24 de Feb de 2020

América

Monitor Internacional Entre Santos y Uribe, ¿por qué EE.UU.?

Uribe es una fuerza en el Congreso que podría oponerse, en caso de un acuerdo con las FARC

Colombia es, después de México, el país más complejo de América Latina. No sólo por el número de dramas y problemas históricos que simultáneamente acumulan, sino por el tiempo que les toma a cada uno de ellos para orillar los espejismos de paz que persiguen. Pero esta semana, en medio de los diálogos de paz entre Colombia y las FARC, una noticia, sin mucha repercusión mundial destacaba (por segunda vez) que, entre Santos y Uribe, Estados Unidos culminaba este martes su segunda reunión para el proceso de paz en calidad de mediador entre estos dos políticos colombianos, es decir entre el presidente Juan Manuel Santos y el expresidente y senador Álvaro Uribe, el más férreo crítico al diálogo de paz que desde hace tres años se realizan en La Habana.

Ha habido dos encuentros con los representantes norteamericanos. El primero fue el pasado 12 de julio y el segundo, el 8 de agosto, ambos en La Habana. Pocos detalles importantes de la segunda reunión han trascendido, salvo que duró cinco horas y que el representante del Gobierno colombiano en los diálogos, Humberto De La Calle, señalara su complacencia por los ‘avances' y subrayara la importancia de estos encuentros con los mediadores del gobierno del presidente Obama.

Uribe es una fuerza en el Congreso que podría oponerse, en caso de un acuerdo con las FARC, y retrasar por ‘largos y varios meses', el cumplimiento del proceso de paz. De La Calle ha explicado que esa razón justifica cualquier esfuerzo para impedir que el Congreso de Colombia pueda convertirse en una traba política para cumplir los compromisos adquiridos en la mesa de negociación en La Habana.

El tiempo es una eterna letanía en los conflictos colombianos. Los actores eternizan sus argumentaciones, no importa que pasen tres años o medio siglo. Por ejemplo, medio siglo de guerra interna, 25 años como primer productor mundial de cocaína, sangrientas batallas con los carteles de droga, décadas de fallidos intentos de negociaciones con diversas guerrillas, y, más recientes, además de casi tres años de diálogos para la paz con la FARC, están ahora las tres semanas de conflicto fronterizo con Venezuela. Ninguno de estos problemas ha concluido, pero sí ha hecho que esta nación del continente, por los conflictos, tenga el mayor número de refugiados a nivel mundial, sean internos y externos.