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11 de Aug de 2020

Salud

Nutrición, una prioridad en la recuperación de la covid-19

Determinados alimentos y estilos de vida saludables pueden ayudar a fortalecer el sistema inmunológico deficiente, especialmente en aquellas personas que tienen alguna sintomatología leve o que se encuentran en un proceso de recuperación de este virus mortal.

Una nutrición deficiente disminuye las defensas por lo que la persona es más vulnerable a contraer enfermedades virales.Shutterstock
La mejor defensa natural contra el coronavirus es un sistema inmunológico eficiente.Pixabay

El nuevo coronavirus SARS-CoV-2, que produce la enfermedad conocida como covid-19, ha trastocado la vida de la población mundial. A la fecha no existe tratamiento farmacológico aprobado para acabar con su propagación. Pese a que los expertos señalan que no hay evidencia de que la alimentación previene el virus, sin embargo, insisten en que es necesario llevar una alimentación balanceada y rica en nutrientes para fortalecer el sistema inmunológico deficiente, especialmente en aquellas personas que tienen alguna sintomatología leve o que se encuentran en un proceso de recuperación de este virus mortal.

Débora Arosemena, especialista en nutrición y fisiología del ejercicio, del hospital Paitilla, aseguró que durante el proceso de recuperación de la covid-19 es primordial obtener las vitaminas y los minerales de los alimentos que consumimos. Los suplementos vitamínicos son para complementar en casos de que el cuerpo tenga una mayor demanda.

“El requerimiento diario en el cuerpo de vitamina C es de 100 miligramos. Esta es una vitamina hidrosoluble, es decir, se disuelve en agua, y se encuentra en frutas como la naranja, mandarina y kiwi. Al comer o ingerir estas frutas obtendremos la totalidad de su requerimiento. Si tomamos una dosis inapropiada de vitamina C, el exceso ingerido se elimina por los riñones en la orina. El cuerpo es sabio y elimina lo que no necesita. Sin embargo, durante un período de infección respiratoria el cuerpo no necesita solamente de vitamina C, sino que existen otras vitaminas importantes, que combinadas entre sí aumentan las defensas”, remarcó la nutricionista.

Una de las propiedades que tienen las vitaminas A, C y E es que son antioxidantes, los cuales protegen a las células de los radicales libres, unos compuestos químicos altamente reactivos que pueden dañar las células, el ADN, las proteínas y las membranas celulares. Consumir alimentos que sean antioxidantes neutralizan los radicales libres. Las frutas, las verduras, los aceites vegetales u oliva y las semillas son fuentes ricas de antioxidantes alimenticios, recomendó Arosemena.

Según la especialista, en momentos de crisis como el que se vive actualmente por la pandemia del nuevo coronavirus es importante cumplir con el principio de una alimentación balanceada y saludable, pero también “debemos ser eficientes en la planificación y compra de alimentos para evitar desperdiciar. Este es un momento en que el ahorro es importante; comprar los alimentos con menús planificados en porciones nos ayudará a evitar el desperdicio”, indicó.

En ese sentido, la especialista enfatizó que una alimentación balanceada involucra que al día la persona consuma carbohidratos, grasas y proteínas, ya que aportan energía al cuerpo y son indispensables para el buen funcionamiento del metabolismo. Pero, deben ir acompañados de micronutrientes (vitaminas y minerales), porque ayudan a la reparación de tejidos y a la defensa contra las enfermedades. Además, la ingesta de al menos litro y medio de agua es sumamente necesario para la hidratación del cuerpo, la absorción de nutrientes y el funcionamiento de los procesos en las vías del sistema respiratorio y digestivo.

Buena alimentación previene la pérdida muscular

Yumaira Chacón, gerente médico para Abbott en Panamá, reafirmó que una buena alimentación proporciona los nutrientes necesarios para apoyar la salud inmunológica y ayuda a prevenir o revertir la pérdida de masa muscular, pero esto no sería posible si no va acompañada de una buena actividad física.

