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23 de May de 2022

Fútbol

Lionel Messi, a un juego del olimpo de los grandes '10' de Argentina

Buscará revalidar el poder de su juego, evocando a otros grandes y borrando viejas heridas de decepciones

Lionel Messi carga con el peso de su propio talento, con la cruz que tienen las llamadas leyendas cuando se ponen el '10' en la camiseta y más en la de Argentina, la misma que tuvieron leyendas albicelestes de la talla de Diego Maradona y Mario Alberto Kempes. Ellos cerraron con final feliz. Ahora, en tierra de Brasil, su más enconado rival, Lio tratará de revalidar todos sus títulos y hazañas en el Barcelona con la Copa más preciada del fútbol internacional: la del Mundial.

La historia de Messi podrá acabar en el lado de los buenos, los que pasan al Olimpo por sus victorias, o a la del olvido, esos que hicieron soñar pero que no pasaron de ser hermosas anécdotas en el fútbol mundial y argentino.

Messi en Brasil 2014

Mentalidad: ha demostrado mentalidad ganadora en Brasil 2014. Ser el jugador del partido en cuatro de cinco juegos habla de su entrega.

Liderazgo: es el motor de su equipo, el ejemplo a seguir en el único equipo del Mundial que ha ganado todo lo jugado.

Juego: ha dado espectáculo cuando puede y ha metido cuando se debe. Sus gambetas las reserva para lo justo.

Gol: lleva cuatro tantos, todos en la fase de grupos. Es el goleador de su equipo y uno de los del Mundial. Se sacudió tras Sudáfrica 2010.

Maradona: leyenda de 1986

Mentalidad: el Diego Maradona de 1986 llegó con la convicción de ser campeón y así se lo transmitió a un equipo plagado de talento y voluntad.

Liderazgo: fue el que más pidió el balón, el que más participó y levantó a su equipo. Un gran capitán.

Juego: generador de fútbol, mostró todo su talento en un Mundial en busca de ídolos, que miraba a Brasil como su opción. La fiesta fue albiceleste.

Gol: anotó cinco tantos, algunos clave en la consecución del título y quedó apenas a un gol del máximo artillero, el inglés Gary Lyneker.

Mario Alberto Kempes

Mentalidad: artillero, apodado el 'Matador', era la esperanza de gol de su equipo y no decepcionó. Eso generó confianza en el grupo.

Liderazgo: en casa sabía que no ser campeón no era opción. La convicción fue punto clave de este equipo que fue de abajo hacia arriba.

Juego: su empuje goleador fue determinante, pero también fue conductor en el ataque. El respeto era grupal y él era vital en el grupo.

Gol: Bota de oro, máximo artillero en el Mundial, autor de dos goles en la final, este fue su factor más desequilibrante.

LOS ÚLTIMOS 10 

Después de Maradona, en 1994, y antes de Lionel Messi, en el 2010, fueron Ariel Ortega y Juan Román Riquelme los dueños del '10' en los mundiales con Argentina.  Riquelme, aunque generó fútbol, no fue un líder determinante y ni siquiera anotó gol en Alemania-2006. Por su parte, Ortega no brilló al nivel esperado: en Corea y Japón-2002 su equipo quedó eliminado en primera ronda, mientras que en Francia-98, en donde anotó dos goles contra Jamaica, se hizo expulsar por agresión en cuartos de final contra Holanda, quien los eliminó.

¿El más grande?


Cada vez que Lionel Messi ganaba algo en el Barcelona, los críticos aparecían con la antipática comparación frente a Pelé y Diego Maradona, que fueron figuras y campeones en sus Mundiales. Ellos, que no tuvieron el brillo en clubes europeos que ha tenido hasta el momento Lio, tienen un halo de luz creado en sus países y en el mundo, en el que son catalogados los mejores del mundo, según el ojo que lo vea. Ahora, si Messi, en tierra de Pelé, lograra levantar la copa de campeón Mundial podría entrar wen la pelea. Ojo, así lo hizo notar el propio Maradona. ¿Será que Messi peleará por ser el más grande?


LOS MOSQUETEROS DEL '10'

Así como Kempes tuvo a su lado grandes figuras y Maradona se vio acompañado de un gran equipo, este Argentina está lleno de jugadores que son grandes figuras a nivel mundial. Aunque ya lesionado, Ángel Di María fue durante buena parte de Brasl-2014 el socio ideal de Messi. Junto a él, en la delantera, Gonzalo Higuaín es letal para definir las opciones de gol cuando no está Messi. Entre otros. En el arco, Sergio Romero se ha convertido en el cerrojo, que permite que arriba den la pelea con toda la tranquilidad. Un gran combo.