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18 de Sep de 2019

Salud

Adiós al sedentarismo y bienvenida la actividad sexual

La práctica regular de ejercicio físico influye en la intimidad de la pareja. Las hormonas conocidas como ‘cuarteto' de la felicidad estimulan la libido, potencian la autoestima y propician las condiciones para una mayor frecuencia sexual

Adiós al sedentarismo y bienvenida la actividad sexual

Uno de los grandes desafíos para el desarrollo de experiencias plenas y saludables en la cama radica en hacerle frente, con paso firme, al sedentarismo. Movilizar con regularidad cada fibra del cuerpo es una tarea que, según los expertos, debe trascender al sexo.

De hecho, gozar de una sexualidad óptima es el mayor coctel de conciencia, disposición, actitud y también disciplina, que implica la práctica regular de actividad física.

Lesbia González, psicóloga con experiencia en sexología, comenta que la inactividad envía un mensaje a través de las conexiones del sistema nervioso central que ocasiona lentitud en la función celular, mientras que practicar algún deporte o disciplina genera una respuesta fisiológica favorable; ‘las endorfinas, unas de las hormonas de la felicidad, se activan mediante el ejercicio físico, con la risa y durante el sexo', explica.

‘Una persona que está ejercitándose está endorfinada y, por tanto, está más contenta, tiene mejor predisposición y actitud, lo que impacta en la autoestima. Se siente mejor y se relaciona más favorablemente con el entorno', dice.

Expone que cuando todas las células están en movimiento, el cerebro se oxigena y hay una respuesta evidente de placer que repercute en las relaciones sexuales. ‘Esto es puramente fisiológico. La pareja percibe el afecto: cuando estás contento, contagias la buena vibra y la relación es más saludable', agrega.

Y es que ‘el cuerpo humano está diseñado para moverse; si esto no sucede, se atrofia', plantea. Estar en movimiento con la práctica de actividades como el baile, el running , el ciclismo o simplemente nadar o caminar, son robustos soldados que combaten el estrés, uno de los enemigos silentes del sexo.

El reporte ‘Sexuality in Midlife and Beyond', de la Escuela de Medicina de la Universidad de Harvard, plantea que ‘el estrés y la fatiga pueden agotar rápidamente el deseo sexual (...) y una sobrecarga de demandas en competencias, puede evitar que la pareja nutra muchos aspectos de su relación sexual'.

En otras palabras, una dosis importante de endorfinas es gratuita, con ello, el cuerpo funciona mejor y hay una integración más favorable con el entorno.

Más ejercicio, mayor actividad sexual

Esta afirmación parece no ser un mito. De acuerdo con González, las parejas activas tienen mayor éxito estimulando la libido, aunque puedan existir otros elementos que incidan en que el contacto íntimo no se lleve a cabo.

‘Un individuo con más energía tiende a contar con un mayor deseo sexual', expone.

‘Un individuo con más energía y más activo, tiende a contar con un mayor deseo sexual',

LESBIA GONZÁLEZ

PSICÓLOGA

Laura Sardi, ginecóloga y sexóloga, enfatiza que el sedentarismo ocasiona la pérdida del deseo y del apetito sexual, incluso, poca resistencia en el acto. Para la especialista, la falta de actividad promueve la disminución de la libido y la posibilidad de concebir, además de ocasionar disfunción eréctil.

Un adecuado nivel de autoestima es la base de la salud mental y física y el ejercicio incide de manera notable en ello; ‘se deben realizar de 35 a 40 minutos de actividad al día, tres veces a la semana'.

El poco aprecio a sí mismo puede impedir que una persona inicie o responda a los estímulos sexuales. Pero el ejercicio la eleva mediante la producción de serotonina en el cerebro, contribuyendo además a mejorar todas las funciones mentales.

Con la práctica de ejercicios, también se activan hormonas como la serotonina y la dopamina, que influyen en el estado anímico generando un sentimiento positivo de vinculación con la actividad que desempeñamos y fomentando un estado de calma.

Espacio compartido

De acuerdo con Gómez, aunque ejercitarse juntos es una buena práctica, ‘es saludable que cada uno cuente con su espacio', haciendo alusión al psicoanalista alemán Erich Seligmann Fromm, para quien ‘la paradoja del amor es ser uno mismo, sin dejar de ser dos'.

‘Si existe la posibilidad de que cada uno conecte su horario para hacer un ejercicio matutino o vespertino, también habrá un impacto positivo en la pareja', acota.

Jesús Guevara, instructor en TRX y Cycling, argumenta que el ejercicio se traduce en la adopción de una mayor seguridad y actitud en la medida en que se logran nuevos objetivos.

‘Al mirarte en el espejo y ver el resultado de tu trabajo, te sientes muy bien y das lo mejor a tu pareja', agrega.

El también motivador y capacitador personal confiesa que ha trabajado directamente con parejas que muestran un cambio positivo de actitud, consigo mismos y con el entorno.

Existe una vía para iniciar el entrenamiento físico. Guevara recomienda que ambos se involucren en un entorno motivacional y competitivo, hacia el logro de metas. Una estrategia válida es el empleo de caminatas nocturnas en espacios abiertos que los conecte e involucre. ‘Tómense de la mano y caminen durante 30 ó 40 minutos, disfruten el paisaje y posteriormente marquen objetivos como el trote'.

‘Toda esta dinámica fomentará el acercamiento y otras emociones que se reflejarán en la sexualidad', expone.

Guevara destaca que ‘bailar e involucrarse en actividades diferentes que conllevan a una mejor calidad de vida permite alcanzar un mayor rendimiento y resistencia sexual'; destaca que cuando una mujer acude al gimnasio o se ejercita, ‘se siente más sexy y despierta su sensualidad, lo que incide favorablemente en su vida de pareja', afirma.

Luis Ramírez, psicólogo clínico, coincide en que la realización de actividades físicas, además de dar ‘un golpe de autoestima', aumenta los niveles de testosterona y otras hormonas, lo que provoca un mayor deseo sexual. Aunado a ello, ‘el ejercicio genera una liberación de neurotransmisores del placer, como dopamina y serotonina, lo que hace más placentera cualquier actividad, incluyendo el sexo'.