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26 de May de 2020

Salud

Desafíos contra la malaria en Panamá y las Américas

Según el Informe mundial sobre el paludismo de la OMS, entre 2014 y 2018 el mundo no avanzó en la reducción del número total de nuevas infecciones

Minsa reporta 766 casos de malaria
Los poblados indígenas registran el 85% de los casos de malaria en Panamá.Archivo | La Estrella de Panamá

"Después de más de un decenio de avances continuos en la lucha contra el paludismo o malaria, los progresos se han estancado", reseña la Organización Mundial de la Salud (OMS) en su portal web.

Según el Informe mundial sobre el paludismo 2019 de la OMS, entre 2014 y 2018 el mundo no avanzó en la reducción del número total de nuevas infecciones. Se estima que en 2018 hubo 228 millones de casos de esta enfermedad en 89 países. Mientras que el número de muertes por paludismo ese mismo año fue de 405,000, una cifra similar a la del año anterior.

En Panamá, el departamento de epidemiología del Ministerio de Salud reportó que hasta la semana 48 (del 24 al 30 de noviembre de 2019) unos 1,420 casos de malaria en el país, el doble de casos de los acumulados hasta la misma semana en el año 2018.

Este aumento de casos evidencia que será difícil erradicar la enfermedad antes de 2022, como lo establece el Plan Estratégico de Eliminación de la Malaria, firmado en abril de 2018 por la OMS.

Las cuatro zonas endémicas del país son la Comarca Guna Yala, Panamá Este, Darién y la Comarca Ngäbe-Buglé, donde circulan Plasmodium vivax y P. falciparum.

Hoy 25 de abril se conmemora el Día Mundial del Paludismo con el objetivo de poner de relieve la necesidad de invertir continuamente en la prevención y el control de esta enfermedad potencialmente mortal causada por parásitos (llamado esporozoíto) que se transmiten al ser humano por la picadura de mosquitos hembra del género Anopheles. Infecta la sangre y altera el aporte de ésta a órganos vitales como el hígado.

Este año la OMS se une a la Alianza para Hacer Retroceder el Paludismo (RBM, por sus siglas en inglés) a fin de promover la campaña "El paludismo cero empieza conmigo", cuya finalidad es mantener el paludismo o malaria como prioridad política destacada, movilizar recursos adicionales y empoderar a las comunidades para que se impliquen en la prevención y el tratamiento de esta enfermedad.

Los síntomas del paludismo o la malaria son muy variados, empezando con fiebre, escalofríos, sudoración y dolor de cabeza. Además se puede presentar náuseas, vómitos, tos, heces con sangre, dolores musculares, ictericia, defectos de la coagulación sanguínea, shock, insuficiencia renal o hepática, trastornos del sistema nervioso central y coma. La fiebre y los escalofríos son síntomas cíclicos, repitiéndose cada dos o tres días. 

En regiones donde la malaria es altamente endémica, las personas se infectan tan a menudo que desarrollan la inmunidad adquirida, es decir, son portadores más o menos asintomáticos del parásito. Aunque actualmente no existe una vacuna eficaz contra la malaria. Sí existen tratamientos que varían según el país donde se administren. 

Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general de la OMS, aseguró que el mundo ha realizado progresos increíbles contra el paludismo. Sin embargo, aún estamos demasiado alejados de la meta final a la que aspiramos: un mundo sin malaria.

"Anualmente, la cifra mundial de nuevos casos de paludismo supera los 200 millones. Cada dos minutos muere un niño por esta enfermedad que puede prevenirse y tratarse. Más allá de la pérdida de vidas, los daños afectan a numerosas esferas: el paludismo supone un pesado lastre para los sistemas de salud, merma la productividad y erosiona el crecimiento económico", comentó Adhanom Ghebreyesus según una publicación de la OMS en su portal.

El director general de la organización resaltó en último término, invertir en la atención sanitaria universal es el mejor modo de garantizar que todas las comunidades tengan acceso a los servicios que necesitan para vencer al paludismo. El empoderamiento de los individuos y las comunidades mediante iniciativas de base como "La malaria cero empieza conmigo también puede desempeñar un papel crucial para impulsar los progresos".

Medidas para erradicar esta enfermedad

Según expertos de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), el trabajo para prevenir, detectar y tratar la malaria en las Américas debe mantenerse mientras se responde a la pandemia de la COVID-19, llamando a la solidaridad con la comunidad mundial al conmemorar el Día Mundial contra la Malaria.

Marcos Espinal, director del departamento de enfermedades transmisibles de la OPS, dijo que es crucial mantener los esfuerzos en el diagnóstico, el tratamiento y la vigilancia del paludismo, asegurando que sigan las mejores prácticas para proteger a los trabajadores de la salud y a las comunidades, alineados con las pautas nacionales sobre COVID-19, detalló el organismo en su portal.

Según la OPS, las intervenciones deben considerar la importancia de reducir la enfermedad y la muerte causadas por la malaria, al tiempo que garanticen la seguridad de las comunidades y los trabajadores de la salud. “La OPS ha brindado orientación adecuada sobre cómo realizar actividades contra la malaria en diversos escenarios, dado el contexto cambiante de la situación de COVID-19 en las Américas. Asegurar las pruebas y el tratamiento adecuados de los pacientes, así como las medidas básicas de prevención de la malaria, como los mosquiteros tratados con insecticida y la pulverización residual en interiores, son todas estrategias relevantes para reducir la presión sobre los sistemas de salud, destacaron los expertos”, recomendó la OPS.

¿Quién está en riesgo?

En 2017, casi la mitad de la población mundial corría el riesgo de padecer el paludismo. La mayoría de los casos y de las muertes se registran en el África subsahariana, pero también se ven afectadas las regiones de Asia Sudoriental, el Mediterráneo Oriental, el Pacífico Occidental y las Américas. En 2017, 87 países y áreas experimentaron una transmisión continua de la enfermedad, reportó la OMS.

Algunos grupos de población corren un riesgo considerablemente más elevado que otros de contraer la enfermedad y presentar manifestaciones graves: los lactantes, los niños menores de cinco años, las embarazadas y los pacientes con VIH/sida, así como los emigrantes no inmunes de zonas endémicas, los viajeros y los grupos de población itinerante. Los programas nacionales de lucha contra el paludismo deberían tomar medidas especiales para proteger de la infección a estos grupos poblacionales, habida cuenta de su situación específica.

Al respecto, ¿qué desafío enfrentan las Américas? Los desafíos en las Américas incluyen un aumento en la transmisión relacionada con la extracción de oro y los movimientos de población vulnerable, entre y dentro de los países, así como el debilitamiento de las acciones de los programas contra la malaria que pueden empeorar en el contexto de COVID-19.

La OPS trabaja con los países de las Américas para mejorar la salud y la calidad de vida de sus pueblos. Fundada en 1902, es la organización internacional de salud pública más antigua del mundo. Sirve como oficina regional para las Américas de la OMS y es la agencia especializada en salud del sistema interamericano.