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28 de Nov de 2020

Salud

Nueva esperanza para los pacientes con Parkinson

Un estudio demuestra que el origen de esta patología podría estar en las células intestinales que viajan por las neuronas del cuerpo hacia el cerebro. Este avance podría llevar a tratamientos que pondrían fin al progreso de la afección

La enfermedad de Parkinson, nombre en referencia al científico británico James Parkinson, quien la describió por primera vez en 1817, se caracteriza por la falta de producción de una sustancia química en el cerebro llamada dopamina, el neurotransmisor responsable de ayudar a los movimientos del cuerpo y de regular el estado de ánimo de una persona.

Desde su hallazgo hace más de 200 años, no existe una cura para esta enfermedad neurodegenerativa que afecta de diferente manera a cada persona que la padece.

La buena noticia es que existe una terapia denominada Estimulación Cerebral Profunda (DBS, por sus siglas en inglés), ha demostrado ser efectiva en pacientes seleccionados adecuadamente por un neurólogo especialista en trastornos del movimiento.

El tratamiento consiste en un dispositivo implantado en el cerebro a través de un procedimiento quirúrgico y es una de las más avanzadas para tratar la condición, ya que en los pacientes indicados ofrece períodos prolongados sin síntomas motores, reduce la cantidad de medicación y permite realizar tareas cotidianas, lo que se traduce en una mayor autoestima, independencia y calidad de vida.

Para Eliécer Guerra, paciente de 63 años, a quien le diagnosticaron la enfermedad en el año 2017, la cirugía ha representado una mejora significativa en su calidad de vida. Tiene esposa, cinco hijos y dos nietos, y hoy está jubilado tras 40 años de labor en el Canal de Panamá como ingeniero de remolques.

‘Al principio pensé que los síntomas se debían al estrés. Luego de ser evaluado por distintos especialistas, se diagnosticó que tenía Parkinson. Los primeros síntomas fueron temblor en la mano y el pie derecho, mucho cansancio y dolor en el cuello. En los últimos años se me hacía muy difícil realizar mi trabajo debido al temblor en mis manos', dice.

Después de la cirugía, no hay nada que no pueda hacer. ‘La operación fue muy positiva para mí, ya que tras la jubilación paso temporadas trabajando solo en mi casa de campo en Chiriquí y voy a la ciudad a reunirme con mi esposa e hijos, salgo a la calle, me monto en el Metro y hago todas mis actividades, con precaución, pero con normalidad', acota.

Actualmente en el país muchas personas se han beneficiado con esta tecnología, destaca Omar Gordon, médico neurocirujano. ‘La mejoría de los pacientes ha sido muy significativa en la gran mayoría de los casos, y en otros, los pacientes prácticamente han dejado de usar medicamentos para la enfermedad, permitiéndoles tener una vida normal'.

En Panamá, el número asciende a los 25,000 casos. La Organización Mundial de la Salud estima que el número total de pacientes se duplicará en el 2030.

Investigan la cura

En esa búsqueda de una posible cura, investigadores de Johns Hopkins Medicine dicen haber encontrado nuevas pruebas de que el origen de este trastorno está en las células intestinales que viajan por las neuronas del cuerpo hacia el cerebro, según un nuevo estudio hecho con roedores.

El doctor Ted Dawson, director del Instituto de Ingeniería Celular de Johns Hopkins, confirma que estos hallazgos proporcionan nuevas pruebas del papel que juega el intestino en la enfermedad de Parkinson y son un ejemplo para seguir estudiando la evolución de esta dolencia desde el comienzo.

‘Al principio pensé que los síntomas se debían al estrés. Luego de ser evaluado por distintos especialistas, me diagnosticaron Parkinson. Los primeros síntomas fueron temblor en la mano y el pie derecho',

ELIÉCER GUERRA

PACIENTE

‘Este es un interesante descubrimiento en el campo y presenta una nueva diana terapéutica para la intervención temprana de la enfermedad', comenta Dawson.

La nueva investigación se basa en las observaciones formuladas en el 2003 por Heiko Braak, el neuroanatomista alemán que demostró que los parkinsonianos también tenían concentraciones de sinucleína desdoblada en las regiones del sistema nervioso central que regula los intestinos.

‘La presencia de estas proteínas que dañan las neuronas en los intestinos es consistente con algunos de los primeros síntomas de la enfermedad, entre ellos, el estreñimiento', explica el doctor Hanseok Ko, catedrático adjunto de neurología de la Facultad de Medicina de la Universidad Johns Hopkins.

Esta investigación fue publicada en la revista Neuron , y ofrece un modelo nuevo y más acertado con el cual se pueden determinar modernos tratamientos que podrían prevenir o poner fin al progreso de dicha afección.

Cada vez son más numerosas las pruebas que han implicado al eje cerebro-intestino como el origen de la enfermedad de Parkinson. Los autores de la investigación deseaban comprobar si las proteínas sinucleínas desdobladas se podían extender vía el nervio vago, que corre como un cable eléctrico desde el estómago y el intestino delgado hacia la base del cerebro.

El Parkinson es la segunda enfermedad neurodegenerativa más frecuente en el mundo y afecta aproximadamente a 6.3 millones de personas.

Un bicentenario de avances para contrarrestar la enfermedad

Han pasado 202 años desde que se descubrió este padecimiento por el médico británico James Parkinson. El científico publicó una decena de libros y trabajos sobre campos tan distintos como la paleontología o la enfermedad de la gota.

Sin embargo, la obra que cambió el futuro de millones de personas fue An Essay on the Shaking Palsy (‘Un ensayo sobre la parálisis agitante', 1817) donde describía con exactitud a seis pacientes afectados con la enfermedad que hoy lleva su nombre.

Esta dolencia neurodegenerativa aflige a la población mayor de 50 año s.

‘La presencia de estas proteínas que dañan las neuronas en los intestinos es consistente con algunos de los primeros síntomas de la enfermedad...

HANSEOK KO

DOCTOR

En 1997, la Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró el 11 de abril como Día Mundial del Parkinson.

Desde entonces, asociaciones de todo el mundo que se identifican con este mal realizan actividades sensibilizar a la sociedad en general.

Actualmente el Parkinson cuenta con diferentes tratamientos para controlarla eficazmente, para mejorar lo síntomas. Una vez establecido el diagnóstico clínico, se debe decidir si se trata o no, el tipo de terapia más indicada y el fármaco más adecuado.

Según la OMS son cuatro tipos entre ellos: El preventivo que consiste en evitar o enlentecer su progresión.

El sintomático que ayuda a restaurar los niveles normales de dopamina.

La cirugía que es la que se realiza a través de diferentes técnicas quirúrgicas. Y por último y no menos importante está el restaurador. Éste se refiere a las técnicas actuales que se utilizan para el tratamiento.

Por su parte la Federación Española de Parkinson señala que investigaciones al respecto han demostrado que esta dolencia es una de las principales causas de discapacidad en el adulto mayor. Hace un llamado a la población a que lleven hábitos alimenticios, ya que una mala alimentación influye en el avance de la enfermedad. Según los últimos estudios, en 2040 el Parkinson superará los 12 millones de personas afectadas en el mundo.