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29 de Nov de 2020

Economía

Costo del programa 120 a los 65 se dispara en siete años

Es decir, que aumentó $153.3 millones hasta el año pasado, de acuerdo con el reporte elaborado por el MIDES

El aumento del costo del subsidio que otorga el gobierno nacional para financiar el Programa 120 a los 65, ha tenido un aumento sin precedente en los últimos años.

Así lo revela el más reciente un informe del Ministerio de Desarrollo Social (MIDES). Según el reporte, en 2009, el costo de este subsidio se ubicaba a $28.9 millones y en 2016 el mismo ascendió a $181.6 millones. Es decir, aumentó $153.3 millones en solo siete años.

Con este resultado, el costo del Programa 120 a los 65 se incrementó más de 6 veces durante 2009 a 2016. En términos exactos, el costo total de este subsidio aumentó 542% durante estos siete años.

De acuerdo con las cifras oficiales, de 2009 a 2016, el costo del programa se incrementó en la provincia de Panamá en $44.1 millones (444%), en la provincia de Chiriquí $25.5 millones (495%), en la provincia de Veraguas $21.6 millones (581%) y la provincia de Coclé $19.2 millones (928%).

También aumentó significativamente el costo de esta ayuda social en el resto de las provincias y en todas las comarcas indígenas, entre un 450% y 869%, según revelan las cifras oficiales.

En 2009 se beneficiaban con este programa social 56 mil 677 adultos mayores y en 2016 la cifra ascendió a 123 mil 157 personas. Antes el programa 120 a los 65 pagaba $100 por mes a las personas beneficiadas.

En la actualidad el monto del beneficio asciende a $120 por mes, debido a un aumento que aprobó el presidente Juan Carlos Varela, debido a una promesa electoral.

INFORMALIDAD LABORAL

Todo indica que el costo de este subsidio gubernamental continuará aumentado. La principal causa, es el continuo aumento de la informalidad laboral en Panamá.

Los informales una vez envejecen, son los principales candidatos al Programa 120 a los 65.

En 2016, la informalidad laboral aumentó nuevamente, según la última encuesta de hogares de la Contraloría General de la República. Según el reporte, en agosto 2016, el número de informales no agrícola ascendía a 583,940 personas en Panamá. Esta cifra es superior a la de agosto 2015, que atrapó a 575,415 trabajadores informales.

El cálculo anterior solo tomó en cuenta los informales no agrícolas. Si se considerara la cantidad de trabajadores informales agrícolas, es muy probable que el número de personas atrapadas por la informalidad laboral supere la cantidad de trabajadores formales en Panamá.

Según el reporte oficial, en agosto 2016, el empleo informal no agrícola atrapaba al 40.2% y en agosto 2015 al 39.9% de este grupo.

Otras de las conclusiones importantes que arroja el informe de la Contraloría General de la República, es que muchos trabajadores que supuestamente trabajan el sector formal, realmente son informales. Según el reporte, el 11.3% del empleo que genera el sector formal es informal.

Por sector de la economía, el informe señala que el grueso de los empleados informales fue encontrado en el sector terciario (servicios) que atrapa al 72.4% de los que integran este grupo. El restante 27.6% de los informales se ocupa en el sector secundario.

Según la encuesta, el 50% (160,933 personas) de la población ocupada en el sector secundario tuvo un empleo informal, mientras que el sector terciario estuvo representado por el 37.4% (423,007 personas).

‘En 2009 se beneficiaban con este programa social 56 mil 677 adultos mayores y en 2016 ascendió a 123 mil 157',

REPORTE

MIDES

FUNDACIÓN DEL TRABAJO

Uno de las organizaciones que más preocupación ha mostrado por el problema de la informalidad en Panamá, es la fundación del trabajo.

En sus informes la Fundación del Trabajo ha alertado que la mayor parte de los nuevos empleos generados en Panamá fueron de mala calidad.

Según esta organización, el mercado laboral panameño sigue enfrentando ingentes desafíos en el largo plazo. En primer lugar, a pesar de la gran dinámica económica de los últimos 10 años, el crecimiento ha sido insuficiente para proveer empleo asalariado y protegido a la creciente fuerza de trabajo.

Según sus cálculos, el 44.4% de la población ocupada no cotiza a la seguridad social. La exclusión es mayor entre los trabajadores por cuenta propia (88.5%), el servicio doméstico (72.5%), los trabajadores agrícolas (82,6%) y entre los trabajadores del área rural (70.5%), agrega.

Señala además que, si bien la cobertura en el sector privado es alta (74.7%), entre las Pequeñas y Medianas Empresas (PYMES), el déficit de cobertura afecta a 3 de cada cuatro panameños.

La Fundación también alerta sobre la baja productividad e ingresos que caracteriza al grueso de los micronegocios, junto a la estructura rezagada del mercado laboral, que son los principales factores que explica el déficit de cotización a la Caja de Seguro Social. Para estas categorías de trabajadores, el costo de la seguridad social les resulta alto y a su vez, no tienen la opción de pagar por componentes parciales de protección que podrían sufragar, añade el informe.

En síntesis, la Fundación cree que la estructura rezagada del mercado laboral panameño representa una restricción al logro del objetivo de trabajo decente para todos, por el gran déficit de productividad e ingresos de las pequeñas unidades productivas y de la fuerza de trabajo fuera de las empresas estructuradas, lo cual condiciona el tránsito a la formalidad y mantiene excluidos de la seguridad social contributiva a muchos panameños.