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03 de Jun de 2020

Planeta

La historia de los cocos de la Reserva de Punta Patiño

La iniciativa, impulsada por ANCON, ganó el premio Rana Dorada de la empresa Norberto Odebrecht

Con el propósito de ofrecer un aporte éconómico a las comunidades indígenas emberá-wounaan que habitan dentro de la zona de amortiguamiento de la Reserva Natural de Punta Patiño y sus alrededores, sin afectar el ambiente, hace tres años un grupo de colaboradores de la Asociación Nacional para la Conservación de la Naturaleza (ANCON), emprendieron la tarea de desarrollar un proyecto a base de coco, que desde ya se perfila como un éxito.

La iniciativa consiste en aprovechar el capital natural de la reserva, mediante actividades sostenibles de base comunitaria: extracción, producción, comercialización del coco (Cocos nucifera) y sus productos derivados; y este jueves 5 de junio logró alzarse con el Premio de la Rana Dorada de la empresa constructora Norberto Odebrecht de proyectos de conservación ambiental y de desarrollo sostenible.

Máximo Molina, administrador de la Reserva Natural de Punta Patiño, cuenta que en un principio la idea empezó con aprovechar solamente las hectáres de coco que estaban sembradas en la reserva y que no estaban siendo aprovechadas; pero luego de que el plan se puso en marcha surgieron más comunidades interesadas y nuevas ideas. ‘Se trajo la maquinaria y se trabajó con varias comunidades. Después que hicimos eso, vino el interés de otras comunidades, por lo que entonces se buscó otro proyecto con el cual se aprovechara el coco para extraer aceite’, explica Molina, recalcando que esta iniciativa se está trabajando con dos comunidades: Cémaco y Taimatí.

Molina agrega que, además de generar otras entradas económicas a la comunidad indígena darienita, el proyecto tiene el propósito de disminuir la destrucción del medio ambiente, eliminando la tala indiscriminada de los bosques.

Por su parte, Cecilio Paz, presidente de la Asociación Agroforestal de Taimatí, considera que hasta ahora el proyecto ha sido rentable para la comunidad y que alrededor del 60% de los residentes del área pueden ser beneficiados. ‘Si le damos seguimiento puede ser rentable porque el aceite puede tener un buen mercado’, considera Paz.

‘Nosotros extraemos el aceite aquí mismo y ya hay mercado que ha llamado para que se le surta’, indica Molina, quien a la vez asegura que ‘la mayor parte de la ganancia va para ellos (las comunidades indígenas)’ y que ‘el aceite que utilizan para procesar los derivados de coco es virgen, y pasa por un procedimiento riguroso para luego obtener uno más limpio (aceite)’.

ANCON hizo posible este proyecto con la colaboración del Fondo Multilateral de Inversiones del Banco Interamericano de Desarrollo (FOMIN-BID).

DATOS DE LA REGIÓN

Según datos de ANCON, Darién es una de las regiones más pobres del país y el problema central de su gente es la falta de recursos sostenibles y de capacidades para producir y comercializar bienes provenientes de la reserva. Los residentes sobreviven realizando actividades informales, como: agricultura de subsistencia, pesca artesanal, extracción de madera en pequeñas cantidades y jornales por día.

Darién está situada en el oriente de Panamá y limita con Colombia. Forma parte del ecosistema Chocó-Darién y es una zona de gran importancia ecológica por su capital natural y su diversidad biológica; sin embargo, enfrenta muchas presiones como la deforestación, la posible construcción de la autopista Panamericana, el avance de la agricultura y producción para subsistencia, minería, tráfico de drogas, presencia de grupos armados y migración. La Reserva Natural Privada Punta Patiño (RNPPP), ubicada en la desembocadura del río Tuira, Golfo de San Miguel, fue establecida por ANCON en el año de 1994. Forma parte de la zona de manglar más extensa del Pacífico centroamericano, de los cuales 138 Km2 fueron declarados Humedal RAMSAR. Adicionalmente, está incluida en el hotspot (eco-región crítica) Chocó-Darién-Ecuador Oeste (CI, 2005).