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15 de Apr de 2021

Economía

Llegan la papa ‘gourmet’ peruana y el camote mejorado

El Idiap logró un financiamiento de $40 mil para combatir la desnutrición y la pobreza. Se cultivarán en áreas rurales y comarcales

Son pequeñas y su aspecto a primera vista no es el de una papa, aunque lo es.


Su cocción con agua se determina en solo cinco minutos y, en los próximos años, este tubérculo oriundo de la selva peruana, podría formar parte de la dieta balanceada de las poblaciones económicamente vulnerables de las tierras altas de Chiriquí, Veraguas, Coclé y Herrera.


Se trata de la papa ‘‘gourmet’’, comúnmente conocida como ‘yema de huevo’, una variedad que se encuentra en su fase de multiplicación de semilla por la regional en Cerro Punta del Instituto de Investigaciones Agropecuarias de Panamá (Idiap).


En 2009, el Idiap logró que la Secretaría Nacional de Ciencia y Tecnología (Senacyt), a través de su convocatoria de innovación y desarrollo, le otorgará 40 mil dólares para el financiamiento del programa denominado ‘Introducción de los cultivos de papa y camote en las tierras altas’.


Arnulfo Gutiérrez, investigador de la estación experimental del Idiap, aseguró que es una variedad cuyo costo de producción es elevado, debido a que no produce tantas papas como otras variedades; sin embargo, su textura, sabor y cocción rápida son una ventaja, tanto para las poblaciones indígenas y de escasos recursos del país, como para aquellos productores cuya finalidad es comercializarla a mayor escala.


La primera liberación de las semillas se tiene prevista para junio próximo, ya que el proyecto culmina este año.


LÍNEAS DE INVESTIGACIÓN


En los últimos años, el Idiap ha trabajado de la mano con el Centro Internacional de la Papa en la selección de germoplasma de papa con resistencia a enfermedades como el tizón tardío (‘Phytophthora infestans’), que afecta el follaje y los tubérculos, y que las líneas sean tolerantes a altas temperaturas.


De este material, se introdujeron 40 clones a Panamá con esas características, para ser evaluados en los agroecosistemas de las tierras altas de la cordillera central del país por la entidad de investigación panameña.


Gutiérrez dijo que existen diversas alternativas nutricionales que pueden ser introducidas al país, y ser parte de un programa integral de combate a la desnutrición y la pobreza.


‘La papa es más eficiente que la mayoría de los cultivos básicos para convertir los factores agroecológicos, el capital y la mano de obra en un producto de alto valor alimenticio’, manifestó el investigador.


La idea de las investigaciones es obtener germoplasmas de los cuales se pueden producir alimentos más nutritivos en menos tiempo, con menos tierra y en climas más difíciles, acotó Gutiérrez.


EL CAMOTE


Otro producto que complementa el proyecto del Idiap es el camote, un tubérculo parecido a la papa, cuyo sabor es más dulce y color pardo por fuera y amarillento o blanco por dentro.


El camote es un vegetal que se adapta fácilmente en plantaciones de pequeña escala, especialmente, en las áreas marginales en condiciones tropicales, también requiere de una cantidad relativamente pequeña de insumos externos y produce un gran volumen de raíces por hectárea.


El proyecto plantea la introducción de estos cultivos en áreas de pobreza rural, para contribuir a la calidad de vida de la población.


BENEFICIADOS


El proyecto beneficia a los campesinos de las comunidades de Hato Chamí, Cachito, Algarrobo, Guacá y Jodeberí, en la comarca Ngäbe Buglé; Altos de Piedra, El Cuay, del distrito de Santa Fe de Veraguas; Zancona, El Copé, El Helechal, en la provincia de Coclé; y los pobladores de las tierras altas de la cordillera central del país y la provincia de Herrera, donde las temperaturas promedio son inferiores que en otras partes del país y la mayoría de los suelos están degradados en niveles variables.


MULTIPLICACIÓN


Las comunidades involucradas contarán, por lo menos con dos cultivares de papa y dos cultivares de camote biofortificado adaptados a sus condiciones agroecológicas específicas, con potencial de rendimiento y buen comportamiento ante las principales plagas y enfermedades.


La introducción de estos cultivos en los sistemas productivos de las comunidades rurales de la cordillera central será un aporte novedoso de la ciencia en la lucha contra la pobreza.