25 de Feb de 2020

Internacional

Huelga en Grecia, rebajan nota de España: crece la tensión en la Eurozona

Grecia quedó paralizada este miércoles por la huelga general de dos días para protestar por draconianos recortes presupuestarios un día ...

Grecia quedó paralizada este miércoles por la huelga general de dos días para protestar por draconianos recortes presupuestarios un día después de que Moody's rebajara brutalmente la nota de España, aumentando la presión a los líderes europeos para que den soluciones a la crisis.

Más de 125.000 personas habían salido a las calles en las grandes ciudades griegas, según cálculos de la policía, a principios de la tarde en el primero de los dos días de huelga general para protestar contra el nuevo paquete de medidas de austeridad impuestas por el gobierno, blanco de la ira de los manifestantes.

La cifra constituye un récord de participación desde el inicio de la crisis de la deuda que se extiende por Europa. Transportes, escuelas, museos y sector público estaban paralizados, pero también comercios, taxis y empresas privadas en esta quinta huelga general que ha vive el país desde inicios de año.

El Parlamento griego debe adoptar el nuevo paquete de medidas de austeridad el jueves, antes de las decisivas reuniones previstas este fin de semana en Bruselas, que concluirán el domingo con una cumbre de mandatarios.

Los sacrificios exigidos, que afectan en particular a una función pública ineficaz y costosa construida a golpe de clientelismo político, no hacen más que agravar la recesión que vive el país por tercer año consecutivo.

La nueva vuelta de tuerca de las medidas de austeridad son impuestas por los acreedores de Grecia, en particular la Unión Europea, que trata por todos los medios de impedir el contagio de la crisis de la deuda a otros pesos pesados como Italia y España, y también Bélgica y Francia.

La agencia de calificación financiera estadounidense Moody's rebajó el miércoles la nota a España en dos peldaños de Aa2 a A1, alegando la "vulnerabilidad" del país a las "tensiones en los mercados" y la falta de una solución "creíble" para poner fin a la crisis en Europa.

Moody's se suma así a la decisión de sus otras dos competidoras Fitch y Standard & Poor's que también rebajaron la nota de la deuda española en las dos últimas semanas.Sin embargo, los mercados parecían ignorar esta decisión.

La Bolsa de Madrid subía 0,35% hacia las 11H50 GMT, y la prima de riesgo, la diferencia que pagan los bonos españoles frente a los alemanes, de referencia, bajaban unos 6 puntos básicos, a 326, después de que la víspera subiera unos 17 puntos básicos.

Las autoridades españolas, "sorprendidas" por esta rebaja, lamentan que Moody's no haya "esperado" a los resultados de la cumbre europea del domingo en Bruselas, donde se espera un plan contundente para atajar la crisis que ya socava el crecimiento económico mundial.

Italia, también en la mira de las agencias de calificación, vio reducida su nota por Fitch a principios de octubre, y Francia ha recibo una advertencia de Moody's de que podría perder su triple A, la máxima nota."Lo que están viviendo países como España e Italia no viene solo de sus propios problemas, sino del contagio en el resto de la zona euro", estima Soledad Pellón, analista de la agencia de corretaje IG Markets."Me preocupa ver que comienza a ser (un movimiento) en cadena.

Empezó en Grecia y ahora se extiende a otros países. Se podría decir que el contagio avanza de manera más rápida", advirtió Alberto Roldán, analista de Inverseguros.

Para hacer frente a la crisis de la deuda, los responsables europeos se han mostrado a menudo divididos sobre los pasos a seguir. Pero tres ejes decisivos están sobre la mesa: una nueva quita de la deuda griega en manos privadas superior al 21% acordado el 21 de julio, la recapitalización de los bancos y la ampliación de los activos del Fondo Europeo de Estabilidad Financiera (FEEF).

"El destino de Europa se juega en los próximos días", dijo el presidente francés Nicolas Sarkozy, quien este miércoles tenía prevista una reunión telefónica con la canciller alemana, Angela Merkel, que en los últimos días ha enfriado las expectativas de ver una solución rápida al problema, pese a la creciente presión de los países de G20.Y es que, como motores de la UE, "si uno de los dos países no avanza, es todo el proceso de resolución de la crisis que sigue bloqueado", advirtió Jesús Castillo, especialista de Europa del sur en el banco Natixis.