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24 de Jul de 2021

Cultura

'Las mujeres indígenas hemos sido desvalorizadas y discriminadas'

Se estima, que la mujer indígena actualmente sufre una triple discriminación: por género, pobreza, y por su condición de mujer. Aún se trabaja para brindar reconocimiento al papel que han jugado en la lucha por erradicar la estigmatización

Bartolina Sisa (1753, Bolivia) fue declarada heroína indígena aimara en 2005 por su lucha contra la dominación colonial española. En honor a su muerte, cada 5 de septiembre desde 1983 se conmemora el Día Internacional de la Mujer Indígena, celebración que nació durante el segundo Encuentro de Organizaciones y Movimientos de América, reunido en Tihuanacu, Bolivia, ese año.

Numerosos estudios evidencian el crecimiento en el liderazgo de mujeres indígenas, vinculado con el acceso a procesos de educación formal y en la gestión de proyectos.Cedida

De acuerdo con lo establecido en el estudio 'Situación de las mujeres indígenas de Panamá', realizado en 2017 por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) en colaboración con el Gobierno Nacional y entidades indígenas, es indispensable prestar atención especial a la igualdad de género y al empoderamiento de las mujeres, debido a que las mujeres indígenas en Panamá, como en otros países de la región, se enfrentan a una discriminación por tres factores: ser pobre, indígena y mujer, lo que provoca en gran medida su subordinación ante los hombres y la desvalorización de sí mismas por parte de la sociedad en general.

Bigdidili López, miembro activa y asesora técnica de la Asociación de Mujeres Indígenas Gunas-AMIG, señala que las mujeres indígenas enfrentan grandes retos para poder tener oportunidades o participación sociopolítica en los diferentes puestos de las entidades gubernamentales y hasta en las propias comunidades. “Algunas han enfrentado desafíos de lucha, principalmente por sus derechos como mujer. Han sido discriminadas y desvalorizadas, sin embargo, poco a poco hemos recuperado nuestro espacio, pero hay que seguir alzando nuestras voces y decir presente en nuestra lucha diaria, remarca.

“Este Día Internacional de la Mujer Indígena es muy importante porque nos invita a demostrarle al mundo que no solamente estamos para el cuidado de nuestros hijos o para ser amas de casa, sino que también hemos traspasado las fronteras y hemos estudiado para ocupar espacios sociopolíticos”, detalla López.

La activista guna asegura que las mujeres indígenas han buscado cómo dejar de depender del hombre muy a pesar de las críticas. “Toda mujer debe ser valorada con los mismos derechos que el hombre. De esa manera podemos trabajar en equidad, y nos apoyamos mutuamente”.

Añade que hay que seguir brindando apoyo a las mujeres que se sienten discriminadas. “Siéntanse orgullosas de la sangre que llevan dentro, somos ese pilar fundamental para nuestras cultura y tradiciones, por lo que debemos llevar ese mensaje a nuestros hijos para que no sean víctimas de la desigualdad que enfrentamos actualmente. Cada día debemos fortalecernos frente a las grandes batallas que se nos presentan”, comenta.

Visibilización

En ese sentido, Norma E. Miller, de la Organización Meri Ngäbe Buglé de Panamá, reconoce que la mujer indígena no ha sido visibilizada en muchos temas, tanto en el ámbito político como en el sociocultural. “Al crearse el 5 de septiembre en honor a la mujer indígena, existe la esperanza de que se tome en cuenta su integración en las distintas actividades educativas y organizaciones sociopolíticas porque falta mucho para que la mujer indígena en Panamá sea valorada en los grupos originarios”, admite Miller.

La activista explica que en el país existen siete pueblos indígenas y en ciertos grupos aún se viven la discriminación y el machismo. “Todavía dentro de las comunidades indígenas existe el machismo. Aunque algunos grupos dejan que la mujer participe en la toma de decisiones, otros no. A fin de cambiar esta realidad, como organización brindamos talleres y capacitaciones en las comunidades y hablamos sobre desigualdad de género, los derechos de las mujeres, sobre violencia contra la mujer o maltrato a menores, todo ello con asesoría de expertos”, menciona.

Según Miller, la mujer indígena siempre ha sido una guerrera, lucha por su familia y su comunidad, pero hoy existe una discriminación fuerte tanto por la sociedad como por la propia comunidad.

