28 de Sep de 2021

Cultura

El reto de mantener el enfoque

“El sabio no dice todo lo que piensa, pero siempre piensa todo lo que dice”: Aristóteles

Uno de los mayores retos es preservar el foco en la meta.Pexels

No tomes el camino hacia donde todo el mundo conduce. Hace tiempo leí algo que ha sido muy importante en mi forma de pensar: “Si queremos estar en el 1%, no hagamos lo que hace el 99%”. Por ello, sugiero que no pierdas tu tiempo en las redes sociales, y que leas más libros, adquiere mayores conocimientos. De otra manera, invertirás en ignorancia.

Recuerdo que estando en Panamá, perdí un vuelo a Caracas. Tenía el boleto y estuve dos horas antes en el aeropuerto, pero me confié y estuve paseando por todas las tiendas; al volver a la puerta de salida, no había nadie; el avión había partido. Es exactamente así como funcionan las oportunidades: la aerolínea hizo dos llamados para el abordaje, que yo ignoré, y después de esperar 10 minutos a que yo apareciera, liberaron mi puesto y lo cedieron a otro pasajero que se encontraba en lista de espera. Todo, porque me distraje. Así sucede cuando estamos distraídos, perdemos oportunidades; hay que abordarlas.

Por otro lado, me resulta difícil comprender por qué las personas tendemos a esperar a que llegue una oportunidad en lugar de ir en su búsqueda.

También he observado la tendencia en los seres humanos a esclavizarse a los temores pasados. Todos hemos experimentado fracasos y hemos sido rechazados. Ante nuevas oportunidades, empezar nuevos proyectos implica trabajar esos temores y hacerlos “amigos”. Esto se logra con preparación continua y como cualquier gran profesional en cualquier carrera, se hace con estudio.

Todo requiere de tiempo, incluso escribir mis libros para que los lean; toma tiempo prepararse, aprender; todo es un maratón y no una carrera de velocidad.

Como dice mi amiga Verónica, “disfruta el camino”.

Aprovecho para citar a un gran autor, Napoleón Hill, quien dijo: “El esfuerzo solo da su recompensa luego de que la persona ha rehusado darse por vencida”.

Otra cosa que no comprendo es por qué muchas personas culpan a otras de sus problemas, ya sea el cónyuge, un compañero de trabajo, o bien la falta de oportunidades e ideas. Cuando hacemos esto, estamos renunciando a nuestra responsabilidad de ejecutar. Si no realizamos el análisis correcto, no vamos a poder afrontar el problema, y así jamás mejoraremos. Pregúntate qué actitud tienes. Qué estás haciendo para cambiar tus situaciones, lo que te gusta y lo que no; trabaja tus debilidades y refuerza tus puntos positivos.

Definitivamente, para mí, la diferencia entre los que ganan o pierden es que los ganadores emprenden acción y toman decisiones que los perdedores no. Quienes practicamos la natación revisamos nuestro desempeño, tiempo y condición física y no aceptamos excusas, ya que no hay razón para no lograr las metas.

Nada cambia si no empezamos a hacer las cosas de un modo diferente. Si quieres conseguir algo que nunca has tenido, pues entonces deberás hacer cosas que nunca hayas hecho.