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28 de May de 2020

Familia

Hábitos de estudio, ente transformador

Al apoyar a los niños a que hagan los deberes por sí mismos se les cultiva responsabilidad e independencia

Con mucha más frecuencia de lo que se cree padres y madres cometen el error de hacer los deberes académicos o tareas de sus hijos e hijas, impidiendo que estos creen hábitos de estudio, los cuales le permiten desarrollan habilidades necesarias para el futuro.

La función de la tarea, más allá de la polémica sobre si es prudente y beneficioso que los alumnos hagan o no deberes en casa, es ‘crear hábitos que forjen el carácter del infante', señaló la docente Yadira Pineda.

‘Cuando los padres son quienes hacen el trabajo, el estudiante no refuerza los conocimientos adquiridos en la escuela y se hace dependiente del adulto', dijo Pineda.

Por su parte, la psicóloga clínica, Mirtha Ramos asegura que ‘el tema resulta mucho más serio de lo que se cree'.

UN ARMA DE DOBLE FILO

La tarea es una responsabilidad que se le asigna al estudiante, hacerla o no, influye ya sea a favor o en contra del infante. Capacidad de organización, de concentración, manejo del tiempo y autodisciplina son habilidades esenciales en la vida y que pueden ser o no adquiridas en este proceso, explicó Ramos.

La psicóloga añadió que ‘la autoestima de una persona puede ser afectada si no se le permite cumplir su rol. El rol de los estudiantes es realizar sus deberes lo que involucra e impacta diversos aspectos de su vida'.

Al quitarle la responsabilidad de sus tareas escolares, al ver que el padre o madre las realizan con mínima o nula participación de el o ella —explica Ramos—, el niño o niña va a sentir que no es capaz de hacerlo y puede continuar con esta actitud a lo largo de su vida. ‘Estamos forjando personas inseguras e irresponsables'.

Con más de 20 años de experiencia en educación primaria, Pineda asegura que antes que los niños y niñas entren a un centro educativo o institución donde tengan que realizar tareas, ‘es necesario que los padres comprendan lo valioso que es que ellos mismos se hagan cargo de sus deberes'.

La función de los padres y madres es supervisar, apoyar y vigilar que los infantes cumplan las tareas. Frente a sus dudas pueden involucrarse y aportar, ‘pero nunca hacerles los deberes'.

ERRORES FRECUENTES

En esta dirección, regularmente los progenitores cometen errores que afectan el proceso de crearle un hábito de estudio a los hijos e hijas.

Entre ellos resaltan ‘las quejas delante de los pequeños sobre la cantidad de tareas pendientes y las diversas horas y lugares en donde los padres y madres ponen a sus hijos a hacer los deberes', aseguró Pineda.

Los estudiantes deben tener un sitio propio para realizar sus deberes en casa, bien alumbrado, equipado con los materiales escolares necesarios, a la medida de lo posible y libre de distracciones como televisión o música. Otro error frecuente es dejar todo para última hora. Debido al cansancio y la desconcentración ‘la noche no es el momento más adecuado para que los niños hagan sus deberes'.

ESTRATEGIAS ESPECÍFICAS

Desde muy pequeños se debe enseñar a los niños a crear un hábito de estudio.

‘Antes de llevarlos a las instituciones de enseñanzas, los padres pueden tomar un tiempo y lugar para leerles y que ellos tomen el libro lo vean y hasta hagan trazos, esto ya les va creando un hábito que más adelante solo deberá ser moldeado', explicó Ramos.

La profesional recomendó que desde los dos años, se le imponga al niño o niña alguna ‘tarea' que pueda realizar como recoger los juguetes y ordenar los zapatos, esto le da un sentido de responsabilidad.

Cuando el niño o niña tenga la facilidad de mantener una conversación, a partir de los cuatro años, dialogue con él sobre el horario y método para hacer los deberes. De esta manera el infante sentirá compromiso pues estuvo involucrado en la toma de decisión.

Si ya tiene hábitos de estudio pues se le enseñó desde pequeño, solo tocará hacer leves ajustes, como moldear horario, entre otros. Si está iniciando a enseñarle una rutina de estudio, se debe hacer poco a poco.

Tras conversar sobre el tema, hay que negociar qué deberes hará solo y en qué deberes el padre o madre le ayudará. Esto debe ir progresando hasta que el infante sea capaz de hacer todas sus tareas solo con la guía del adulto.

Es muy importante elogiar el esfuerzo y dedicación de sus hijos e hijas, además del avance que tenga en su independencia a la hora de hacer las tareas.

El fin no es que usted se desvincule de los deberes académicos de sus hijos e hijas, si no que cree buenos hábitos de estudios los cuales le proporcionarán al infante beneficios para toda la vida, puntualizó Ramos.

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‘Al quitarle la responsabilidad a los niños de sus tareas escolares, estamos forjando personas inseguras e irresponsables'