“Entre los nutrientes que apoyan el sistema inmune incluyen proteínas, cinc y vitaminas A, C, D y E. Las proteínas también son clave para reconstruir el músculo que respalda su fuerza, energía y salud en general. En estos momentos de pandemia es muy fácil que se pierdan los buenos hábitos de alimentación y de actividad física. Se deben tener en cuenta las necesidades nutricionales diarias y la actividad física sin bajar la guardia, porque casi siempre cuando hay manifestaciones visibles, es porque se ha llegado a un deterioro significativo. Pero aún así, se pueden emprender todas las acciones posibles para ayudar a una recuperación adecuada”, detalló la nutricionista mediante un comunicado de prensa.

Según Chacón, la pérdida significativa de masa muscular en las personas, sobre todo en el adulto mayor enfermo, tiene graves consecuencias ya que puede ser un obstáculo para recuperarse o permanecer saludable.

“Una persona al padecer una enfermedad de seguro pierde masa y fuerza en el músculo, lo que podría provocar discapacidad física. Sin embargo, el ejercicio y una nutrición saludable ayudan a mantener y a recuperar la masa muscular”, destacó Chacón.

De acuerdo con datos de la Caja de Seguro Social de Panamá, hasta el 15% de los adultos mayores, entre 65 y 70 años, podrían presentar pérdida de masa muscular, y la mejor manera de prevenirla es mejorando la nutrición e incrementando la actividad física.

Hoy conocemos cada vez más el importante papel que cumplen los músculos en el organismo. Puesto que son la reserva más importante de proteínas del cuerpo, tienen una función estructural, de movilidad, fuerza, equilibrio y tienen propiedades endocrinas y de control del equilibrio corporal.

La investigación ha demostrado que, en adultos mayores sanos, solo con 10 días de inactividad pueden conducir a una pérdida del 10% del volumen de la masa muscular medido en la pierna. “Hoy podemos ver cómo nuestros familiares adultos mayores confinados en sus viviendas van perdiendo funcionalidad e independencia asociado al desgaste de los músculos. Si a esto le sumamos una enfermedad como la covid-19, esta pérdida de masa y función muscular se puede acelerar mucho más y es por esto que una de las metas actualmente en el tratamiento de las enfermedades agudas en el adulto mayor es no permitir ese deterioro nutricional, específicamente de los músculos, y como resultado tratar de preservar el estado funcional mediante una intervención nutricional adecuada”, reconoció la médica.

La doctora llama a la población a seguir las medidas de higiene establecidas por el Ministerio de Salud, como lavarse las manos regularmente, evitar tocarse la cara, y minimizar el contacto físico a fin de prevenir o contagiarse con el virus que lleva más de 800 muertes en el país y más 45 mil casos positivos.

Pacientes con otras comorbilidades

Ante la pandemia de la covid-19 y el confinamiento domiciliario, es vital que los pacientes con diabetes, obesidad y enfermedades coronarias practiquen hábitos saludables que les permitan mantener su condición controlada, recomiendan los especialistas.

Edgardo Gaitán, director y fundador de la Escuela para Diabéticos, en consultorios América, aseguró que estos pacientes deben mantener una alimentación adecuada y evitar posibles complicaciones derivadas de consumir ciertos alimentos o sobre alimentarse. “El plan de alimentación depende de la edad, género, estado nutricional, actividad física, estados fisiológicos y patológicos del paciente. Los carbohidratos son fundamentales en el control de la glicemia, en el caso de la diabetes, pues representan hasta un 50% en la distribución del plan alimentario estándar recomendado, un consumo superior afectaría la respuesta glicémica”, explicó el doctor.

Añadió que la nutrición saludable es un componente esencial para prevenir y controlar la diabetes y obesidad, las personas deben consumir una dieta variada y equilibrada desde temprana edad, cuando se establecen hábitos de alimentación y actividad física, esto permite programar la regulación del equilibrio energético para mantener un peso adecuado a largo plazo.

“La actividad física regular es de gran beneficio para la población en general y aún más para las personas que viven con diabetes, entonces es recomendable seguir una rutina de ejercicios que se puedan realizar en casa entre tres y cinco días a la semana, durante un mínimo de 30 a 45 minutos”, recomendó Gaitán.

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, llevar una dieta saludable a lo largo de la vida ayuda a prevenir la malnutrición en todas sus formas, así como diferentes enfermedades no transmisibles y trastornos. Este hábito supone lograr un equilibrio calórico y un peso saludable.