08 de Ago de 2022

Planeta

En Panamá se implementa un nuevo plan para salvar el jaguar

El proyecto permitirá monitorear a los felinos y estudiar su comportamiento dentro de los parque nacionales

En Panamá se implementa un nuevo plan para salvar el jaguar
El número de jaguares ha decaído en Panamá por la caza, la destrucción de su hábitat y la falta de presas.

La Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM) anunció la puesta en marcha de un proyecto para estudiar y proteger la existencia del jaguar en territorio panameño.

Se trata del Proyecto ‘Fortalecimiento de capacidades y apoyo al Plan de Conservación del Jaguar en el Corredor Biológico Mesoamericano del Atlántico Panameño (CBMAP)’, que contempla la colocación de cien cámaras trampa y collares GPS para monitorear la vida de los felinos y estudiar su comportamiento, así como también de estrategias para mejorar los corredores biológicos.

Eric Flores, biólogo y jefe del Departamento de Biodiversidad y Vida Silvestre de la ANAM, explicó que esta iniciativa se implementará en cinco zonas boscosas simultáneamente, en las cuales se ha localizado la existencia de poblaciones de jaguares.

ÁREAS DEL PROYECTO

Estos sitios son áreas protegidas, parques nacionales, refugios de vida silvestre y otros bosques donde se prohíbe la cacería.

Las áreas utilizadas para el estudio del jaguar son: Parque Nacional Soberanía, Bosque Protector de Arraiján/Península Gigante, Parque Nacional Portobelo, Nusagandi en Guna Yala y el Parque Nacional Santa Fe, en Veraguas.

En cuanto a las cámaras trampas, la ANAM informó que éstas permitirán determinar las poblaciones que existen en los bosques nacionales; mientras que los collares con GPS solo serán colocados a tres ocelotes que habitan en el Parque Nacional Soberanía para conocer el movimiento de la especie en esta zona de constante flujo vehicular y de personas.

Ricardo Moreno, biólogo y consultor a cargo del proyecto, declaró en un informen de la ANAM que la información recopilada en el Parque Soberanía permitirá mejorar el diseño de corredores biológicos.

Aunque las acciones científicas son importantes para ubicar a las especies amenazadas y establecer estrategias para rescatarlas del peligro de la extinción, para Moreno éstas (las ciencias) ‘ no lo son todo’, puesto que también se necesita crear conciencia en la población sobre la importancia del jaguar y de por qué necesita ser conservado.

‘No se puede hacer ciencia por hacer ciencia,’ ya que sólo se estaría registrando la desaparición de la especie, afirmó Moreno, quien destacó, además, que la conservación del jaguar en Panamá no se podrá lograr de manera aislada sino con las participación del gobierno y de toda la sociedad, en especial del sector privado.

Flores destacó que esta es la primera vez en Panamá que se inicia un proyecto tan grande e importante para la conservación de una especie clave y, por ende, los esfuerzos puestos en éste son grandes para lograr que sea exitoso.

‘Panamá tiene un papel central en la conservación global del jaguar a causa de que es un sitio clave para la distribución de esta especie en el continente americano’, agregó Flores.

El proyecto de ANAM también incluye talleres de capacitación, con temas sobre medidas y estrategias antidepredacción y mejor uso de las fincas para que el conflicto se minimice, así como una estrategia de comunicación, educación ambiental y difusión.

SITUACIÓN DEL JAGUAR

El jaguar ( Panthera onca ) es un carnívoro félido de la subfamilia de los Panterinos y género Panthera y la única de las cuatro especies actuales de este género que se encuentra en América. El animal es el mayor félido de América y el tercero del mundo, después del tigre ( Panthera tigris ) y el león ( Panthera leo ).

El felino está clasificado como una especie en peligro dentro de la lista roja de especies amenazadas de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) y su número está en declive.

En tanto que en Panamá, las poblaciones han decaído drásticamente en los últimos 30 años por la mano del hombre: la cacería, la fragmentación de su hábitat y la disminución de sus presas.

Desde aquella época se ha contabilizado la pérdida de unos 277 felinos y ‘no podemos permitir que la lista crezca más’, manifestó Moreno, quien además es especialista en felinos de Yaguará Panamá, organismo dedicado también a la protección de los jaguares.