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24 de Oct de 2020

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Parásitos en aves afectarían a humanos

PANAMÁ. Los parásitos que alojan las aves son más dañinos de lo que hasta ahora se creía. Estos pequeños depredadores naturales no sólo ...

PANAMÁ. Los parásitos que alojan las aves son más dañinos de lo que hasta ahora se creía. Estos pequeños depredadores naturales no sólo amenazan la reproducción y la vida de las especies. También pueden transmitir enfermedades a los humanos.

Un estudio científico, liderado por Jorge Moisés Herrera, biólogo del Instituto de Investigaciones Tropicales de Panamá (STRI, por sus siglas en inglés), logró determinar los parásitos externos que se alojan en las aves nativas y migratorias, cómo estos afectan la calidad de vida de las especies y si causan zoonosis (enfermedades que se transmiten de animales a humanos).

El biólogo explicó a La Estrella que se detectó la presencia de garrapatas y piojos en aves. Ambos animales al entrar en contacto con el humano causan enfermedades. Las garrapatas pueden causar lesiones. Los piojos transmiten la salmonella y la echerichacolis. una bacteria que causa enfermedades estomacales a los humanos.

El peligro está si el ácaro “pica al hombre” advierte Herrera. Como ejemplo de lo anterior el biólogo dice “la garrapata del ciervo transmite un tipo de fiebre que puede causar la muerte al humano”.

Aclaró que las garrapatas también se alojan en mamíferos como perros. “Hay que tener cuidado con esto”. Y es que estos animales son muy cercanos a los humanos.

EL ESTUDIO

Los efectos que provocan los parásitos en las aves no son menos perjudiciales. Transmiten anemia, afectan la reproducción y hasta pueden llevarlas a la muerte, explicó Herrera.

Los piojos deterioran el plumaje de las aves. Esto afecta la calidad de vida de los machos, que necesita tener un plumaje hermoso para conquistar a la hembra. El hecho convierte al macho en un ave poco atractiva y débil, lo que le merecer el rechazo de las hembra y reduce sus posibilidades de reproducirse.

Las garrapatas son aún más peligrosas. Ellas se pegan de las aves para extraer sangre caliente y las debilitan. En el peor de los casos las aves llegan a morir.

Para realizar la investigación, que tiene como centro de operaciones la estación científica del STRI en Punta Galeta, Colón, se colocaron mallas transparente en el bosque para atrapar las aves. Luego se extrae el parásito y se procede a llevarlo al laboratorio del Hospital Conmemorativo Gorgas, donde expertos entomólogos lo identifican y determinan si causan zoonosis, puntualizó el biólogo, quien desarrolló la investigación con el beneficio de una beca otorgada por el STRI en Panamá.