Temas Especiales

27 de Jan de 2021

Mundo

Afganistán

Puede decirse que está bajo cierto control, el resto del país vive en la sombra, al igual que el Talibán.

Esta nación fue el escenario de la expedición punitiva organizada inmediatamente después del 11 de septiembre de 2001, la cual fue la operación militar más importante de contraterrorismo llevada a cabo. Sin embargo, más de una década después, Afganistán está lejos de estar estabilizada. Más aún, el último atentado en Pakistán, el santuario de los talibanes, fue reivindicado por fuerzas talibanes en ese país, la nación más cercana y que ha servido de refugio temporal a la organización terrorista, a la espera que algo cambie. Pues cambió, Estados Unidos le ha puesto fin a su estadía militar allí. El balance indica que únicamente su capital, Kabul, puede decirse que está bajo cierto control, el resto del país vive en la sombra, al igual que el Talibán.

Aún así, en la capital la situación económica está desequilibrada, habida cuenta de la importante presencia de extranjeros que hacen subir los precios, pero se encuentra peligrosamente estancada en las otras zonas del país. Curiosamente aún con la presencia norteamericana de todos estos años, el cultivo de la amapola (la ‘adormidera’) se ha desarrollado a gran escala, y, a partir de los beneficios económicos, Afganistán controla ahora directamente la producción y el tráfico de heroína en diversas zonas fronterizas con sus países vecinos.

El Pentágono gastó en promedio unos 10 mil millones de dólares anuales para mantener su presencia en Afganistán. La justificación política era controlar a los insurgentes, especialmente los que aparecían esporádicamente en acciones mortales contra objetivos civiles y militares. Aparecían y desaparecían con regularidad los ataques talibanes. ¿Están de nuevo los talibanes afganos en poder de atacar y desestabilizar Kabul? La verdad es que a pesar de todo su poderío, el Pentágono nunca pudo controlar, mucho menos eliminar, los poderes en las regiones tribales controladas por los talibanes.

Ante la retirada de los Estados Unidos de Afganistán es muy probable que el país se sume a las zonas de conflictos que se vive toda la región, y que desembocará en muy corto tiempo en una gran crisis económica del gobierno central en Kabul. La ayuda de Washington, principalmente militar, irá disminuyendo ante la opinión de los estrategas del Pentágono de considerar a este país ‘un teatro secundario’.