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11 de Aug de 2020

Economía

SBP considera crucial trazar estrategia a largo plazo para las micro y pequeña empresa

En un análisis, la Superintendencia destacó la importancia del apoyo financiero y la flexibilidad crediticia que se le está dando a este sector para reactivar la economía, pero se requiere de un plan que perdure en el tiempo

Panorámica de rascacielos Panamá
Las micro y medianas empresas son un motor dinamizador de la economía y empleomanía panameña.Archivo | La Estrella de Panamá

Un análisis de la Superintendencia de Bancos de Panamá (SBP) destaca que el apoyo financiero  y la flexibilidad de las facilidades crediticias que mantienen actualmente los clientes del sector de las micro y pequeña empresa son factores clave para la reactivación económica del país frente a la crisis sanitaria que socava la estabilidad económica y financiera de la mayoría de los países del mundo.

Sin embargo, concluyó que "es oportuno que el país trace una estrategia formal de desarrollo a largo plazo, con enfoque en la competitividad y eficiencia de las micro y pequeñas empresas, a fin de perdurar en el tiempo".

Dicho desarrollo, precisó, "debe considerar aspectos como la ubicación geográfica, acceso, educación, capacitación, financiamiento, entre otros, con el objeto de alcanzar un avance más significativo del que se ha visto en Panamá, en los últimos 30 años".

A su vez será un elemento esencial, que los emprendedores puedan"adaptarse" a los requerimientos tecnológicos que se viven en la actualidad, enfocados en la innovación.

Todo lo anterior se extrae del “Análisis de la cartera de créditos otorgados por los bancos del Sistema Bancario Nacional a la Micro y Pequeña Empresa” al  que tuvo acceso este diario.

El documento destaca, a su vez, que en la mayoría de los países del mundo, las microempresas tienen un papel relevante en el desarrollo económico, debido a que este sector abarca una gran cantidad de actividades de producción, transformación y comercialización, las cuales inciden significativamente, por su modelo, en la generación de empleos e ingresos. Sin embargo, la SBP está consciente de que el acceso a crédito para este sector económico "no" ha sido fácil.

Según datos del Ministerio de Comercio e Industria, en Panamá éstas representan alrededor del 70% de los empleos.

El análisis, que se publicó a pocos días de que el presidente Laurentino Cortizo presentó su hoja de ruta para reactivar el sector como motor dinamizador de la economías y dentro de la cual se incluyeron  programas específicos de financiamientos y préstamos blandos para la micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes), refleja, además el nivel de financiamiento destinado según el tamaño de empresa, por rubro de negocio y por provincias.

Hasta el mes de abril de 2020, el sector de las micro y pequeñas empresas mantenían saldos de créditos por el orden $5,842 millones, lo que corresponde a unas 74,814 facilidades de crédito otorgadas.

Ello representa el 61% del total de las facilidades otorgadas al sector productivo (sin considerar consumo, jubilados y otros préstamos).

Acceso a crédito

En cuanto al acceso al crédito,  la SBP  precisó en su análisis que "normalmente es difícil emprender un negocio de la micro o pequeña empresa, al no contar con un capital semilla".

Sin embargo, en los últimos años se ha visto que cada vez existen más jurisdicciones donde destinan fondos exclusivamente para el desarrollo de las micro y pequeñas empresas, principalmente en áreas rurales, las cuales promueven el mejoramiento de la calidad de vida.

Indicó que en países como Panamá y en gran parte de la región latinoamericana, los ahorros de los propios emprendedores, ayudas o préstamos de familiares, son el primer impulso económico para la apertura del negocio.

También existen otras fuentes importantes de financiamiento, como los préstamos bancarios, o de otras entidades financieras como cooperativas, que se pueden mencionar como la principal fuente de fondos para capital de trabajo en la puesta en marcha del negocio.

Los financiamientos otorgados a este sector por parte de la banca, se han desembolsado en gran parte (83%), bajo la figura tradicional de préstamos; y el 17% restante, se han otorgado bajo otras figuras o facilidades crediticias como adelantos y sobregiros. Una menor parte, a través de tarjeta de crédito.

"El desempeño de este tipo de empresas en el tiempo, no ha sido tan robusto, al contrario, el nivel de créditos ha descendido un 13%, lo que indica que la banca nacional se inclina más al otorgamiento de financiamientos a favor de empresas de mayor tamaño, lo cual tiene su razón de ser", sostuvo.

En esa línea sustentó que en el primer cuatrimestre del año 2019, se observó un repunte en la cartera destinada a la microempresa, mientras que la pequeña empresa ha mantenido un comportamiento plano.

La mayor parte del volumen de préstamos es desembolsado por la banca privada, que financia el 89% de los créditos destinados al sector de micro y pequeños empresarios.

En referencia a los movimientos crediticios externos que realiza el sistema bancario nacional en otros países de la región, mencionó que la banca ha otorgado $591 millones y $461 millones a la microempresa en distintos países de Latinoamérica. Estos montos corresponden a 1,971 facilidades otorgadas a favor de diferentes tipos de emprendedores.

La cartera crediticia destinada a este tipo de empresas está distribuida en los diferentes sectores económicos que componen el sector productivo.

Precisó que al ser Panamá un país con un sistema económico de servicios, en el cual resaltan las actividades como el comercio y los servicios, se observa de igual manera el nivel de desembolsos dentro del crédito sectorial, reflejando una concentración del 71% de los créditos destinados a los sectores comercio, construcción y servicios. En conjunto, estas tres actividades suman $4,155 millones.

El sector agropecuario, por su parte, es el segundo sector de importancia, al aportar el 20% del total otorgado. En el caso de los créditos destinados al sector comercial, su mayor exposición está en el rubro de comercio al por menor, donde se destina el 51% de la cartera a dicho sector.

En el caso del sector servicios, una gran parte se destina a los subsectores de alquileres y mantenimiento, turismo y transporte. Mientras que en la construcción, la mayor parte se concentra en préstamos interinos de la construcción.

Por el lado de los créditos otorgados al sector primario, se observó que la cartera crediticia del sector agrícola, presenta un porcentaje importante destinado a los sub rubros de granos, arroz y maíz, principalmente; y por el lado de cultivos, resaltan los sub rubros de café y tomate.