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23 de May de 2022

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Científicos del mundo, contra la matanza de tiburones

Exigen que se elimine el programa utilizado para proteger a los bañistas, implementado en febrero pasado

Científicos del mundo, contra la matanza de tiburones
Según los expertos, los tiburones son realmente importantes para el ecosistema.

La posible extensión por tres años más del programa de captura y matanza de tiburones de más de 3 metros, establecido en Australia Occidental para proteger a los bañistas, mantiene en alerta a más de 250 científicos de todo el mundo.

Según medios internacionales, los defensores de los escualos le exigen a las autoridades australianas que eliminen el polémico programa, advirtiendo que la eliminación de éstas especies podría provocar graves consecuencias al ecosistema marino .

La medida pretende renovarse en medio del peligro que enfrentan los escualos de todo el mundo por la sobrepesca. Tan solo esta semana el Servicio Nacional de Pesca Marina de Estados Unidos reveló cuatro poblaciones de tiburón martillo más amenazadas y la Organización del Sector Pesquero y Acuícola del Istmo Centroamericano (Ospesca) prohibió la pesca del tiburón ballena en Centroamérica.

Incluso, un análisis global reciente sobre el estado de los tiburones y rayas reveló que su riesgo de extinción general es alto, con tan solo un tercio de las especies consideradas seguras.

EXTENSIÓN DEL PROGRAMA

Informaron, además, que actualmente la Autoridad de Protección Ambiental (EPA) de Australia Occidental se encuentra evaluando la posible extensión de dicho programa y hasta este lunes recibirá los comentarios.

El programa de captura y matanza de tiburones de más de 3 metros para proteger a los bañistas fue implementado durante el verano austral en Australia Occidental, a principios del pasado mes de febrero.

Elliot Norse, biólogo marino estadounidense, dijo a la cadena australiana ABC que matar a los escualos, como el tiburón tigre, ‘es una idea terrible’.

‘Los depredadores son realmente importantes para el ecosistema y cuando se les mata se descubre generalmente que esto acarrea malas consecuencias’, afirma Norse, quien trabajó con el presidente estadounidense, Barack Obama, en los esfuerzos para preservar grandes porciones del océano Pacífico.

Según la fuente, el polémico programa, que fue impuesto tras el aumento de muertes de bañistas debido a los ataques de escualos en la última década, debe ser sometido —de acuerdo a las leyes australianas— a una evaluación ambiental integral, debido a que expiró el visto bueno otorgado por el Gobierno de Camberra.

Indica que durante las 13 semanas que duró este programa se capturaron 172 escualos, de los cuales 163 eran tiburones tigres, aunque ninguno de ellos perteneció a la especie de los tiburones blancos, a los que se culpa de matar a los humanos. Del total de la captura, se mataron 50 tiburones tigres de más de 3 metros.

SIN ATAQUES MORTALES DESDE 1961

Por otro lado, la ABC precisa que el programa también incluye la colocación de complejos sistemas de anzuelos tal y como se implementó en Queensland, donde no se ha registrado un ataque mortal de escualos desde 1961, aunque este estado australiano también tiene un sistema de redes, que Australia Occidental no utiliza.

Por otro lado, la académica estadounidense Jessica Meeuwing recordó que en Hawaii se colocaron estos anzuelos para matar a los tiburones tigres durante 16 años y las medidas no tuvieron impacto en el número de ataques a bañistas, según la fuente.

Por su parte, el Gobierno de Australia Occidental pretende seguir con el programa tres años más, y fijar 72 sistemas de anzuelos en las costas metropolitanas y del litoral suroeste entre el 15 de noviembre y el 30 de abril.

En Australia, alrededor de 200 personas han muerto desde 1971 por culpa de los tiburones, 20 de ellas en Australia Occidental, según la Sociedad Australiana de Conservación Taronga.

El Ministerio de Ambiente australiano calcula que había menos de 10 mil ejemplares de tiburón blanco en 1990, año en el que fue incluido como especie protegidas, aunque reconoce que es difícil conocer la población exacta de escualos.