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11 de May de 2021

Cultura

El rigor del academicismo

Aristides Ureña Ramos, maestro de la plástica panameña, recoge el contexto inicial que da vida a las luces de la disciplina pictórica a través de diversas obras

La Gioconda (1503-1506) de Leonardo Da Vinci muestra la técnica del 'sfumato' en el óleo.Shutterstock

Para acercarnos a la comprensión de la historia del arte, generalmente lo hacemos a través del estudio de los datos históricos, de los hechos, de las anécdotas y del momento en que se registra la realización de las obras artísticas. ¿Es esta la única manera?

Pues no... no es la única, ya que muy particularmente, al comprender el aspecto técnico, se logra definir el periodo y estilo de la obra... Es esto lo que llamamos 'estudio académico', el tema que aquí desarrollo para acompañar su taza de café en este inicio de semana.

Existe un recorrido rigoroso en la formación para aquellos que abrazan la oportunidad de someterse a una instrucción técnica académica, ya que el aprendizaje inicia desde las primeras maneras estilísticas, con la tarea de enfocarse en la evolución de las artes pictóricas.

Es aquí donde me remonto a mis primeras lecciones de técnica pictórica en la Academia de Bellas Artes de San Marco, en Florencia, Italia. Donde practicar la pintura “a seco” en el método “esfumado” se abría a un mundo desconocido para (mí) el cholito santiagueño; pues la manera en que me inicié como pintor interiorano de “Cantinas y Cutarrismo” –bajo la guía de mi abuelo Samuel Ramos– nada compartía con estas iniciales tareas... pese a pintar en ese entonces, muchas obras, sin ser consciente de otras posibilidades.

“No se deben notar las pinceladas”, ordenaba nuestro profesor, cuando afanosamente trataba de enseñarnos el “esfumado” de Leonardo Da Vinci, técnica que cimentó un nuevo renacimiento pictórico y cuya aplicación no puede ser desconocida a quien pretende ser llamado pintor académico.

El “esfumado a seco” pasa a ser entonces la primera técnica que debemos aprender; usada para la técnica al óleo, así como en las últimas realizaciones de 1400 en témpera antigua.

Entonces, ¿en qué consiste esta técnica?

El “esfumado” es una forma de aplicar el color a manera de trazos de películas, que puede ser líquida (veladuras) o a empaste (a seco), para atenuar los contornos y dar armonía cromática, que provee especial naturalidad cuando son manejadas al máximo de su perfección.

Se necesita una severa guía para que el alumno pueda dominar con excelencia dicha técnica, en donde el paso del pincel no debe notarse. Pero antes de continuar con las técnicas del color, necesitamos pararnos para hacer una importante aclaración.

El dibujo

Para sostener la construcción de una casa en el tiempo, se necesita una base sólida. Así es comprendido el dominio del dibujo en la cultura académica.

La rigurosidad para que el alumno cuente con una capacidad para el dibujo clásico de alto contenido artístico, se convierte en una piedra miliar en la enseñanza, y siempre será una constante en la vida de un artista académico. Al iniciar una obra, se trabaja el boceto preparatorio, que será copiado en un segundo momento sobre un soporte (tela, tabla de madera, muro) con un particular tinte que entendemos como la tierra bruciata de siena, ocre siena, nero di seppia etc., que son pigmentos, tierras y tintes naturales generalmente marrones u obscuros, que darán fuerza al estudiado dibujo, en luces y sombras, sobresaltando los claros y oscuros de los objetos, paisajes o figuras.

Para los más curiosos, los invito a que entren en Google y busquen 'La adoración de los Magos', de Leonardo Da Vinci, colocada en la galería de los Uffizi de Florencia y al 'san Jerónimo' (siempre de Leonardo) conservada en la pinacoteca del Vaticano.

¿Qué debemos observar? Estas dos telas no fueron terminadas por Leonardo y son el testimonio del proceso de la ejecución pictórica que he explicado anteriormente.

