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30 de May de 2020

Cultura

Marco Gandásegui, una pluma crítica al servicio de la soberanía y las clases populares

Intelectuales e investigadores coinciden en que la partida del sociólogo es una gran pérdida para las ciencias sociales panameñas

Marco A. Gandásegui Hijo, una pluma crítica al servicio de la soberanía y las clases populares

Como dos caras de la misma moneda, el trabajo académico y el compromiso social del sociólogo panameño Marco Antonio Gandásegui hijo, se mantuvieron hasta los últimos días de su vida.

Marco A. Gandásegui Hijo, una pluma crítica al servicio de la soberanía y las clases populares

El investigador, periodista y docente universitario falleció la mañana de este viernes en su casa, en la ciudad de capital.

Nacido en la ciudad de Panamá el 28 de abril de 1943, mostró desde muy joven su inquietud por las letras y la política, lo que lo llevó en 1961 a estudiar periodismo en la Universidad de Chile, donde se destacó como dirigente estudiantil, muy activo en la vida política universitaria.

Al calor de una década de enorme efervescencia revolucionaria en América Latina que impulsó luchas políticas y sociales, Gandásegui, aún en Chile, ingresó en 1968 a la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso) para estudiar sociología, disciplina en la que desarrollaría la mayor parte de su obra.

Tras su estancia en el país suramericano, regresa a Panamá a mediados de los años 70, en ese entonces bajo el control de los militares al mando del general Omar Torrijos Herrera tras el golpe de Estado del 11 de octubre de 1968. Cuatro años antes, en enero de 1964, había tenido lugar la insurrección popular contra el enclave colonial de Estados Unidos en la Zona del Canal, incidente que hizo impostergable el acabar con las bases militares en el territorio nacional. Una causa colectiva que para el joven sociólogo se convertiría en un compromiso personal en su posterior actividad intelectual y política.

Fue precisamente en este periodo que conoció al pensador y patriota Ricaurte Soler, emprendiendo con este uno de los principales legados de Gandásegui: su trabajo con la revista Tareas, cuyo primer número vio la luz en 1960.

Con Soler como primer director y fundador, Tareas es la publicación de ciencias sociales más antigua de Panamá que aún sigue publicándose. Más adelante, Gandásegui asumiría la dirección, que mantuvo hasta su fallecimiento.

“El profesor Gandásegui formó a varias generaciones (...) fue uno de los sociólogos más productivos que ha habido en el país, formando a sus estudiantes no solo en lo académico, sino en el compromiso que debemos tener con los problemas del país, un compromiso con los pobres”
HARRY BROWN
SOCIÓLOGO

Fue durante esos años que en la revista publicó su tesis y uno de sus más importantes trabajos, “La concentración del poder en Panamá”, una radiografía del país a partir de quienes controlan el poder económico, en el que evidenciaba como un problema que las riquezas nacionales estuvieran monopolizadas por unas “cuantas familias”.

Para el escritor y sociólogo Guillermo Castro, la muerte de Gandásegui representa una gran pérdida para el país, destacando sus obras como “de avanzada” en los estudios sociales.

“Todos los panameños hemos perdido a un gran pionero del estudio social y del desarrollo en Panamá (...) su tesis “La concentración del poder económico en Panamá”, que luego fue publicada en un libro, fue el primer estudio científico sobre el desarrollo social de Panamá desde 1960 (...) nada que haya ocurrido desde entonces lo contradice (...) es un texto indispensable”, apunta Castro, que considera también un gran aporte su labor docente y “enorme formación pedagógica con un pensamiento crítico”.

Sin dejar de lado la vida intelectual, Gandásegui ingresó a la Universidad de Panamá (UP) como profesor de sociología en 1971, un año después asumiendo el cargo de director fundador del Departamento de Sociología de la Facultad de Humanidades de la UP.

Sobre esa faceta de docente, el también sociólogo y director del Centro Internacional de Estudios Políticos (CIEPS), Harry Brown, considera a Gandásegui uno de los más importantes “formadores de cientistas sociales” que ha tenido el país.

“El profesor Gandásegui formó a varias generaciones (...) fue uno de los sociólogos más productivos que ha habido en el país, formando a sus estudiantes no solo en lo académico, sino en el compromiso que debemos tener con los problemas del país, un compromiso con los pobres”, reflexiona Brown, que destaca obras como “La democracia en Panamá”, en la que Gandásegui invitaba a pensar y debatir sobre la democracia en el país.

Entre sus obras e investigaciones más destacadas están “El mito de la comunicación social” (1987), “Las empresas públicas en Panamá” (1982) “El debate sobre la ampliación del Canal de Panamá” (2008), “Las clases sociales en Panamá” (coordinador-1993); “La fuerza de trabajo en el agro”, “Las luchas obreras en Panamá” 1850-1978 (coautor-1981) y “La crisis de hegemonía de EEUU” (2007).

Además de varios libros, publicó más de 600 análisis y piezas periodísticas, marcados por una lectura crítica y antiimperialista, muchos de ellos como columnista en La Estrella de Panamá.

En la década de 1970, bajo plena batalla por la aprobación de los tratados Torrijos-Carter, que terminaron con la presencia militar estadounidense en Panamá, funda junto con otros científicos sociales el Centro de Estudios Latinoamericanos (CELA) “Justo Arosemena”, en 1976, centro de investigación multidisciplinario que desde entonces desarrolla investigaciones sobre la realidad nacional e internacional, y del que fue director hasta su fallecimiento.

Durante ese periodo fue director hasta 1982 del Programa de Organización y Educación de la Comunidad en el Ministerio de Salud, en el que trabajó junto con el doctor José Renán Esquivel en la creación de los comités de salud, una propuesta de medicina social que priorizaba la atención primaria, lo que mejoró la calidad de la sanidad panameña y fue un modelo que luego se replicó en el resto de América Latina.

También en el campo profesional trabajó como consultor en la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) y la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

En 1983 viajó a Estados Unidos donde se doctoró en sociología en la State University of New York (SUNY), experiencia con la que posteriormente fundaría y coordinaría desde 2004, junto con otros intelectuales latinoamericanos, el grupo de estudios sobre EEUU del Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (CLACSO).

Mientras estuvo en Estados Unidos, estudió y trabajó con relevantes figuras del pensamiento crítico mundial como Immanuel Wallerstein, Giovanni Arrigui y Andre Gunder Frank.

También fue coordinador del Observatorio sobre drogas en Panamá, miembro del Observatorio sobre el Estado de la Nación de la Universidad de Panamá y director del Centro de Investigación de la Facultad de Humanidades (Cifhu) de esta misma casa de estudios; igualmente formó parte de la junta directiva del CIEPS como representante del CELA.