03 de Dic de 2021

Cultura

Boxeo virreinal y republicano

El boxeo fue una forma de ocupar el tiempo libre. La sociedad de entonces era patriarcal, masculina

«Las peleas se celebraban en cualquier lugar. En graneros, chalanes, en modestos cafetuchos, en las profundidades del [río] Rímac, en los desvanes de edificios comerciales, en sótanos [en suma] en cualquier parte […] es el noble deporte de las orejas de coliflor, como diría Fray Nano» (Fhillips,1923; citado por Bello, revista “El Universal Ilustrado”,1932).

De los registros que hay de la época virreinal, son tres rubros los que destacan como actividad física y deporte, y por lo general estaban destinadas para las clases altas y las castas dominantes del territorio común a la América española y que eran el tiro con arco, la esgrima y la equitación. No obstante ello, se tienen pruebas de actividades recreativas y juegos tradicionales que eran practicados por otros grupos sociales (Hernández & Recorder, 2015).

El boxeo fue una forma de ocupar el tiempo libre. La sociedad de entonces era patriarcal, masculina. El investigador Guerrero Jiménez (2014) señala que «[...] valores como el vigor, la fuerza física, la valentía y la hombría calzaron perfectamente con el boxeo, [éste] se desarrolló en forma bastante primitiva y sin arreglo a normas. Los combates se efectuaban en forma clandestina, ya que las autoridades prohibían su práctica, y el boxeo se reducía solo a pegar, sin ninguna técnica».

Conseguida la independencia política de España, la influencia cultural británica consigue un cambio de percepción sobre el boxeo que progresivamente empieza a ser visto como un deporte con reglas, categorías y, sobretodo, como un vehículo de movilidad social ascendente en los términos de Stavenhagen (1997) y Chiesa (2010).

Dos púgiles irlandeses provenientes de Valparaíso y que habían vivido previamente en Panamá, Pat O'Keefe y Alex McDonald, introdujeron las primeras normas de lo que en ese tiempo –principios del siglo pasado- era el boxeo profesional tanto en Iquique como en el sur del Perú, es decir, con ajuste a una reducida reglamentación. La norma era básica: el combate terminaba cuando uno de los contendores no podía seguir peleando.

La figura de Alejandro Reyes Talledo, conocido en el mundo del boxeo como 'Alex Rely', resulta de interés, pues siendo peruano llegó a ser campeón de Chile —representando a Iquique en la categoría de los medios pesados—, aunque la prensa de Santiago lo definió como panameño. Fue el primer boxeador peruano que combatió en el Madison Square Garden, en Nueva York. Tenía una fuerte pegada con la derecha y ganó casi todos sus combates por la vía rápida. Se decía que era marinero. Su larga y exitosa trayectoria a comienzos del siglo XX no ha sido, sin embargo, conocida por las nuevas generaciones (Guerrero Jiménez,2014).

La revista 'Zig Zag' publicó: «Alex Rely tiene 24 años y pesa 80 kilos. Nació en San Miguel, ciudad de Panamá, de padre americano» (29 de octubre de 1921). Un misterio cubría sus orígenes para delicia del periodismo deportivo y empezaba la polémica ¿Es peruano? ¿Es panameño? ¿Es colombiano? El mismo Rely se encarga de entregar información que más que aclarar, confunde. Dijo: «Yo peruano, no, señor. Soy panameño o, mejor dicho, colombiano, pues cuando nací, Balboa pertenecía aún a esa nación. Allí tengo a mi padre y a dos hermanos mayores» (Revista 'Los Sports' nro. 10, 1923, citado por Guerrero, 2014). Más tarde, Rely declarará: «Soy peruano nacido en Pisco, negro, el 18 de julio de 1898» ('Los Sports' nro. 34, 1923). Luego explicaría que sus ancestros vinieron al Perú de Panamá en el barco “Argonauta” hacía tres generaciones. Rely era un ídolo, sus seguidores adoraban esa suerte de “multiculturalidad” que él portaba.

En el año 1923 Rely se consagra campeón chileno en la categoría de los medios pesados. Dos años después, el 19 de mayo de 1925, obtiene el campeonato sudamericano.

Panamá, El Callao, Iquique, ciudades abiertas al mundo que atraían –y atraen- a hombres y mujeres de todas las partes del globo. Unas regiones en las que las duras condiciones de vida de inicios del s.XX eran el común denominador. Unas ciudades que dieron muestras de creatividad para integrar sus sociedades multiculturales a través del deporte.

Embajador de Perú en Panamá