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04 de Jun de 2020

Mundo

La prisión aguarda a las ‘Pussy Riot’

RUSIA. Lejos está del gulag de Stalin, pero el principio rector de la colonia penitenciaria rusa _el destino de dos integrantes de la ba...

RUSIA. Lejos está del gulag de Stalin, pero el principio rector de la colonia penitenciaria rusa _el destino de dos integrantes de la banda de punk Pussy Riot_ sigue siendo el mismo: aislar a los presos y desgastarlos por medio de ‘trabajo correctivo’

Maria Alejina y Nadezhda Tolokonnikova tendrán que aprender pronto las reglas internas de la vida en prisión, sobrevivir a la pésima alimentación y mala atención médica, y al acoso de compañeras que pudieren estar ofendidas por su ‘oración punk’ contra el presidente ruso Vladimir Putin o que estén cumpliendo órdenes de presionarlas.

‘Todos conocen la regla: No confiar en nadie, nunca temer y nunca perdonar’, dijo Svetlana Bajmina, una abogada que pasó tres años en una colonia penitenciaria. ‘Estás en tierra de nadie. Nadie te ayudará. Tienes que pensar todo lo que digas y hagas para seguir siendo una persona’.

Alejina, de 24 años, Tolokonnikova, de 22, y Yekaterina Samutsevich, de 30, fueron sentenciadas por vandalismo motivado por intolerancia religiosa por su espontánea actuación en la catedral de Moscú. Las mujeres insisten en que sus protestas fueron políticas, no religiosas. Pero muchos creyentes se dijeron profundamente ofendidos por la actuación de las integrantes del grupo en el altar con pasamontañas.

La corte de apelaciones otorgó la libertad a Samutsevich el pasado miércoles, pero ratificó las penas de 2 años de prisión para las otras.

El juez dijo que ‘su corrección sólo es posible en aislamiento de la sociedad’.

En las colonias para mujeres, entre 30 y 40 presas viven en un solo cuarto de las barracas.

Empiezan el día caminando lentamente hacia el exterior para realizar ejercicios obligatorios al amanecer, en temperaturas inferiores a los -30 grados Celsius.