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18 de Jan de 2021

Economía

Sigue polémica por transgénicos

PANAMÁ. Los productos transgénicos desde su lanzamiento, hace más de 10 años, han estado marcados por la polémica.

PANAMÁ. Los productos transgénicos desde su lanzamiento, hace más de 10 años, han estado marcados por la polémica.

Uno de los mayores críticos de esta nueva modalidad es Miguel Altiere, catedrático de la Universidad de California.

Altiere estuvo recientemente en Panamá, en donde no desaprovechó la oportunidad para exponer su visión sobre esta nueva tendencia, que es promovida principalmente por Estados Unidos.

Unas 180 millones de hectáreas en el mundo están sembradas con productos transgénicos, el 65% corresponde a soya y los principales países productores de transgénicos son Estados Unidos, Argentina, Brasil, Paraguay, Bolivia India y China.

Altiere sostiene que se trata de un sistema desarrollado por empresas multinacionales, que son a su vez, las fabricantes de fertilizantes.

“Los agricultores que incursionan en este sistema tienen que utilizar las semillas, maquinarias y los fertilizantes que ellos fabrican”, destacó el catedrático.

En el caso de Argentina, el ingreso de la soya transgénica sacó del negocio a 60 mil pequeños productores, ya que uno de los requisitos de las transnacionales es producir a gran escala. “Se tiene que contar con más de 500 hectáreas”, destacó Altiere.

Quienes defienden los productos transgénicos sostienen que se trata de un mecanismo que garantiza una mejor producción en momentos en que miles de personas mueren de hambre.

Pero para Altiere este argumento no tiene ningún sentido, porque, según dijo, el problema del mundo no es de producción, sino de distribución de las tierras.

“Ninguna de las 180 millones hectáreas de transgénicos alimenta a una sola persona pobre”, dijo Altiere. Por ejemplo, detalló, que la soya y el maíz transgénico se utilizan en biodiesel y para alimentar ganado, contaminando el suelo, el agua y los cultivos tradicionales. Destacó que los productos transgénicos son la primera ola, luego vendrán los fármacos.