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18 de Oct de 2019

Planeta

El Niño impacta las operaciones de navegación del Canal de Panamá

La administración de la vía interoceánica tiene previsto nuevos ajustes en el calado de los buques. El último fenómeno Niño causó pérdidas de $40 millones a la administración canalera

Los últimos cuatro meses (diciembre, enero, febrero y marzo) han sido los más secos de toda la historia hidrológica del Canal de Panamá.

‘Hay muy poca agua de los ríos entrando a los lagos (Gatún y Alajuela)', fuentes de abastecimiento para los esclusajes de la vía interoceánica y para el suministro de 2 millones de personas que viven en la zona metropolitana de la ciudad, informó Carlos Vargas, vicepresidente de Agua y Ambiente del Canal de Panamá.

La intensidad de la radiación solar, sumada a un aumento de 30% de los vientos está provocando que el agua de los lagos se evapore a una velocidad mayor de la que entra. Como consecuencia los niveles de los lagos están cayendo a una velocidad vertiginosa.

El lago Gatún tiene 1.1 metros de déficit, mientras que el Alajuela, 2.7 metros. Al no haber agua suficiente, se ha tenido que restringir el calado de los buques que transitan por la vía interoceánica.

Hasta el momento se han realizado cuatro ajustes: el primero de 49 pies, el segundo a 48 pies, el tercero de 47, el cuarto de 46 pies.

El 10 abril entra en rigor un ajuste a 45 pies. Y, desde este momento, se contempla para mayo un nuevo ajuste de 44 pies.

Las posibilidades de que se mantenga el escenario son altas. La Agencia Norteamericana de Administración Atmosférica (NOOA, por sus siglas en inglés) advirtió que las probabilidades de que el fenómeno El Niño se mantenga hasta junio próximo son de 80%.

Las estimaciones de agencia estadounidense indican, además, que existe un 60% de probabilidades de que El Niño continúe hasta agosto próximo. ‘Eso hace más riesgosa la operación de los recursos hídricos', apunto Vargas.

La reducción en el calado, que es la profundidad de un buque cuando navega, limita la carga. Al traer menos carga el buque paga menos peaje, lo que ocasionaría un impacto en las finanzas de la vía acuática. El último Niño le costó a la administración canalera $40 millones, según Vargas.

Otro riesgo que enfrenta la administración canalera cuando se reduce el calado es la elección rutas alternas por parte de los buques. El Canal posiciona a Panamá como un centro logístico y contribuye al crecimiento económico del país. El servicio del paso de buques genera casi $3 mil millones anuales.

El escenario es generalizado en el resto del país. Las principales cuencas enfrentan la misma situación que la del Canal de Panamá. Por ejemplo, Bayano está muy por debajo de sus niveles. En la misma condición se encuentra la cuenca del río Changuinola y la de Fortuna.

‘No hay agua suficiente en los embalses. El aporte de esas cuencas es menor, obviamente no habrá agua suficiente para la producción hidroeléctrica', agregó Vargas. También podrían verse afectados los cultivos en Azuero y la pesca, entre otras cosas, predice el vicepresidente de Agua y Ambiente del Canal de Panamá.

ANTECEDENTES

En 2015, como consecuencia del fenómeno, las precipitaciones mostraron déficit en gran parte del país y aumentos significativos en otros sitios. La disminución del volumen de lluvias llegó a niveles muy altos en la mayor parte de la vertiente del Pacífico, incluida la cuenca del canalera. Al mismo tiempo, impactó algunas regiones del Caribe, como son, el norte de la comarca Ngäbe-Buglé y el norte de Coclé y Colón, donde regularmente el volumen de precipitaciones es alto. Hubo una disminución en los caudales de un número considerable de ríos e inundaciones en aquellos donde las lluvias sobrepasaron los promedios, según Conagua.

CARACTERÍSTICAS

El fenómeno provoca que en zonas en las que no suele haber precipitaciones, se multipliquen. En donde llueve, entonces lloverá menos.

El Niño, un patrón climático recurrente que implica cambios en la temperatura de las aguas del océano en la parte central y oriental del Pacífico tropical, usualmente acentúa la sequía en la vertiente del Pacífico.

En períodos que van de tres a siete años, las aguas superficiales de una gran franja del Océano Pacífico se calientan o enfrían entre 1 ° C y 3 ° C, en comparación a la normal. Este calentamiento y enfriamiento es conocido como el ciclo ENOS (o ENSO por sus siglas en Inglés).

Afecta la distribución de las precipitaciones en las zonas tropicales y puede influir sobre el clima en otras partes del mundo.

El Instituto de Acueducto y Alcantarillado Nacional ha recomendado que se declare ‘emergencia nacional' por El Niño. La iniciativa está encaminada a que se autoricen compras más rápidas y contemplen los fondos para sufragar los estragos de El Niño.

El Canal de Panamá estudia potencial hídrico de las cuencas de Bayano, de río Indio y la Villa, para construir reservorios multipropósitos para almacenar agua en la estación lluviosa y liberarla en la seca. Esto permitirá controlar inundaciones, para el consumo humano, para la agricultura y para la ganadería. ‘Esto nos permitirá tener agua para los próximos 200 años', concluye Vargas.

Los estudios tienen un avance del 75%. Se espera que estén listos para que la próxima administración gubernamental tomé la decisión de construirlos.

El calentamiento global toca la vía acuática

Existe evidencia científica para sustentar que estamos siendo afectados por el cambio climático: la temperatura del aire aumentó 0.5 grados centígrados en el área del Canal y entre los expertos existe el temor de que aumente entre 1 y 1.5 grados más, lo que conllevaría a una reducción de la disponibilidad de agua, el recurso básico de supervivencia humana y el principal motor de la economía panameña.

Aunque el incremento parece mínimo, para el equilibrio del sistema pequeños cambios pueden resultar en impactos importantes al planeta tierra, aseguró Carlos Vargas, vicepresidente de Ambiente, Agua y Energía del Canal. Otro indicador que muestra el impacto del Cambio Climático es una reducción de hasta el 20% de los caudales del río Chagres, que fluye en la Cuenca Hidrográfica del Canal de Panamá, de acuerdo a una publicación de este medio de mayo de 2018.

Un indicador adicional de los efectos del calentamiento en tierras canaleras es la intensidad y frecuencia registrada en las últimas tormentas. Ocho de las diez mayores tormentas de los últimos 50 años se han registrado a partir del año 2000. La data científica también ha documentado un incremento en el nivel medio del Mar Caribe, en la entrada Norte del Canal de Panamá.