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03 de Dec de 2020

Economía

Asalto al reinado del dólar

ESPAÑA. Estrenándose al frente del Departamento del Tesoro, a principios de año, Timothy Geithner hizo un comentario durante una confer...

ESPAÑA. Estrenándose al frente del Departamento del Tesoro, a principios de año, Timothy Geithner hizo un comentario durante una conferencia en Nueva York que costó un serio disgusto al dólar.

Su novatada fue decir que estaba abierto a la idea del gobernador del Banco de China, Zhou Xiaochuan, de avanzar hacia una nueva moneda “supersoberana” similar a la cesta de divisas que maneja el Fondo Monetario Internacional (FMI). El desplome de la divisa estadounidense en los mercados fue inmediato.

Geithner matizó después sus palabras y, recurriendo al manual del buen secretario del Tesoro, dejó claro que EEUU apuesta por un dólar fuerte. Pero sin quererlo, alimentó un debate que desde hace años cuestiona al billete verde como moneda de referencia y germen de una futura unión monetaria global.

Cuando habla Zhou, todos les escuchan, también en Washington. La idea del jefe del banco central chino es simple en el concepto. Llevarla a la práctica será otra cosa.

Se trata de crear una divisa desvinculada de una nación que sea estable a largo plazo. El modelo que plantea es similar a los Derechos Especiales de Giro (DEG) manejados por el FMI, una cesta de divisas importantes que se util iza como referencia en el comercio y las finanzas internacionales.

MONEDA DE RESERVA

La iniciativa cuenta con adeptos, como Rusia, que considera que en la nueva realidad económica hace aún más necesario que existan más monedas de reserva. Las masivas inyecciones de dinero público efectuadas por EEUU para sostener su economía añaden más leña al fuego.

China es el principal acreedor de Washington, con cerca de un billón de dólares de deuda estadounidense. Y al igual que Japón y Rusia, está reduciendo el volumen de bonos estadounidenses para, en su lugar, hacerse con deuda emitida por el FMI.

LA COMPETENCIA

Una moneda de reserva, por definición, es la divisa aceptada en todo el mundo para el comercio internacional. Ésa es la visión convencional, por la que sólo podría haber una moneda dominante.

Antes de la Segunda Guerra Mundial fue la libra británica. Y desde entonces, el dólar. Pero Jeffrey Frankel, de la Universidad de Harvard, y Menzie Chinn, de la Universidad de Wisconsin, creen que el euro podría llegar a ser un claro contendiente del dólar en 2015. Lo que está por ver es que la divisa única europea pueda ser la moneda dominante.

Morgan Stanley, explica que reemplazar al dólar es sumamente complejo. Se necesitaría antes que nada que el país o la región de origen de la nueva moneda superase económicamente a EEUU.

Atendiendo a ese requisito, el euro podría ser el más claro rival. A no ser que China forjara con otros países asiáticos una unión económica y monetaria mayor que EEUU.

Una de las razones por las que el dólar es la divisa líder es porque se apoya aún de alguna manera en las enormes reservas de oro de EEUU. Y la liquidez también es clave para lograr ese status, lo que hace difícil pensar que los DEG puedan funcionar, como señalan los analistas de Alpha Bank. Por eso la alternativa que plantea Barry Eichengreen, de la Universidad de Berkeley, es que ese dominio sea compartido.

El modelo actual, dice el economista Joseph Stiglitz, es “insostenible”. Y reemplazarlo por uno dominado por el dólar y el euro, o por el dólar, el euro y el yen será aún peor, según el premio Nobel.

Por eso, el comité especial que él preside en Naciones Unidas propone implantar una nueva versión de la cesta que maneja el FMI.

Si la historia es un referente para anticipar lo que está por venir, la libra dejó de ser la moneda de referencia cuando Reino Unido pasó de ser un país acreedor a deudor.

Nouriel Roubini, profesor de la Universidad de Nueva York, advierte de que antes de lo que se piensa, el billete verde se verá retado por otras divisas. Su apuesta: una cesta de divisas asiática basada en el renminbi chino.