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06 de May de 2021

Economía

Mitradel realiza consultas con empleadores y trabajadores sobre futuro de la Ley 157

El futuro de miles de empleados con contratos suspendidos sigue en vilo. A tan solo 26 días de quedar sin efecto la Ley 157, del 3 de agosto de 2020, que modifica temporalmente el Código de Trabajo, no hay una propuesta definitiva para resolver la situación de trabajadores y empresarios asfixiados por la contracción económica que produjo la cuarentena impuesta para reducir los contagios de la covid-19.

El futuro de miles de empleados con contratos suspendidos sigue en vilo. A tan solo 26 días de quedar sin efecto la Ley 157, del 3 de agosto de 2020, que modifica temporalmente el Código de Trabajo, no hay una propuesta definitiva para resolver la situación de trabajadores y empresarios asfixiados por la contracción económica que produjo la cuarentena impuesta para reducir los contagios de la covid-19.

La baja demanda de bienes y servicios ha impactado la reactivación laboral.Archivo | La Estrella de Panamá

El Ministerio de Trabajo y Desarrollo Laboral (Mitradel) realizó las consultas con los trabajadores y empresarios, que hasta hace días mantenían posturas distintas sobre lo que debe ocurrir después del 31 de diciembre cuando concluya. Pero la decisión dependerá de estudios de mercados laborales de la Contraloría General y de organismos internacionales.

Una fuente de la institución explicó que se ya se hicieron las consultas necesarias con las partes involucradas y que se está en un proceso de análisis de la situación económica y social, y a la espera de estudios que permitan contrastar las decisiones que se asuman con las proyecciones del país para el próximo año. El equipo de la institución evalúa las alternativas legales, sociales y económicas para resolver el tema.

El sector empresarial promueve la revisión y extensión de la medida de suspensión de contratos alegando que la baja demanda de bienes y servicios ha provocado que la activación de los obreros sea limitada. Sin embargo, los gremios de trabajadores están solicitando la reactivación inmediata de los contratos suspendidos cuando quede sin efecto la Ley 157, el 31 de diciembre de 2020.

“La recuperación de la demanda precede a la recuperación del empleo. Sin consumo no hay ventas, sin ventas no hay ingresos y sin ingresos no hay generación de empleos”, explicó René Quevedo, consultor laboral, sobre el tema.

La reapertura ha sido lenta, con un modesto impacto del empleo. Las estadísticas indican que 98 mil de los 285 mil contratos laborales suspendidos han sido reactivados, es decir, un 34%. Aunque la cifra puede subir a 150 mil a finales de 2020, es decir, la mitad de los contratos suspendidos.

Pronóstico

La caída del consumo a corto plazo provocará una pérdida sustancial de empleos formales, en particular de las pequeñas y medianas empresas, muchas de las cuales se encuentran descapitalizadas con una caída de 70% y 80% en sus ventas, y exceso de personal que no pueden liquidar.

“Personalmente visualizo un proceso gradual de recuperación económica en 2021, que a su vez permitirá ir superando la crisis laboral que atravesamos. La enorme mayoría de los empleos generados en los próximos dos años será informales, acentuando la tendencia existente desde 2011”, agregó el consultor laboral. Con relación a la extensión de los contratos suspendidos, Quevedo pidió “sincerar” las cifras, considerando que probablemente la mitad de los empleos ya no existe.

“Visualizo un proceso gradual de recuperación en 2021, que permitirá ir superando la crisis laboral. La gran mayoría de los empleos generados en los próximos dos años será informales”
RENÉ QUEVEDO,
CONSULTOR LABORAL

La última encuesta de la Federación de Cámaras de Comercio, Industrias y Agricultura de Panamá (Fedecamaras), de agosto de 2020, planteaba que el 85% de las empresas reabrirá con menos personal, pero solo el 8% tiene suficientes recursos para hacerle frente a sus compromisos financieros, incluyendo la liquidación de los trabajadores.

“Las empresas no van reactivar los contratos operando a un tercio de su capacidad, pero por otro lado, extender la suspensión de los mismos podría prolongar la existencia de empleos que no son viables...”, concluye Quevedo.