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18 de Oct de 2019

Economía

Política monetaria divergente, variables que impactan la perspectiva económica

Caminos opuestos en política monetaria lideran el camino a la divergencia. Mientras hay quienes se inclinan por políticas expansivas, existen quienes mantienen su posición e incluso otros han procedido al endurecimiento de sus políticas

Política monetaria divergente, variables que impactan la perspectiva económica

Siendo la estabilidad económica y financiera un objetivo compartido por todos los bancos centrales, se esperaría que estas instituciones, primordialmente las más influyentes, procedieran a ejecutar acciones similares que conlleven al logro de este objetivo común. Sin embargo, las recientes decisiones en la materia ilustran que no existe un apoyo pleno a la política expansiva frente a un panorama económico mundial donde la desaceleración se intensifica cada día a niveles preocupantes. Según las actualizaciones de perspectiva mundial de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE, septiembre 2019) se rebajan las proyecciones de crecimiento a 2.9% para 2019 equivalente a tres décimas menos, versus la cifra reportada en mayo 2019 (3.2%) y 3% para el 2020.

Estas contradicciones son la ilustración directa de que se está experimentando una política monetaria global divergente, donde algunos buscan el estímulo económico mediante herramientas expansivas y otros mantienen sus actuales políticas o aplican medios contractivos dirigidos a reducir los estímulos de la demanda.

Consultando referencias que facilitan el seguimiento y análisis de las tendencias de política monetaria global, se corrobora que existe dicha divergencia por parte de los influyentes en los ciclos económicos.

De acuerdo con el Rastreador Global de Política Monetaria (Global Monetary Policy Tracker, Concil on Foreign Relations), que incluye 54 países para el objeto de definición de tendencias, se confirma que para agosto 2019, aproximadamente un 10% de la población analizada reportó una tendencia al endurecimiento de la política, entre estos Canadá, Reino Unido, Rumania, República Checa y Pakistán. Mientras Brasil, Australia, Polonia, China, reportaron ser más flexibles.

Divergencia

En lo que a Europa concierne, el Banco Central Europeo (BCE) recorta las tasas de interés de referencia de corto y medio plazo para los depósitos de los bancos por primera vez luego de tres años. El BCE ha mantenido tasas negativas -política no convencional- desde el período 2015 y una recompra de activos (quantitative easing) que se ha llegado a catalogar de perpetua frente a la pobre mejora del panorama económico de los miembros del bloque.

Contrario a esto, países con mayor estabilidad en sus mercados locales y economías más diversificadas como Suiza e Inglaterra, mantienen sus tasas y otras políticas.

A la fecha, Suiza reporta una tasa de 0.75%, similar a la de Inglaterra, que también mantiene activas sus otras acciones con respecto a la compra de bonos corporativos y gubernamentales.

Contrastando las decisiones versus las tasas de inflación, estas no se han alineado al objetivo de establecimiento de un 2% con relación a los precios. Para Suiza la inflación se reporta por debajo del 1% estimándose una baja de proyecciones al 0.4%. En lo que respecta Inglaterra las cifras de agosto (1.7%) versus julio (2.1%), son indicativo de que las expectativas se mantendrán por debajo de la inflación del 2%.

Similar a la posición de estas previas naciones, se alinea el Banco de Japón (BOJ) al no reportar variaciones en cuanto a su política monetaria y mantener tasas de interés negativas al -0.1%, así como el control de los rendimientos de los bonos de 10 años al 0% y la recompra de activos a $740 mil millones equivalente a ¥80 mil billones. Las tasas negativas se mantienen desde el período 2016.

La divergencia se acentúa aún más con las decisiones de Noruega, nación en la que su banco central reporta alza de 25 puntos básicos, localizando la tasa de interés al 1.5% y afirmándose potencial continuidad de esta alza para el próximo período 2020.

Si la divergencia no estuviese tan marcada, se podría deducir que la política monetaria global está tomando un rumbo similar al adoptado posteriormente a la crisis financiera 2007-2008, período en que las probabilidades de recuperación eran inciertas frente a un panorama donde la liquidez era limitada tanto para el sector corporativo como para los hogares.

A la semana del 16 de septiembre de 2019, la Comisión de la Reserva Federal de Estados Unidos (FED) ha procedió a actualizar el rango de las tasas de interés a 1.75%-2.00% versus el previo rango de 2.00% - 2.25%, equivalente a un recorte de 25 puntos básicos.

Se alega que los movimientos moderados deben de ser suficiente para recuperar la actividad económica que se ha visto permeada por los eventos económicos, políticos y sociales, así como por otros factores como los pagos de impuestos en el país que coinciden para estas fechas y limitan los recursos financieros disponibles. Actualmente la tasa de inflación se oscila entre el 1.7%-1.8%.

Por otro lado, el banco central de Indonesia reporta un recorte de 25 puntos básicos 19 septiembre 2019) localizando la tasa de un 5.75% a 5.50%. La acción se atribuye a las potenciales bajas de la tasa de inflación para el país.

¿Quiénes están en lo correcto?

La estabilidad económica y financiera que buscan los bancos centrales se analiza a partir de una referencia en común que es la estabilidad de precios o denominada inflación.

De acuerdo con los niveles recomendados, se debe mantener una tasa del 2%, y como podemos concluir de los datos previamente citados, las naciones en mención o bloques económicos no se encuentran en línea con dicha recomendación.

La manera en la que se logrará dicho objetivo (2%) depende significativamente del panorama económico local y la incidencia de los acontecimientos internacionales en dichos mercados.

Mientras algunos determinen necesario estimular la demanda en el corto y mediano plazo habrá otros que decidan reducir la disponibilidad de liquidez mediante el endurecimiento de la política. Por lo que no es posible acertar sobre quién está en lo correcto o no.

Retomando como ejemplo el escenario posterior a la crisis financiera, los bancos centrales por lo general no toman decisiones ni aplican herramientas a los mismos tiempos. Por ejemplo, mientras la FED buscaba la normalización de la política monetaria -finales 2018 mediados 2019- el BCE mantenía tasas de interés negativas.

¿Hasta qué punto serán aplicados los recortes? A partir de la crisis hipotecaria (2007-2008) la tendencia de los bancos centrales ha sido aplicar medidas agresivas de estimulación.

Por lo que, si las incertidumbres persisten acompañadas de un ambiente económico, político y social frágil, la política monetaria expansiva -primordialmente la no convencional- continuará siendo utilizada como el primer mecanismo de recuperación al cual recurrir. Partiendo de esta afirmación, no se puede asegurar hasta dónde se aplicarán recortes.

Aquellos bancos que a la fecha no han recortado nuevamente sus tasas de interés a corto plazo, no descartan la posibilidad de que estos se apliquen a cierre de período.

Por ello, la normalización de la política monetaria global, proclamada y buscada 2018-2019, no se espera sea un hecho para los próximos años.

FICHA

La autora es asesora en finanzas.

Nombre completo: Laritza del Rosario Lezcano Navarro

Ocupación: Consultora Financiera

Resumen de su carrera: Master en Inversiones y Finanzas y Diplomado de Economía y Finanzas de la Universidad Queen Mary University of London. Licenciatura en Contabilidad, Banca y Finanzas de la Universidad Santa María La Antigua de Panamá. Experiencia laboral en auditoría comercial, análisis financiero e implementación de análisis cuantitativo.