22 de Feb de 2020

Mundo

La cruzada por la democracia en las calles de Hong Kong

Desde hace una semana, los líderes estudiantiles protestan en la excolonia británica para pedir elecciones democráticas en 2017

Hong Kong vive tiempos revueltos, bajo la exigencia del movimiento ‘Occupy Central With Love and Peace’ y miles de ciudadanos que exigen mayores libertades políticas en el territorio que hasta 1997 fue colonia británica.

El Reino Unido entregó la soberanía del puerto asiático al gobierno chino bajo un régimen particular, que permitía un sistema económico capitalista bajo la administración política de las autoridades de Pekín.

Sin embargo, las particulares libertades acordadas para ese territorio en el que conviven poco más de siete millones de personas no parecen ser suficientes. Desde junio, cuando activaron un referendo no oficial para conseguir más democracia, se ha tensado la relación entre las autoridades hongkonesas, que hasta ahora han sido designadas por el parlamento chino, y la población.

La administración de Xi Jingping ha mostrado un completo desacuerdo desde que, el 20 de junio, Occupy Central convocase un referéndum para que la población definiera tres escenarios distintos al actual ‘status quo’ político en Hong Kong.

Los convocantes, que esperaban una participación de unos cien mil electores, se sorprendieron ante la respuesta de los residentes de la excolonia del Reino Unido, que se volcó a las urnas con una participación cercana a los 700 mil electores, los cuales depositaron sus votos hasta el 29 de junio.

En un comunicado oficial del gobierno chino, la Oficina del Consejo de Estado para asuntos de Hong Kong y Macao, aseguró que ‘respeta los derechos de los ciudadanos de la excolonia británica de expresar sus opiniones, pero que cualquier acto en contra de la ley sólo puede obstaculizar el sufragio universal’.

A principios del pasado mes de septiembre, el protagonismo de las manifestaciones lo tuvo Occupy Central. En medio de una reunión del Asia World Expo, los manifestantes obligaron al vicesecretario de la Asamblea Nacional Popular (ANP, parlamento chino), Li Fei, a interrumpir su discurso frente a representantes locales.

El movimiento, dirigido entre otros por el profesor de Leyes de la Universidad de Hong Kong, Benny Tai, ha llamado a las decenas de miles de manifestantes a tomar las calles adyacentes a los edificios gubernamentales en Hong Kong en desobediencia civil.

Desde el pasado 28 de septiembre, por varias de las principales calles de Hong Kong han dejado de circular los vehículos, ya que la convocatoria de Occupy Central fue desbordada en un movimiento masivo que exige libertad democrática.

Hasta ahora, la única concesión que ha mostrado la ANP es permitir el sufragio universal, pero la gran limitación es la postulación de los candidatos. Los aspirantes a la jefatura ejecutiva de Hong Kong son elegidos por un comité que sirve a los intereses del gobierno chino. Tanto Occupy Central, como los demás activistas exigen la dimisión del líder de Hong Kong, Leung Chun-ying, y la libre postulación y elección de las autoridades en esa región.

Tensión, arrestos y un diálogo en el aire

Las fricciones entre manifestantes demócratas y los contrarios a la ocupación persistieron ayer. La policía arrestó a 19 personas durante una noche de peleas que dejó al menos 18 heridos, seis de ellos agentes. Además, se cree que ocho hombres tienen antecedentes relacionados con las tríadas, o bandas de crimen organizado, dijo el comisario jefe Patrick Kwok Pak-chung. Responsables de seguridad negaron vehementemente los rumores de que podrían haber coordinado a las pandillas para vaciar las calles. ‘Esos rumores que nos vinculan a ‘sociedades negras’, son completamente injustos’, indicó el jefe de seguridad de Hong Kong, Lai Tung-kwok, visiblemente agitado.

Los enfrentamientos, que en su mayoría se registraron en el distrito obrero de Mong Kok, llevaron a los líderes de las protestas a cancelar las conversaciones previstas con el gobierno sobre reformas políticas. Por su parte, el líder hongkonés, Leung Chun-ying, advirtió de que tomará ‘todas las acciones necesarias para restablecer el orden social mañana’.