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30 de Jun de 2022

Planeta

La importancia de preservar los manglares

Panamá cuenta con un humedal que tiene una extensión de 85,664 hectáreas

Los efectos del cambio climático son cada vez más evidentes para los que vivimos en la ciudad. Las fuertes olas de calor y lluvias que provocan inundaciones se han convertido en lo normal.

Afortunadamente en Panamá, aún contamos con barreras protectoras naturales que nos ayudan en esta batalla: los manglares. Estos albergan una increíble biodiversidad, sirviendo como refugio para la gran mayoría de las especies tropicales.

Muchas comunidades adyacentes a los manglares dependen de ellos, para su subsistencia alimenticia y económica, por medio de la actividad pesquera. También purifican las aguas que son transportadas por los diversos afluentes antes de llegar al mar, y previenen la salinización de los suelos.

Su rol como agente de protección contra el cambio climático es invaluable, debido a que almacenan una enorme cantidad de carbono y dióxido de carbono, entre otros contaminantes y metales pesados.

Además, protegen las costas del aumento del nivel del mar, incrementando el nivel del suelo por la acumulación de sedimentos, y reduciendo la erosión. No solo mitigan los efectos de desastres naturales, también protegen las costas de inundaciones que pueden afectar a comunidades cercanas.

Panamá ha perdido más de la mitad de sus manglares desde la década de los 60s. En la ciudad contamos con un humedal que contiene manglares de suma importancia, con una extensión de 85,664 hectáreas.

El 2 de Febrero de este año, fue sancionada la Ley 39, que declara como área protegida al Humedal Bahía de Panamá. Después de intentos de reducir su superficie el año pasado, finalmente contamos con un marco legal para la conservación de este ecosistema tan vital para la ciudad.

Se establece un tiempo de dos años sin explotación del área para permitir la elaboración de un plan de manejo. Sin embargo, a pesar de esto, el área todavía se encuentra amenazada.

Tan solo hace un mes se reportaron casos de desechos siendo vertidos en los manglares del humedal y de extracción de arena en Juan Díaz. Estas actividades están prohibidas por la ley, y no están siendo reguladas.

De igual forma la zona de amortiguamiento, el espacio entre el territorio protegido y el entorno, debe ser tomada en consideración al regular proyectos cerca del área protegida. Esta es una zona de transición, por lo cual, en este caso, las actividades que se realicen cerca de ella pueden tener repercusiones serias sobre el Humedal Bahía de Panamá.

Es necesario que se regulen los proyectos de desarrollo que están en marcha y asegurar que cumplan con las medidas necesarias para no afectar esta zona.

A finales de Mayo empezó una revisión de los proyectos por parte del Municipio, en donde se encontraron algunos desarrollándose dentro del área protegida. Es imprescindible tener la voluntad para involucrarse en el proceso de garantizar la conservación de los manglares.

Aprovechemos para, en este mes de los recursos naturales y del ambiente, crear consciencia sobre la importancia de nuestros manglares y fiscalizar a las autoridades responsables de su protección. Ese es el camino hacia un manejo más sostenible de nuestro entorno.

ESTUDIANTE DE MAESTRÍA EN GESTIÓN AMBIENTAL