Situación en América Latina y el Caribe

En América Latina y el Caribe existe una población de más de 23 millones de mujeres indígenas que pertenecen a más de 670 pueblos, un grupo que sigue estando en situación desigual con el resto de la población y al interior de sus comunidades, según el último informe de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal).

Entre los problemas que aquejan a esta población están la permanencia en el sistema educativo, la migración, la baja participación en el mercado laboral, dificultades para el acceso a espacios políticos, entre otros.

“Una de las mejores formas de celebrar este día es luchando por la igualdad de derechos de estas mujeres en todo el mundo. Se nos ha estigmatizado como un subsegmento y eso no puede ser porque todas debemos gozar de los mismos derechos que cualquier persona”, señala Magdalena González, quien pertenece al Consejo General Bribri.

“Para las mujeres indígenas es muy difícil salir adelante porque tenemos que ser esposas, madres, amas de casa, estudiantes y trabajadoras. He tenido la oportunidad de participar de las 12 estructuras indígenas que existen en Panamá y puedo decir con certeza que es muy escasa la participación de la mujer indígena dentro de sus comunidades”, explica González.

“A nivel nacional son pocas las mujeres indígenas que cuentan con una participación institucional o en otra organización. No es que no estemos preparadas, sino que no nos dan la oportunidad. Y cuando nos toman en cuenta es solo para aparentar que nos incluyen en la toma de decisiones. Nosotras podemos y somos capaces, queremos que en algún momento el papel de la mujer indígena se vea resaltado sin limitaciones, sin que el machismo nos trunque para seguir adelante y contribuir en nuestras comarcas, territorios y por qué no, en el país entero”, puntualiza González.

Según Miller, hoy existe discriminacion fuerte tanto por la sociedad como por la propia comunidad.Archivo | La Estrella de Panamá

En las últimas décadas, las mujeres tuvieron un rol muy activo en el fortalecimiento de las organizaciones políticas y sociales indígenas, asumiendo responsabilidades y espacios clave en entornos sociales y políticos, demandando respeto para ellas y para sus pueblos, transformando las agendas, incorporando nuevos conceptos y cuestionando otros.

Esto posibilitó la visibilización de la multiplicidad de voces, posturas, y situaciones por las que atraviesan sus vidas, transformando el concepto de las mujeres indígenas como entidad homogénea, aislada de contextos históricos, políticos y sociales.

Numerosos estudios evidencian el crecimiento en el liderazgo de mujeres indígenas, vinculado con el acceso a procesos de educación formal, la gestión de proyectos, la participación en organizaciones de mujeres y en ámbitos de representación política nacional e internacional, con énfasis en demandas de redistribución y reconocimiento.

La participación en los circuitos formales de la política nacional se ha visto favorecida por las leyes de cuotas o cupos para mujeres que existen en 12 países de la región. Pero en la mayoría de los casos, eso no es suficiente para asegurar que las mujeres indígenas accedan a puestos políticos.

A efectos del Día Internacional de la Mujer Indígena, el Fondo para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas de América Latina y el Caribe (Filac) hizo un llamado a los gobiernos, las organizaciones sociales e indígenas, la cooperación internacional, la academia y a la población en general a sumar esfuerzos para impulsar políticas publicas en favor de este sector y erradicar toda práctica de discriminación y opresión.

Historia de Bartolina

Bartolina Sisa nació el 24 de agosto de 1753 en Bolivia. Fue una guerrera aymara que desde temprana edad se dedicó al comercio de hoja de coca y de tejidos junto a sus padres. Durante su juventud empezó a tomar conciencia de las injusticias y abusos que cometían las autoridades españolas a los indígenas. Pero cuando contrajo matrimonio con Tupaq Katari, ambos empezaron a participar en los levantamientos contra la represión española, donde desempeñaron un buen papel gracias al liderazgo que mantenían en las batallas. Esta lucha llevó a que en 1781, Katari fuera proclamado virrey Inca. La vida de los españoles y aun de los indígenas dependía de esta mujer que después de tanto batallar cayó en manos de los españoles en medio de un combate.

Desde entonces, Sisa continuó esa lucha para poner fin a la opresión, esclavitud, expolio y muerte; que provocaban los españoles a los indígenas. Sin embargo, la indígena fue detenida por los conquistadores españoles y seguidamente fue brutalmente asesinada (Con una soga al cuello fue arrastrada por un caballo hasta morir) el 5 de septiembre de 1782, detalla el portal L'historia, compendio sobre la historia de la civilización.