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10 de Jun de 2023

América

‘El Faro’ se va de El Salvador

El anuncio de la salida de las oficinas administrativas de El Faro ha llamado la atención de la prensa en Centro América, ¿A qué se debe esta decisión?

El Faro
Fue una investigación la que deterioró la relación entre el medio digital y el Ejecutivo salvadoreño.El Faro

Han pasado casi dos años desde que el diario salvadoreño El Faro publicó un reportaje en el que acusaban al gobierno del presidente Nayib Bukele de negociar con las maras una reducción de homicidios, a cambio de mejores condiciones carcelarias y beneficios para los pandilleros que se encuentran en libertad.

Una investigación que deterioró la relación entre el medio digital y el Ejecutivo salvadoreño, que saldría en cadena nacional, a poner en duda la credibilidad de la publicación y del medio.

"El Faro está siendo investigado por lavado de dinero y evasión de impuestos", dijo el mandatario, el 25 de septiembre de 2020, acciones que serían un parte aguas en cuanto a la política que el gobierno de Bukele mantiene con el diario hasta el día de hoy.

"Algunos periodistas dicen que este gobierno ataca a la prensa; nosotros estamos comprometidos con la libertad de expresión, pero algunos pasan publicando una sarta de mentiras y lo que nosotros hacemos es desmentirlos. Eso no es violar la libertad", dijo el gobernante durante su intervención.

Unas declaraciones que dividieron la opinión pública e hicieron que el joven mandatario utilizara su cuenta de Twitter para justificar su decisión. "¿Quiere decir que cualquier lavador de dinero, narcotraficante o evasor fiscal, solo tiene que poner un periódico y entonces ya nadie puede investigarlo?".

Este escenario hizo que el medio centroamericano anunciara el pasado jueves la retirada de sus oficinas administrativas de El Salvador para situarlas en Costa Rica. "Durante la administración Bukele El Faro y sus empleados hemos sido objeto de campañas de deslegitimación y difamación originadas en Casa Presidencial, hemos enfrentado seguimientos físicos y amenazas; espionaje con Pegasus; acoso a anunciantes y difamaciones de funcionarios y diputados del partido oficial", dijo el medio en un comunicado.

Una decisión que ha sido tomada con resignación por el personal del medio. "En medio del bombardeo de odio de parte de gente que se alegra de que dejemos El Salvador sin enterarse de que aquí seguiremos haciendo periodismo, ha sido hermoso recibir el cariño de amistades, colegas y lectores que se solidarizan con El Faro", dijo María Luz Nóchez, periodista y editora de opinión de ese diario, en su cuenta de Twitter.

Gabriel Labrador, periodista de El Faro, aseguró en redes sociales que el cambio de sede se debe a que en Costa Rica "hay división de poderes, derecho a la legítima defensa y respeto al estado de derecho".

Una postura que no es compartida por William Soriano, diputado oficialista, que considera que la razón del cambio de sede es que este medio no quiere pagar impuestos. "El Faro se va de El Salvador para no pagar impuestos que son usados en seguridad y en estas becas", dijo en redes sociales.

Sobre su salida del país, el diario señala que se debe a que en El Salvador "ya no hay división de poderes".

"¿Qué posibilidades de defensa hay cuando el presidente que acusa sin pruebas controla todo el aparato judicial y los tres poderes del Estado?", cuestiona el periódico, que alega que están siendo constantemente auditados por el Ministerio de Hacienda, basando en acusaciones falsas.

La salida de El Faro de El Salvador, fue lamentada por The Washington Office on Latin America (WOLA), entidad que le otorgó el premio WOLA a ese medio en 2022. "[Esto] es un grave ejemplo de cómo gobiernos autoritarios atentan contra libertades y derechos ciudadanos, Nayib Bukele debe acabar con criminalización de periodismo y todas las prácticas antidemocráticas intensificadas con estado de excepción".