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28 de Nov de 2020

Deportes

La historia está del lado de Santos

JAPÓN. Ser brasileño y jugar en Japón refuerza las opciones del Santos de ser campeón del mundo de clubes el domingo, si se tiene en cue...

JAPÓN. Ser brasileño y jugar en Japón refuerza las opciones del Santos de ser campeón del mundo de clubes el domingo, si se tiene en cuenta la historia, ya que el Barcelona se estrelló ante Sao Paulo (1992) e Inter de Porto Alegre (2006) en el pasado, en la búsqueda del título.

Frente al São Paulo fue en 1992, por 2-1, en la primera y única vez que el Barcelona disputó la Copa Intercontinental, apenas unos meses después del recordado primer título europeo del ‘Dream Team’ de Johan Cruyff.

La segunda Copa de Europa para el Barça llegó en 2006 y ese año el equipo disputó el Mundial de Clubes, que entonces vivía su tercera edición y que vio cómo el equipo entonces dirigido por el también holandés Frank Rijkaard perdía el último partido, contra el Inter de Porto Alegre (1-0).

El tercer título continental para el Barça llegó en 2009 y ese año el equipo volvió a disputar el Mundial de Clubes, pero en esa ocasión el destino había deparado dos diferencias sustanciales: no había un club brasileño como posible rival y el torneo se disputaba lejos de Japón, en Abu Dabi.

Esa primera edición fuera del país nipón, la primera de las dos que acogió la capital emiratí (2009, 2010), se saldó por fin con el Barcelona como campeón del mundo, tras imponerse por 2-1 en la final al Estudiantes de La Plata argentino.

En las dos derrotas anteriores en las finales, la primera, contra el Sao Paulo hace diecinueve años, tuvo lugar en el estadio de Tokio, mientras que la de hace cinco sí que se disputó en Yokohama, en el estadio donde tendrá lugar la de este domingo contra el equipo santista.

Para el fútbol brasileño, ese estadio de Yokohama es talismán, ya que allí fue donde la Seleçao conquistó el título mundial en 2002 ante Alemania (2-0) y donde Sao Paulo (2005) e Inter de Porto Alegre (2006) se proclamaron campeones del mundo de clubes.

El único fracaso de un equipo brasileño en el Mundial de Clubes llegó precisamente el año pasado, en una de las dos ediciones que se jugaron en Abu Dabi, donde el Inter de Porto Alegre se hundió en las semifinales contra el Tout Puissant Mazembe (2-0) de la República Democrática del Congo.