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09 de Apr de 2020

Economía

En septiembre entra en servicio la tercera línea de transmisión

El proyecto tiene un 98.4% de avance, pero faltan dos torres que no se han podido construir.

En septiembre entra en servicio la tercera línea de transmisión
La operación de la tercera línea de transmisión eléctrica permitirá estabilizar el sistema que ha estado generando una serie de apagones, según las autoridades de energía de Panamá.

Se espera que la tercera línea de transmisión, diseñada para garantizar el suministro eléctrico ininterrumpido en el país, esté operativa en septiembre próximo, aseguraron tanto la Secretaría Nacional de Energía y la Empresa de Transmisión Eléctrica S.A (ETESA).

“La tercera línea de transmisión debería estar en servicio en septiembre. Va a ser un gran paso para la estabilidad del sistema y algunos de los problemas que hemos tenido recientemente se podrían obviar totalmente con eso”, sostuvo  Víctor Urrutia, secretario de Energía.

“Se está realizando el esfuerzo de terminarla  en el próximo mes de septiembre”, afirmó, por su parte,  el gerente de  Etesa, Óscar Rendoll.

Sin embargo, el funcionario reconoce que aún existen algunos obstáculos, porque no se ha logrado la conciliación y liberación de las fincas que se encuentran sobre el alineamiento de la obra en construcción.

Según Rendoll, el proyecto tiene actualmente un 98.4% de avance, pero faltan dos torres que no se han podido levantar porque todavía se está negociando con los propietarios de las fincas.

“Se han agotado todas las vías de negociación y conciliación. Sin embargo, la obra no puede demorarse más por falta de acuerdos sobre seis predios”, añadió el gerente de Etesa.

Las declaraciones de Urrutia  y Rendoll se dieron  luego de que la  ciudad capital y otras regiones del país  han sido afectadas    este año por cuatro apagones, por lo que destacaron la urgencia de la tercera línea de transmisión eléctrica para mejorar el servicio  de electricidad y lograr su sostenibilidad para el futuro en la región.

“Recuperaremos la credibilidad y confiabilidad del sistema eléctrico”, enfatizó Rendoll, y agregó que la empresa cuenta con un equipo de trabajo  para sacar a la empresa de la circunstancia en la que está, creada por no haber finalizado la tercera línea de transmisión eléctrica. “Se está realizando el esfuerzo de terminarla en el próximo mes de septiembre”, afirmó Rendoll.

Urrutia, por su parte, criticó que la construcción de la obra  comenzó “tarde” y atribuyó los retrasos a  “malas decisiones que se tomaron en el gobierno anterior”.

La tercera línea permitirá transportar la energía desde las provincias de Chiriquí y Bocas del Toro a los grandes centros de consumo en la ciudad de Panamá, donde está distribuida la mayor parte de la población panameña, explicó Rendoll.

Esta tercera línea de transmisión tendrá una extensión de 297 kilómetros y contará con 850 torres de transmisión para transportar 800 megavatios de electricidad desde Chiriquí, en el oeste del país, hasta el sector de Condado del Rey, en la periferia noreste de la capital, según informes oficiales.

El Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) ha dicho que la tercera línea, que  se construye con una inversión aproximada de $300 millones, “garantizará de forma confiable y segura el suministro de energía que estará demandando el crecimiento demográfico del país”.
La suspensión del suministro eléctrico más reciente ocurrió el pasado sábado 29 de junio, en momentos en que el presidente, Juan Carlos Varela, ofrecía un discurso ante la Asamblea por su tercer año de gobierno.

El apagón afectó también  en gran medida a Costa Rica, Guatemala y Nicaragua,  que se abastecen de una red de transmisión regional interconectada, según informaron estos países y medios internacionales.

El  Centro Regional de Coordinación de Transacciones del Ente Operador Regional, informó que el fallo se produjo en el sistema eléctrico de Panamá, tras ocurrir un disparo en la línea de transmisión de 230 kV El Coco-Panamá II circuito 12A.

Según Rendoll, el disparo de la línea fue debido a lluvias con descargas eléctricas en la zona, pero en estos momentos el sistema eléctrico ya se ha estabilizado  y se encuentra funcionando con normalidad.  También se ha aumentado la seguridad operativa desde el Centro Nacional de Despacho.

El apagón energético  dejó más de $1.3 millones en pérdidas económicas a los empresarios y comerciantes panameños, según la Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura de Panamá.