19 de Ago de 2022

Cultura

Radiografía del fracaso educativo detrás de las cifras de reprobados

Diferentes factores pueden influir en el rendimiento escolar de los niños y adolescentes, por lo que especialistas recomiendan evaluar las situaciones de salud, económicas, sociales y familiares de los estudiantes

Radiografía del fracaso educativo detrás de las cifras de reprobados
El modelo educativo Steam puede ser una alternativa para los niños y adolescentes a quienes les cuesta aprender bajo los modelos tradicionales.Shutterstock

“No he tenido clases desde que terminó el primer trimestre, porque el colegio se está cayendo”, responde Álex cuando le preguntan cómo va con sus clases. Él está repitiendo octavo grado. Su madre cuenta que durante la pandemia fue difícil adaptarse a trabajar y lidiar con tres hijos en clases virtuales, “era un caos, el internet se caía, a ellos les costaba entender algunas materias, el papá y yo teníamos que trabajar, fue muy complicado”.

Álex tiene 13 años, le gustan los videojuegos y cuando a sus padres les tocaba trabajar y en él recaía la decisión de hacer las tareas o jugar, las responsabilidades pasaban a segundo plano. La consecuencia: no aprobar el año escolar.

Él no fue el único. Según las cifras del Ministerio de Educación (Meduca), en el año 2021 reprobaron 30.966 alumnos, de ellos 9.054 corresponden a estudiantes de primaria, 14.047 a premedia y 7.865 a media.

Entre los años 2015 y 2019 las cifras de estudiantes reprobados estaba sobre los 36.000. En 2020, ese número bajó considerablemente a 13.597. “No había una forma exacta de medir al estudiante a distancia porque Panamá no contaba con las herramientas”, afirmó el fundador de EduPan y presidente de la Fundación Mentes Brillantes, Ernesto León.

Radiografía del fracaso educativo detrás de las cifras de reprobados
De acuerdo con el psicólogo, repetir un año escolar puede generar daños en la salud mental del niño o adolescente.Shutterstock

León explicó que de haber estado lista la plataforma 'Ester' en el año 2020, habría servido para medir a los estudiantes, “cómo califican que un estudiante debe repetir un año si no se pudo evaluar de la manera correcta; entonces el Ministerio de Educación decidió 'vamos a pasar a todo el mundo y más adelante vemos lo que tendremos que enfrentar', ahora nos estamos enfrentando. El estudiante al que no hicieron repetir el año, ahora enfrenta un reto mayor porque trae un arrastre de dos años”.

“Imagínate que un estudiante que pasó noveno y décimo grado, no estudió física o biología y ahora está en décimo grado, es casi pregraduando; está en el mismo salón de clases con otro alumno cuyos padres tienen una condición económica más aventajada y sí pudo dar sus clases virtuales de forma eficiente; esto representa un reto para el docente porque tiene estudiantes con más conocimientos que otros”, añadió León.

El que repite el año, ¿por qué lo hace?

La Estrella de Panamá consultó a un especialista en psicología para determinar las causas y consecuencias relacionadas con que un niño o adolescente deba cursar nuevamente un año escolar.

Radiografía del fracaso educativo detrás de las cifras de reprobados
Según las cifras del Ministerio de Educación (Meduca), en el año 2021 reprobaron 30.966 alumnos.Shutterstock

“Puede ser multifactorial. Es importante evaluar el estado mental del niño, cómo se encuentra en cuanto a capacidades intelectuales, hay que saber si está sucediendo algo en su hogar que le esté afectando el rendimiento escolar. También habría que descartar cualquier situación física, ya sea visual o auditiva”, detalló el psicólogo Tomás Rincón.

El especialista aseguró que repetir un año escolar puede generar daños en la salud mental del niño o adolescente. “Puede ser víctima de acoso escolar o ser quien acose a otros estudiantes por ser, de repente, el más grande; esto dependerá mucho de la dinámica familiar. Además, puede disminuir su autoestima, por los regaños o burlas que pueda recibir”.

Álex es risueño, conversador y respetuoso, su mirada transmite alegría y la inocencia de un niño, aunque bajo su nariz se ve el anuncio de que está entrando en la adolescencia, un pequeño bigote. Ayuda a sus padres con las tareas del hogar y atiende a sus dos hermanas menores. También es muy servicial, a la visita le ofrece agua sin que sus padres se lo pidan.

El niño asume algunas responsabilidades en su hogar mientras sus padres trabajan, como lavar los baños, sacar al perro a hacer sus necesidades, lavar los platos, entre otras tareas. Además, debe estudiar y sus padres esperan que obtenga buenas calificaciones.

