29 de Nov de 2022

Economía

Revelan fallas del Boeing 787

ESPAÑA. Que el lanzamiento del nuevo 787 Dreamliner, el avión estrella de Boeing, atraviesa serias dificultades es algo conocido.

ESPAÑA. Que el lanzamiento del nuevo 787 Dreamliner, el avión estrella de Boeing, atraviesa serias dificultades es algo conocido.

El propio grupo estadounidense ha tenido que aplazar indefinidamente el primer vuelo de la aeronave, tras retrasar antes la fecha inicial prevista en 15 meses y admitir problemas con el suministro de piezas, falta de coordinación con los socios a riesgo compartido a los que encargó grandes bloques del avión e impulsar rediseños de última hora al enfrentarse con un aparato fabricado, por vez primera, con más de un 50% de materiales compuestos (fibra de carbono, por ejemplo).

INFORME INTERINO

Hasta ahí las explicaciones oficiales. Porque quien quiera conocer al detalle los problemas que están frenando el programa del 787 tendrá que recurrir a Airbus, el máximo rival de Boeing.

La filial aeronáutica de EADS ha elaborado un informe interno de medio centenar de páginas en el que ha recopilado información que es pública y otra que no lo es tanto (facilitada por suministradores del grupo estadounidense, clientes y, probablemente, fuentes internas) sobre la situación del 787, bajo el título Boeing 787.

FALTA DE SUPERVISIÓN

El documento, hecho público en el blog del analista del sector aeronáutico Jon Ostrower, recoge en uno de sus apartados las dificultades que está teniendo Boeing en la fase de fabricación.

Así, explica que el problema principal ha sido la falta de supervisión por parte del fabricante estadounidense del trabajo realizado por sus suministradores así como la falta de capacitación de sus empleados, lo que ha provocado que a la línea de ensamblaje final (FAL) del grupo en Everett hayan llegado secciones del avión fabricadas de forma incompleta o defectuosa.

REDISEÑO

Esto ha exigido cambios de diseño e ingeniería sobre la marcha para los que los suministradores no estaban preparados (Vought, por ejemplo, no tiene un departamento específico) y que han ralentizado el programa. También ha llevado a Boeing a repetir pruebas y tests de calidad que deberían haber hecho sus socios, lo que ha derivado en una escasez de determinadas piezas en la FAL (estructuras, clips o largueros). En cuanto a la falta de abrazaderas, los problemas con estas piezas son atribuibles tanto a la empresa encargada (Mitsubishi) como a un cambio de diseño de las mismas, que ha puesto al límite la capacidad del grupo siderúrgico Alcoa. A todo ello, el documento añade que el nuevo diseño de las abrazaderas podría violar una patente de Airbus.

El informe de Airbus calcula que, en 2012, Boeing sólo podrá fabricar siete unidades del 787 al mes, frente a las diez previstas. Además, el retraso medio de 20 meses en las entregas que ha reconocido Boeing podría ser mayor.

©ELPAIS.SL.