tintin Eleonora Ernman Thunberg.

Conocida como Greta Thunberg, la niña que quiere salvar el planeta Tierra. Su contundente manera de hablar exponiendo lo que denomina “crisis climática”, genera reacciones tanto de líderes políticos como de la población en general. “Estoy aquí para decir que nuestras casas están en llamas”, advirtió a los asistentes en la asamblea anual del Foro Económico Mundial en Davos, celebrada en enero de 2020. En un discurso generador de opiniones a favor y en contra de sus argumentos, agregó “deseo que sientan el miedo que siento todos los días, y luego quiero que actúen”. Nació en Estocolmo en 2003. Hija del actor Svante Thunberg y de la cantante de ópera Malena Ernman, Greta padece el síndrome de Asperger. Empezó su lucha contra el cambio climático en 2018 sentándose todos los viernes frente al parlamento de su país y generando el movimiento #FridaysForFuture (Viernes por el futuro). En diciembre de 2018, inspirados por Greta, miles de estudiantes realizaron manifestaciones en más de 270 ciudades en varios países. En un acto de protesta y valentía, atravesó el Atlántico en barco por primera vez para asistir a la cumbre de la Organización de las Naciones Unidas para la Acción Climática que tuvo lugar en Nueva York, en septiembre 2019. El 4 de diciembre de ese mismo año, Greta realizó un discurso ante la Cumbre del Clima de las Naciones Unidas (COP24) en Madrid. En mayo de 2019, Greta publicó una colección de sus discursos de acción climática en un libro titulado: “Nadie es demasiado pequeño para marcar la diferencia”. También en mayo de ese mismo año apareció en la portada de la revista Time, que la nombró “líder de la próxima generación”.

Fernanda González Viramontes. 

Con solo 16 años de edad, su discurso ya se ha escuchado en todos los rincones de México y en varias partes del mundo. Es hoy embajadora de buena voluntad de World Vision y representa a Unicef en la campaña He for She. Pero estos reconocimientos son solo la punta del iceberg del liderazgo de esta joven mexicana. Desde sus ocho años emprendió la lucha contra la desigualdad de género. Esta motivación no fue por casualidad. Cuando era niña, Fernanda notó que a su alrededor los hombres y las mujeres no recibían el mismo trato, no tenían las mismas condiciones ni las mismas tareas en el hogar y en la sociedad. Así que decidió contar esas historias en su primer libro, Azul o rosa, en el que ilustró los micromachismos con los que se convive a diario en la calle, en el transporte público, y hasta en las escuelas; dos años después de escribirlo, el libro fue publicado por el Centro de estudios para el avance de mujeres e igualdad de género, México, para que los niños y niñas de comunidades rurales pudieran aprender más de la igualdad. Fue así como su nombre se posicionó dentro del espectro nacional mexicano. Ese ingenio y gallardía para hablar hacen que hoy Fernanda sea activista, conferencista y autora de otros dos libros, “Atención, ya estoy en las redes”, en el que habla de los riesgos que enfrentan los menores en plena era digital y “Caminando juntos hacia la igualdad”, en el que destaca la necesidad de incluir a los hombres en esta lucha que es de todos. Aunque es una persona que tiene claros sus pensamientos y derechos, señala a la prensa internacional que en ocasiones ha sido discriminada e ignorada por ser menor de edad. Fernanda obtuvo el Premio Nacional de la Juventud, 2017 y en 2018 recibió el Premio Internacional en Derechos Humanos, entre otros reconocimientos nacionales e internacionales.

Aidan Robinson.

Con su esfuerzo, perseverancia y capacidad de superación ha dado ejemplo de que las dificultades son oportunidades en la vida. Nació con su brazo izquierdo que acababa en el codo, lo que le obligó a aprender a utilizar diversas prótesis para realizar todo tipo de acciones cotidianas. “Aunque con el paso del tiempo ha adquirido gran destreza en su manejo, siempre se sintió incómodo, ya que el diseño de los distintos sistemas rígidos que utilizaba no se ajustaban completamente a sus necesidades”, recoge el diario español ABC. Lejos de quejarse, Aidan, antes de cumplir los nueve años, ya había sido capaz de idear un aparato con una conexión para acoplar diferentes objetos en el extremo. Empezó con una mano hecha a base de piezas de lego; este primer modelo presentaba un problema: se abría a su voluntad, pero se cerraba de forma automática. “Los brazos con dedos articulados que pueden hacer movimientos complejos aún escasean en Estados Unidos, lo que llevó a Aidan a buscar otras alternativas”, reseña El Mundo. Con valor y determinación asistió junto a su madre al campamento Superhero Cyborg Camp, una semana diseñada para menores con algún tipo de discapacidad en los brazos. “Logró en esos siete días armar su producto, usando partes de juguetes usados y herramientas donadas de una ferretería local, incluyendo las piezas del popular juego infantil de lego que han hecho de su invento algo tan llamativo”, relata El Mundo. Tras arduo trabajo, Aidan creó junto con Coby Unger, un diseñador de la empresa Autodesk, líder en software de diseño 3D, diversas piezas protésicas que incluyen un soporte elaborado a partir de piezas de lego. Aidan, quien hoy tiene 15 años de edad, no se rinde y junto a su madre no ve sus limitaciones como problemas, sino como oportunidades de crear y ayudar a quienes tienen dificultades similares a él.