Una vez terminada la fase de dibujo – traspaso y coloración en marrón– se pasa a vestir de colores los elementos que componen la obra; entonces es ahí donde se utiliza la manera pictórica “a esfumatura”.

Es claro que para el periodo del Renacimiento italiano, los aportes van más allá de la revolución pictórica y los podríamos explicar, pero hemos decidido hablar de academicismo bajo el aspecto técnico-pictórico y por esos meandros vamos a continuar. Sin olvidar que, en esos momentos, la paleta de un pintor contaba con pocos colores, paragón referente a la cantidad de productos disponibles en la actualidad. Los colores no se compraban en tiendas como Artec, El Pincel o Gran Morrison, más bien eran escasos y tenían que ser preparados con magistrales técnicas, reservadas (en exclusividad) a pocos maestros del arte.

Los invito a que busquen 'La adoración de los Magos', de Leonardo Da Vinci.Wikipedia

Leonardo es el máximo exponente de la técnica 'al esfumado'; no se podría explicar 'La Gioconda' sin conocer esa manera y tiene 23 años más que Miguel Ángel Buonarroti, pero este último irrumpe violentamente donándonos una versión distinta a la técnica de Leonardo, aunque sí procede de ella.

El Buonarroti deslumbra con una manera encendida del color. Para muestra, un botón: el 'Tondo Doni' del Uffizi de Florencia, donde su paleta goza de intenciones menos premeditadas, que toman un nuevo vigor, por tanto, novedoso... pero es la llegada de Rafael Sanzio la que pone fin a esa separación.

Rafael acera la disputa, pues absorbe como una esponja a los dos predecesores, incorporando al esfumado de Leonardo, el vigor del empaste calorífico, energético de Miguel Ángel. Rafael muere a solo 37 años, pero su pintura es “academia primordial universal” para muchos.

¿Por qué tomo estos ejemplos?

Porque debemos comprender que detrás de los términos como el Renacimiento Clásico o el Barroco, en lo que respecta a la pintura, la manera técnica de una paleta es la base sobre la que se construye la obra.

La aleta es la antesala a la colocación del pigmento sobre la tela, por eso también es llamada “la escuela o la academia”. Entonces comprendemos que la llegada de Caravaggio vuelve a modificar la manera pictórica universal, revolucionando la técnica para lo que llamamos a impasto a corpo porque saltan las maneras del “esfumado” para eliminar la superposición de los extractos de trasparencia del color, y colocar el color empastado sobre la tela. La paleta de Caravaggio se tiñe de negro, para eliminar las referencias que puedan distraer. Esas distracciones vendrían siendo paisajes y lugares iluminados por la luz del día, para oscurecer las escenas y potenciar su nueva manera.

Caravaggio, llamado el pintor maldito, muere demasiado joven, a los 38 años, pero nos dona una nueva manera que enriquece a la pedagogía pictórica; una posibilidad metódica que es un nuevo faro que conducirá a los artistas hasta el nacimiento del periodo anti-académico.

La pintura académica en Panamá

Al entrar al aula máxima de la escuela Normal de Santiago, entre los murales de Roberto Lewis (1847-1949) se encuentra uno sin terminar, que muchos llaman 'Colón partiendo del puerto de Palo'. Al mirarlo con atención, usted notará la manera pictórica de Lewis, que va desde el milimetrado donde se calcó el bosquejo, el negro a carboncillo del dibujo, el manchado a impasto a corpo y la simplicidad del procedimiento académico. No existe un carnaval de colores, ni popurrí de intenciones, pues el academicismo es un método de sabiduría que engalana la creatividad del pintor. Siendo R. Lewis uno de los artistas panameños de extracción académica.

Seguiremos en la próxima entrega de Café Estrella, en el análisis, siempre bajo la óptica de la técnica, del periodo anti-académico y la nueva evolución de la pintura, teniendo como referencia la cultura universal, sobresaltando los efectos en la plástica nacional panameña.

La intención está en el intercambio de ideas que nos cuestionen sobre la situación actual de la didáctica de la pintura de nuestro país. Los espero con su tacita de café el próximo lunes.