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20 de Ene de 2022

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La continuación de la guerra por otros medios y la salvaguarda del orden democrático

Las nuevas políticas de disuasión y defensa deben incluir elementos ofensivos multidimensionales (además de modernizar las capacidades convencionales de los aliados vis-a-vis China, Rusia e Irán)

La continuación de la guerra por otros medios y la salvaguarda del orden democrático
'La defensa del orden democrático mundial bajo el liderazgo de la OTAN está bajo amenaza'.Shutterstock

En la reunión ministerial de la OTAN en Riga, Letonia, de este 30 de noviembre, el secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, subrayó que la alianza militar de democracias ya no goza de la supremacía global que tuvo desde 1991 y “hoy vivimos en una era de competencia sistémica. Rusia y China están socavando el orden internacional basado en reglas. El equilibrio de poder está cambiando. La democracia y la libertad están sometidas a una fuerte presión”.

La defensa del orden democrático mundial bajo el liderazgo de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) está bajo amenaza. Las capacidades de los regímenes autoritarios evolucionaron y aumentaron dramáticamente su eficacia. Los nuevos conflictos “convencionales” ahora son más complejos y multidimensionales. Los adversarios del bloque de poder democrático, principalmente Rusia, China e Irán, han desarrollado niveles más avanzados de estrategias y tácticas militares por debajo del umbral de un conflicto armado y son exitosos en desestabilizar las democracias del mundo y permanecer resilientes a presiones de occidente.

La OTAN debe considerar nuevos conceptos estratégicos que logren coordinar a los actores relevantes para poder nuevamente tener la ventaja en nuevos conflictos multidimensionales, y como mínimo poder aspirar a salvaguardar el orden democrático, sino expandirlo.

La amenaza presente: Rusia, Irán y China

Este 29 de noviembre reiniciaron las negociaciones en Viena para retomar el Jcpoa (Joint Comprehensive Plan of Action) de 2015 o acuerdo nuclear con Irán. Alemania, Francia, el Reino Unido y la Unión Europea se reunieron con los emisarios de los regímenes de China, Rusia e Irán. El único posible punto de partida para cualquier acuerdo, según los voceros de Teherán, es el levantamiento de todas las sanciones impuestas por EE.UU. contra Irán.

Tras la retirada de EE.UU. del acuerdo nuclear por parte de Donald Trump en 2018, Irán incrementó sus depósitos de uranio enriquecido por encima de los límites establecidos en el acuerdo. Aumentó el número de centrífugas y el nivel de enriquecimiento del uranio que están amasando. El Jcpao establecía que Irán solo podía enriquecer uranio U-235 hasta un 3,67% (nivel utilizado por plantas de energía nuclear). Hoy se calcula que Irán tiene más de 170kg de U-235 enriquecido a más del 20% y menores cantidades de U-235 enriquecido por encima del 60%. Es decir que Irán ya cruzó el umbral en donde en menos de dos meses podría acelerar sus programas militares y producir al menos una bomba nuclear, si es que ya no la tiene.

Adicionalmente Irán ha intensificado sus hostilidades internacionales. El 30 de octubre hackers iraníes extrajeron datos del sitio de citas LGBT israelí Atraf y archivos médicos de una red de centros médicos de la nación sionista. La información de ambos fue luego publicada a través del app Telegram. La filtración de información expuso datos personales de aproximadamente 1,5 millones de israelíes, el 16% de la población del país. En los canales de Telegram circularon fotos íntimas y chats de personas de la comunidad LGBT, entre otras informaciones personales. El ataque a su vez fue la respuesta a un ciberataque israelí a las estaciones de combustible del país cuatro días antes. Esta nueva forma de guerra está ahora indiscriminadamente atacando e interrumpiendo la vida de la población civil, pero no es suficiente para provocar un conflicto armado bajo los manuales militares existentes.

