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17 de Apr de 2021

Planeta

Un río escondido en el Mar Negro

PANAMÁ. Un río, que corre 350 veces más rápido que el Támesis de inglaterra, se escondía bajo el Mar Negro.

PANAMÁ. Un río, que corre 350 veces más rápido que el Támesis de inglaterra, se escondía bajo el Mar Negro.

Este inmenso cauce de agua, que tiene 38 metros de profundidad y 800 de ancho, fue descubierto por un grupo de científicos de la Universidad de Leeds, en Inglaterra, a través de un submarino autónomo que exploró el lecho marino, según una información publicada en el portal del diario digital BBC Mundo.

Todo indica que el río es el sexto más grande del mundo. Alcanza un caudal hídrico de 22.000 metros cúbicos por segundo. Su fluido proviene del Mar Mediterráneo, pasa por el estrecho de Bósforo y entra al Mar Negro.

Al igual que cualquier otro río en la superficie terrestre, tiene afluentes, llanuras aluviales, corrientes rápidas e incluso cataratas, según el portal de Pueblo en Línea.

El hallazgo, según los científicos, es importante para entender el medio ambiente en que vivimos, los cambios que ha sufrido, pero, sobre todo, para explicar cómo es posible que existan formas de vidas bajo el lecho marino.

CONTRARIO A LA TIERRA

Al parecer, los ríos subterráneo difieren de los que están sobre la Tierra. Y es que, aunque los científicos llegaron a creer que su funcionamiento era similar, comprobaron que no es así. Una diferencia se produce cuando la corriente llega a un canal, se forma un remolino en sentido opuesto al que haría un río sobre superficie terrestre. La explicación que ofrecen los investigadores sobre esto es que las corrientes de éstos ríos está relacionada con la densidad y no con la forma del terreno.

DEPÓSITOS DE SEDIMENTOS

Este punto ha llamado la atención de los científicos. Y es que los patrones de los sedimentos son los que mueven las corrientes. Esto nos indica que aquí —en el río submarino— podría haber depósitos de sedimentos diferentes a los que hay en los ríos terrestres.

MAR NEGRO

Al parecer, se conocía desde los tiempos bizantinos el cauce —los navegantes solían tirar grandes pesos a sus profundidades para impulsar sus embarcaciones—. Sin embargo, hasta ahora no habían podido confirmar ni mucho menos tener información de cómo se había formado.

El Mar Negro, que separa Europa oriental de Asia occidental, es un canal subterráneo activo desde hace al menos 8 mil años. Es considerado un laboratorio viviente muy importante para ayudar a desentrañar información de este tipo de ecosistemas. aunque, hasta hoy, se sabe poco de los canales.