26 de Feb de 2020

Tecnología

El significado de un ‘Diccionario Guna'

La lengua gunagaya ha viajado de la tradición oral a los libros, y ahora aterriza en una aplicación. Aquí, la historia e impacto de la app

Kelvin Alvarado mira el calendario y se da cuenta de su edad. ‘Realmente nosotros aprendimos por libro', me dice. ‘Ahorita en Panamá los niños necesitan aplicaciones educativas, necesitamos que se promuevan'.

Un año antes de esta conversación con La Estrella de Panamá , el analista de sistemas lanzó la aplicación ‘Diccionario Guna', de descarga gratuita en la PlayStore de Android. Una aplicación de uso sencillo, pero con un impacto complejo y positivo.

REVOLUCIÓN EDUCATIVA

La lengua que hablan en la Comarca Guna Yala es el gunagaya. Y existía un diccionario impreso gunagaya-español, pero ¿quién compra libros? O peor aún, ¿quién compra diccionarios?

Son preguntas retóricas. Lo que Kelvin en realidad veía era a sus primos jugando con tabletas, por eso pensó en implementar el diccionario en una aplicación.

‘Muchas veces uno no piensa en comprar un libro, pero los niños tienen la tecnología en sus casas, en sus manos', explica. ‘Pensé que haciendo el Diccionario Guna podía ayudar a que no pierdan la cultura, sus raíces'.

Lo resume en una sola frase. ‘La cultura va de la mano de la tecnología, no hay que dejar que se pierda', señala. Al ingresar a la aplicación, se presiona una letra y se escoge una palabra, y de inmediato aparece la traducción en guna.

APP PANAMEÑA

Esto comenzó el año pasado como una tarea de la Universidad Tecnológica de Panamá (UTP). El curso era programación en Android, en la carrera de Desarrollo de Software.

Kelvin recuerda los días que dejó de dormir para programar. Por las mañanas trabajaba en una multinacional de telecomunicaciones como analista de sistemas. Por las noches iba a la universidad.

Hoy cursa el tercer año de la carrera, tiene un año haciéndole mejoras al Diccionario Guna y posee el respaldo de la casa de estudios para su aplicación, la cual desarrolla dentro de su marca: Yalapps.

‘Fue un poco difícil porque lo estaba haciendo solo en la casa', comenta. ‘Pero cuando uno ama lo que hace, no importa si es lunes o sábado, madrugas y a trabajar'.

Con su amigo y socio, Ángel Otero, cofundador de Yalapps, piensan elevar el concepto del diccionario. ‘Queremos promover la educación por medio de aplicaciones', advierte. ‘Sería bueno ayudar a la educación con aplicaciones y juegos'.

DETONANTE

Kelvin asegura que le gusta ayudar a otros jóvenes. Comenta que se le acercan y le dicen ‘quiero la oportunidad de hacer grandes cosas' y él les responde preguntando qué necesitan.

Recientemente, ha estado pagando cursos en línea sobre programación y se los ha ido cediendo a estos jóvenes, que son en realidad amigos suyos y compañeros de la misma universidad.

‘Todos sabemos que las universidades están atrasadas en comparación con el campo real de la tecnología', se sincera. ‘El lenguaje para programar juegos y otras aplicaciones, son lenguajes que no te enseñan en la universidad'.

Es decir, uno tiene que aprender por fuera. Pero su naturaleza de emprendedor ha logrado contagiar a sus cercanos. Algunos le preguntan qué deberían hacer cuando tienen un proyecto.

Con espontaneidad, se ha ido creando un pequeño ecosistema. ‘Por ejemplo, tengo cuenta en Play Store, todo lo que ellos hagan podemos subirlo, es darle la oportunidad para que ellos también hagan cosas grandes', dice con la sencillez de un analista de sistemas.

IMPACTO

Por eso ahora Kelvin prepara junto a su socio Ángel Otero otra aplicación: un juego de geografía para niños, en el que pueden aprender sobre las banderas, provincias e incluso las comarcas.

En cuanto al Diccionario Guna , espera que la alianza con la UTP se cristalice. Por lo pronto, continúa trabajando en las modificaciones para que siga mejorando.

Ha pensado ponerle una máscara de traductor y agregarle más palabras. ‘Normalmente cuando se empieza un proyecto, le digo a las personas que hagan una primera versión y en el camino las cosas se arreglan', sugiere.

Y ahí deja claro el significado de un Diccionario Guna. Por un lado, rescata el patrimonio transponiéndolo de la tradición oral y los libros a una aplicación digital. Por el otro, pone en manifiesto lo sencillo que puede ser aplicar la tecnología en pos de la educación.

Pero aún más importante, el proyecto que empezó como una tarea para una clase, es un destello de emprendimiento en la Facultad de Ingeniería de Sistemas Computacionales de la UTP.

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IMPACTO

Programar en la Comarca Guna Yala

A raíz del lanzamiento del ‘Diccionairo Guna', muchos programadores de la Comarca Guna Yala le escribieron a Kelvin Alvarado, y este último descubrió que tenían la misma visión. Kelvin trabaja para pronto lanzar la Fundación Yala TICS. ‘Es buscar jóvenes de la Comarca Guna Yala y entrenarlos en programación', define. Ya se ha reunido tres veces con otros organizadores y la UTP le ha ofrecido los laboratorios todos los sábados y domingos. Además, una empresa de tecnología en Estados Unidos les va a proporcionar los servidores para el almacenamiento de información del proyecto. ‘Es una oportunidad de avanzar', dice Alvarado. ‘Muchas veces los jóvenes gunas se dedican a trabajar en hoteles y en limpieza, y es lo que quiero cambiar, que la gente vea que también somos talentosos'. Para aprender programación, concluye, no necesitas ir a la universidad, solo saber computación básica e inglés.