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14 de Aug de 2020

Fútbol

Ya vienen los octavos

Hubo de todo en el sorteo para los octavos de final de la Champions. Desde enfrentamientos soñados entre potencias, hasta duelos que incluyen cenicientas insólitas. Aún falta bastante para que la pelota ruede en los octavos de final. Pero nunca es suficientemente pronto para saborear los posibles desenlaces de duelos más que interesantes

Liverpool y Tottenham disputaron en el Wanda Metropolitano la gran final de la última edición de la Champions League.Servicios Internacionales

Estas son las series

Real Madrid – Manchester City

Es cierto. El despliegue del Madrid en Champions no ha sido el más brillante. Pero es el Madrid. Un equipo que se crece como ninguno en esta competición. Si bien Guardiola ha sido el entrenador que más ha castigado a los merengues en años recientes, dudo que esté muy feliz ante el emparejamiento. Sin duda hubiera preferido un duelo más relajante, menos venenoso. Seguramente Guardiola no olvida el desastre de las semifinales de 2014, cuando el Madrid goleó al Bayern Munich de manera despiadada 5-0.

El City parece haber tirado la toalla en la Premier League. Lejos, a 14 puntos del líder Liverpool, parece concentrarse en este torneo de manera implacable. Aquí, todo está por verse.

Atlético de Madrid – Liverpool

Este es un duelo entre entrenadores dinámicos, viscerales y provocadores. Arrancó Klopp, diciendo que seguramente Simeone y el Atlético no estarían muy contentos por enfrentar al Liverpool.

Quizás tenga razón. Los Reds son los vigentes campeones y líderes absolutos en la Premier League. El Atlético no está en su mejor momento y en las últimas semanas vive peleado con el gol. Y sin embargo es uno de los duelos más interesantes de octavos. Sobre todo por la intensidad y el voltaje con que ambos juegan, y por la gran calidad de sus planteles.

El ritmo voraz del Liverpool enfrentará, seguramente, a un Atlético más defensivo, mientras aguarda el zarpazo oportunista de sus contraataques. El Liverpool mantiene intacto su plantel campeón, mientras el Atleti ha realizado una reestructuración que todavía no rinde dividendos.

Chelsea – Bayern Munich

Este es un partido paradójico. A lo largo de los últimos años, el Chelsea se caracterizó por sus fortalezas defensivas. Hoy, su fragilidad en la retaguardia es alarmante. Y justo le toca recibir a un Bayern potentísimo en ataque (si no pregúntenle al Tottenham de Pochettino) con un Lewandoski en estado de gracia. Todo parecería indicar que el Bayern tiene camino libre. Pero recordemos que la suspensión para fichar del Chelsea ha sido levantada. Esto implica que durante el mercado de invierno, un mes antes de que arranquen los octavos, el Chelsea podría reforzar su defensa y prepararse para la tormenta.

Nápoli – Barcelona

Al Barcelona no le disgustó en absoluto el resultado del sorteo. No es que menosprecie al Nápoli. Pero la reciente crisis deportiva, política e institucional del club italiano, invita a pensar en un equipo distraído y debilitado. No por ello el Barça se confía. Tan solo por su volcánica hinchada, el Nápoli es equipo a respetar. Además tiene en Koulibaly a uno de los mejores defensas del mundo. Toca esperar y ver qué clase de equipo genera Gennaro Gatusso, su nuevo entrenador. Pero más allá de todos estos factores, el Barcelona se presenta como gran favorito.

Borussia Dortmund – PSG

Si Guardiola está obsesionado con la Champions, Tuchel no se queda atrás. De poco sirven los infinitos títulos locales del PSG, mientras su vitrina europea permanece desolada y vacía. Las inversiones no se han quedado cortas. Y el equipo ganó su grupo por encima del Real Madrid. ¿Serán indicios suficientes? El Dortmund es una prueba excelente para medir las posibilidades reales de los parisinos. Tuche enfrentará a su antiguo club en una atmósfera muy agresiva y contra un plantel ofensivo y dinámico.

Lyon – Juventus

Disculpa. Muy poco que decir de un duelo francamente desigual. A menos que de aquí a febrero ocurra una debacle en la Juve, el equipo de Cristiano debería superar esta eliminatoria sin mayores problemas ni sobresaltos.

Tottenham – Leipzig

Nadie negará que Morinho tiene suerte. De los poderosos rivales posibles que pudieron enfrentarlo en el sorteo, el rival fue el Leipzig. Ni la Juve, ni el Barça ni el City. El Leipzig. Un equipo vibrante, goleador, con un ataque joven que comanda Timo Werner.

Pero toda suerte es relativa. No podemos olvidar que el Leipzig es líder en Alemania, mientras el Tottenham está en plena lucha por recuperar la forma que lo condujo a la final de la pasada Champions. Si tuvieran que jugar hoy, apostaría por el Leipzig. Pero no podemos subestimar las posibilidades de Mourinho para enderezar la nave londinense, que hoy luce dudosa.

Atalanta – Valencia

Conozco varios valencianistas, que durante la fase de grupos se burlaban acremente del Atalanta italiano. Y ya ves: les tocó de rival en octavos. Es cierto que el Valencia luce muy superior y que el Atalanta es el menos experimentado de todos. Comenzó su andar en fase de grupos con tres derrotas y un empate. Dos triunfos cerraron esta etapa y los clasificaron con un saldo muy extraño para un equipo italiano: ocho goles a favor y doce en contra.

Es un equipo dinámico y ofensivo. Lo dirige Gian Piero Gasperini, y si elimina al Valencia, podría convertirse en la mayor cenicienta de todas.