05 de Oct de 2022

Economía

Una guerra nuclear entre EE.UU. y Rusia provocaría una hambruna mundial y cinco mil millones de muertos

Una investigación que analiza seis posibles escenarios de cómo afectarían los restos nucleares a la producción agrícola mundial

Una guerra nuclear entre EE.UU. y Rusia provocaría una hambruna mundial y cinco mil millones de muertos
Impacto de un misil en una factoría de los alrededores de la ciudad ucraniana Kharkiv.EFE

El conflicto entre Rusia y Ucrania ha generado consecuencia dramáticas: muertes, migración masiva, golpes al medioambiente a la economía y al bienestar internacional. Ahora, un estudio publicado en la revista Nature Food alerta sobre el peligro y las devastadoras consecuencias de seis posibles escenarios de guerra nuclear. El peor de todos, un conflicto entre EE. UU. y Rusia, que provocaría 5.000 millones de muertos solo por hambruna, sin tener en cuenta los fallecidos directos u otras causas.

Climatólogos de la estadounidense Rutgers University han analizado cómo afectaría a la producción agrícola global el hollín que expulsarían a la atmósfera los fuegos derivados de un conflicto atómico.

Según reseña el diario El HuffPost, la investigadora Lili Xia y su grupo han estudiado seis posibles escenarios: cinco de ellos corresponden a guerras nucleares entre India y Pakistán, mientras que el sexto es un gran conflicto entre Rusia y Estados Unidos. Los científicos han hecho sus cálculos “en base al tamaño del arsenal nuclear de cada país”, detalla su universidad en un comunicado.

Al introducir sus estimaciones en un modelo climático, los expertos han calculado el impacto que sufriría la producción de cultivos de maíz, arroz, trigo y soja, así como los cambios que sufrirían las tierras de pastoreo y los bancos globales de pesca.

Bajo el escenario menos dañino, una guerra restringida entre India y Pakistán, la producción media de calorías alimentarias mundial decrecería un 7% en los cinco años siguientes al conflicto. En el peor de los casos, en cambio, esa producción caería un 90% en un periodo de tres o cuatro años.

Un 75% del planeta afectado por la hambruna

El declive en los cultivos sería especialmente severo en las latitudes medias y altas, incluido en Estados Unidos y Rusia, grandes exportadores de alimentos, lo que tendría un grave impacto en países importadores de África y Oriente Medio.

Más del 75% del planeta sufriría hambruna en el peor escenario, según el trabajo liderado por Xia, que especula con la posibilidad de que la producción agrícola ahora destinada a animales podría servir para alimentar a la población humana en un primer momento. Xia detalló que espera analizar en mayor profundidad los efectos de una guerra nuclear en la cadena alimentaria en futuros trabajos.

“La capa de ozono quedaría destruida por el calor en la estratosfera, produciendo más radiación ultravioleta en la superficie. Necesitamos comprender el impacto de ese escenario en la producción de alimentos”, detalló la investigadora.

Biden, Macron, Johnson y Scholz refrendan en una llamada su apoyo a Ucrania

El presidente estadounidense, Joe Biden, acordó con el presidente de Francia, Emmanuel Macron, el canciller de Alemania, Olaf Scholz, y el primer ministro británico, Boris Johnson, con quienes mantuvo una llamada telefónica, continuar apoyando los esfuerzos de Ucrania para defenderse de la agresión rusa.

Según informó este domingo la Casa Blanca en un escueto comunicado, los cuatro mandatarios hablaron por teléfono para discutir la actualidad de la guerra de Rusia contra Ucrania y trataron temas como la situación en la planta de energía nuclear de Zaporiyia, controlada desde marzo pasado por las tropas rusas.

Los cuatro acordaron la necesidad de "evitar operaciones militares cerca de la planta" y la importancia de que un equipo del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) haga una visita "tan pronto como sea posible para determinar el estado de los sistemas de seguridad".

Además, discutieron las negociaciones en curso sobre el programa nuclear de Irán, la necesidad de fortalecer el apoyo a los socios en la región de Medio Oriente y los esfuerzos conjuntos para disuadir y limitar las actividades regionales desestabilizadoras iraníes.