28 de Sep de 2022

Internacional

Disminuye desigualdad social en América Latina, afirma CEPAL

La desigualdad social, uno de los mayores problemas de América Latina y el Caribe, se redujo moderadamente en el último año, con bajas s...

La desigualdad social, uno de los mayores problemas de América Latina y el Caribe, se redujo moderadamente en el último año, con bajas significativas en Argentina, Brasil, Colombia y Ecuador, mientras que en el resto las cifras son similares a 2011, informó hoy la CEPAL, con sede en Santiago de Chile.

De acuerdo con el informe "Panorama social de América Latina 2012", divulgado por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), este año la región finalizará con 167 millones de pobres, un millón menos que en 2011.

Este documento fue presentado por la secretaria ejecutiva de la CEPAL, Alicia Bárcena, y por el director de Desarrollo Social, Martin Hopenhayn.

En la mayoría de las naciones se observa que un reducido grupo de la población "acumula una gran proporción de todos los ingresos generados, mientras que los más pobres sólo alcanzan una escasa proporción".

En 18 países, el 10 por ciento más rico recibe el 32 por ciento de los ingresos totales, mientras que el 40 por ciento más pobre obtiene el 15 por ciento.

En Brasil, Chile, Colombia, Guatemala, Honduras, Paraguay y República Dominicana esos porcentajes se acercan al 40 por ciento de los ingresos para los más ricos y entre 11 y 15 por ciento para los más pobres.

En Bolivia, Costa Rica y Panamá la apropiación por parte de los pobres resulta similar, pero es algo menor el porcentaje que le corresponde al decil superior.

En Argentina, Ecuador, El Salvador, México, Nicaragua y Perú se registran valores mayores en el extremo inferior de la distribución (15 o 17 por ciento), y algo menores entre el 10 por ciento más rico (en torno a 30 por ciento).

La CEPAL precisó que en Uruguay y Venezuela se da la menor concentración, ya que las proporciones son del orden del 20 al 23 por ciento en ambos extremos.

El organismo aclaró que la persistencia de altos grados de desigualdad en el ingreso no debe oscurecer los avances de la región en esta materia en los últimos años, al señalar que los mayores éxitos se registraron en Argentina, Bolivia, Nicaragua y Venezuela, todos con tasas anuales de reducción de la desigualdad de 2 por ciento.

Sobre la situación de la clase media en América Latina, Bárcena señaló que el informe aporta datos importantes sobre cómo la CEPAL se "está aproximando a un elemento muy interesante que es la pobreza relativa, y vemos que el PIB (producto interno bruto) per cápita no refleja necesariamente la realidad de la sociedad de la región".

"Tenemos de hecho el problema clásico de la 'trampa de los países de ingreso medio', en el sentido de que el PIB per cápita, como indicador único, no nos dice lo suficiente para que entendamos completamente a la sociedad latinoamericana", explicó.

Al abundar sobre el tema, Hopenhayn, autor de un libro sobre la clase media, dijo que en América Latina "como proporción de la población total, (la clase media) tiende a aumentar en la mayoría de los países".

Recordó que la CEPAL hizo un estudio en 2006, donde se trató de combinar dos indicadores para determinar la pertenencia a la clase media: uno, el nivel de ingresos de las familias, y dos, el tipo de ocupaciones, donde se inserta el mercado laboral del jefe de hogar.

Señaló que son claros tres aspectos: el primero es que se ha extendido la clase media por el nivel de consumo, al influir en ello el aumento de los ingresos medios en los hogares, incluido los que están saliendo de la pobreza.

El segundo es que ahora adquieren bienes que eran de acceso restringido, por ejemplo, los equipos electrónicos, por sus bajos costos.

El tercero es la ampliación del financiamiento al consumo a sectores que antes no tenían acceso al crédito de consumo y ahora sí lo hacen a través de tiendas o instituciones financieras.

"Tanto por vía de los ingresos de los hogares, el abaratamiento de los bienes de consumo y la extensión al acceso al crédito, claramente, la clase media se ha ampliado en el grueso de los países", indicó.

No obtante, Hopenhayn aclaró que no se debe confundir la salida de la pobreza por el ingreso automático de la clase media, la cual debe poseer capacidad de compra o capacidad de consumo, al señalar que ésta se asocia también a un nivel educativo.

"Un porcentaje importante de la población de América Latina que salió de la pobreza sigue siendo una población vulnerable (...) la experiencia muestra que, frente a una crisis, rápidamente pueden volver a caer en una situación de pobreza", indicó.

En el "Panorama Social de América Latina", la CEPAL afirma que este flagelo continuará con tendencia a la baja, mostrada en las proyecciones de crecimiento económico positivo e inflación moderada para este año.