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28 de Mar de 2020

América

Racismo en Estados unidos

Las masivas protestas callejeras de la población negra estadounidense dejan al descubierto que el racismo sigue existiendo en Estados Un...

Racismo en Estados unidos
La muerte de Freddie Gray, quien fallece en extrañas circunstancias por daños mortales en su columna mientras era conducido por la policía, podría llevar a reconducir la justicia estadounidense para este caso..

Las masivas protestas callejeras de la población negra estadounidense dejan al descubierto que el racismo sigue existiendo en Estados Unidos aún muchos años después de firmada la Proclama de Emancipación, en 1863. Las violentas manifestaciones de esta semana en Baltimore, que estuvieron precedidas -hace unos meses atrás-, y por casi iguales motivos (abuso de policías blancos), por las explosiones callejeras en Ferguson, Misuri y Nueva York, tienen todas en común una brutal realidad: jóvenes negros muertos en extrañas circunstancia en manos de agentes policiales, a su vez, que no son rigurosamente investigados y polémicos fallos que los absuelven de responsabilidad, además de frecuentes enfrentamientos entre las víctimas y los familiares a un sistema judicial poco equitativo que muestra indiferencia para aclarar los casos.

La muerte de Freddie Gray, quien fallece en extrañas circunstancias por daños mortales en su columna mientras era conducido por la policía, podría llevar a reconducir la justicia estadounidense para este caso. La fiscal local, Marilyn Mosby, ordenó el arresto de los seis policías implicados y los acusó de homicidio por el caso Gray. Esta acusación permitió aplacar la rabia en Baltimore. Unas horas antes, el presidente Barack Obama pedía calma y que dejaran las protestas en las calles pues ‘nada excusaba la violencia'. Pero así no piensan todos. Fue Hillary Clinton, posible candidata presidencial por el Partido Demócrata, quien puso el dedo en la llaga, al decir que había que rectificar la justicia. Un reconocimiento tácito de que algo anda mal a la hora de juzgar los excesos de la policía norteamericana contra la comunidad negra.

Pero en la actualidad, las causas reales de las violentas protestas esconden otra realidad, mucho más estructural, del sistema. Más grave y más difícil de resolver. Millones de afroamericanos viven en la extrema pobreza, viven hacinados en los suburbios de las grandes ciudadesde estados como Nueva York, St. Louis, Misuri, Boston, etcétera. Son esclavos de la marginalidad, el desempleo (más del 40 % de los negros en Baltimore la padecen) y la ‘segregación' en la que vive hoy día la comunidad negra en el país más rico del mundo. Estos guetos modernos se han convertido en una bomba de tiempo, mientras se espera por la próxima violenta revuelta.