El psicólogo aconsejó “guiar al niño en los objetivos que tiene y revisar si tiene una condición de salud física, sea visual o auditiva, si es el caso; por más que se obligue a hacer las tareas o se le ponga un horario, no va a cumplir. Hay que descartar todas las posibilidades que impiden que el niño pueda lograr sus objetivos”.

Añadió que también se debe ir “negociando y tratando de ver cómo se pueden organizar las actividades del niño, quitarle algunas responsabilidades para que pueda cumplir con sus tareas”.

Los docentes, quienes por lo general pasan más tiempo con los niños, “tienen la capacidad de referir a un especialista; psicólogo, fonoaudiólogo, neurólogo, otro, para formar un engranaje que sirva de apoyo para el niño”.

'No nos van a perdonar como sociedad'

Por su parte, Ernesto León aseguró que está observando un deterioro en la salud emocional de los estudiantes tras dos años de pandemia. “El Ministerio de Educación ha diseñado planes de recuperación de la salud socioemocional a través de su Dirección Nacional de Servicios Psicoeducativos, sin embargo, la realidad es que debido a la gran demanda, se va a quedar corto”.

“La resiliencia educativa, básicamente es cómo establecemos mecanismos y damos las herramientas al sistema educativo para recuperarnos de lo que ha pasado a nivel emocional y académico. Los muchachos están perdiendo clases porque se enferman o se enferma el docente. Sigue el ausentismo en los colegios, lo que provoca pérdida de los aprendizajes”, puntualizó el presidente de la fundación.

León considera que se debe preparar al sistema educativo para que sea resiliente y no haya interrupción en caso de que ocurra algo como la pandemia.

Recomienda a los colegios apoyarse en la tecnología y utilizarla a favor. “Es fundamental asegurarse de que todos los niños tengan acceso a la educación desde casa, porque si alguien se enferma entonces hay que cerrar el colegio, que esto no sea un atraso (...) La tecnología no reemplaza al docente, pero es una gran herramienta”.

Nuevos modelos educativos

Las formas de estudiar han evolucionado en los últimos años, en medio de los cambios surgió la metodología steam basada en ciencia, tecnología, ingeniería, arte y matemáticas.

Por ejemplo, The Casco School es un colegio particular que enseña a través de este modelo educativo. Es un centro bilingüe, tiene un límite máximo de 20 estudiantes por salón y dos profesoras. También, ofrece becas a hijos de madres solteras. Su directora, Clare Jenkinson, dio detalles de la forma en que aprenden los niños.

“Los niños visitan museos, parques, la playa y más lugares; alentamos al niño a que explore y desarrolle su curiosidad y creatividad. Uno de los pilares del colegio es que sea una escuela de la comunidad, la enseñanza no se da solamente dentro del aula, sino también en los alrededores”.

Por su parte, Maru Gálvez, socia y madre de uno de los alumnos, manifestó que “en Panamá existe una gran brecha económica y no todos los padres pueden pagar una escuela privada. Después de la pandemia, la matrícula de los colegios públicos aumentó y la idea es que con este programa de becas los niños del barrio puedan acceder a una educación de primer mundo”.

“Las becas son financiadas por empresas privadas, fundaciones, el Ifarhu; las reciben madres que son cabeza de familia, que tienen trabajo, pero este no les permite pagar un colegio privado. Se le hace entrevista de evaluación al niño y también a la madre y a la familia; uno puede tratar de hacer un cambio, pero si la familia no acompaña ese proceso, no va a ser igual”.

El pasado 12 de julio, el Gobierno de Panamá informó sobre la actualización de los planes de estudios que integran la metodología steam, en los programas de bachillerato marítimo 2022 - plan piloto, y los planes de estudio y programas de asignaturas del bachillerato agropecuario.

“Los estudiantes aprenden indagando, trabajando colaborativamente, diseñando y llevando a cabo proyectos y resolviendo problemas. La educación steam no es el estudio por separado de la ciencia, tecnología, ingeniería, artes y matemáticas, sino la integración de algunas de estas en cada clase”, explicó el gobierno en un comunicado de prensa.

El psicólogo Tomás Rincón agregó que este modelo educativo puede ser una alternativa para los niños y adolescentes a los que les cuesta aprender bajo los modelos tradicionales. En el caso de Álex, “con este sistema la educación le puede parecer divertida, por lo que aprendería de forma más rápida”.

El presidente de Mentes Brillantes finalizó diciendo que la educación en Panamá se debe “trabajar entre todos y se debe fortalecer la relación escuela-familia, para poder lograr un estándar académico internacional”.

“La educación en Panamá se debe trabajar entre todos y se debe fortalecer la relación escuela-familia, para poder lograr un estándar académico internacional”.ERNESTO LEÓN
PRESIDENTE DE LA FUNDACIÓN MENTES BRILLANTES