Irán también está librando una guerra proxy con sus rivales árabes en Yemen, brindando apoyo militar al régimen de Assad en Siria, armando al grupo terrorista Hezbollah y constantemente atacando a través de milicias mercenarias al Gobierno democrático de Iraq. El éxito se debe a que Irán se ha dedicado a construir el mayor y más diverso arsenal de misiles en el medio oriente y una flota de drones y plataformas de lanzamiento que tienen en jaque a toda la región.

El régimen ruso de Vladimir Putin también incrementó sus actividades desestabilizadoras en la última década, en particular desde la invasión a Ucrania y la anexión de Crimea en 2014. Sobre todo aquellas acciones que están por debajo del umbral de un conflicto armado. La estrategia es la misma fórmula que Irán replicó. Para 2026, Rusia terminará de reemplazar todo el arsenal de misiles soviéticos por armamento de última generación. A la fecha, Rusia ya maneja el arsenal de misiles balísticos más grande, variado y avanzado del mundo. Las fuerzas armadas rusas también desarrollaron nuevas competencias.

En su audiencia de confirmación en 2018, el jefe del Comando Cibernético de EE. UU., el general Paul K. Nakasone, destacó que Rusia es “el adversario técnicamente más avanzado en el ciberespacio, Rusia es un actor cibernético de alcance completo, que emplea tácticas sofisticadas de operaciones cibernéticas, técnicas y procedimientos contra objetivos militares, diplomáticos y comerciales estadounidenses y extranjeros, así como los sectores de ciencia y tecnología”.

Es importante subrayar que el comentario del general Nakasone estaba dirigido a la dirección general de inteligencia militar rusa conocida por sus siglas en ruso como G.R.U. y no a las agencias de inteligencia como la FSB o la SVR. Los operativos del G.R.U. responden al alto mando militar y no al presidente directamente, lo que indica que el actuar de esta unidad corresponde a una doctrina militar mucho más adaptada a la posmodernidad, y no a los caprichos de un líder político y su actuar políticamente limitado.

A la fecha el Gobierno de EE.UU. oficialmente adjudica al G.R.U. los ciberataques de: 2015 contra la infraestructura eléctrica, el Ministerio de Finanzas y el Servicio de Tesorería del Estado de Ucrania; 2017 contra las elecciones presidenciales en Francia donde filtraron emails del presidente Macron, entre otras acciones; 2017 con el malware conocido como NotPetya, que infectó computadoras a nivel mundial y causó daños de alrededor de $10 mil millones; 2018 contra los Juegos Olímpicos de Invierno de PyeongChang en Corea del Sur, entre otros.

Las acciones ofensivas de Rusia, China e Irán también han estado acompañadas de políticas económicas que aumentan la resiliencia del bloque autoritario a las sanciones de occidente. El Shanghai Cooperation Organization (SCO), por ejemplo, se está formando como un bloque económico que puede facilitar la resiliencia de Rusia, China e Irán ante sanciones de EE.UU. y la Unión Europea. SCO representa 40% de la población del mundo y 20% del PIB global, y este 17 de septiembre la alianza económica aceptó como miembro pleno a Irán. Que inmediatamente logró 8 acuerdos comerciales por un monto de $500 millones con Tayikistán.

El problema de defensa democrática: OTAN

La OTAN, la alianza militar de democracias, no ha revisado sus principios operativos ni objetivos estratégicos desde 2010. El pacto de seguridad actualiza su razón de ser cada 12 años. Es decir que la OTAN no ha adaptado significativamente sus estructuras ni manuales desde la invasión de Rusia a Ucrania en 2014, la interferencia rusa en las elecciones de EE.UU. de 2016, o peor aún desde que Xi Jinping llegó al poder en 2013.

En junio de 2022 los líderes de los países miembros de la OTAN se reunirán en Madrid para pactar un nuevo curso y generar un nuevo documento que definirá los conceptos estratégicos de los próximos 12 años.

Uno de los conceptos que la alianza de seguridad debe modificar es el principio estratégico de “deterance and defense” o disuasión y defensa. Para la OTAN, la disuasión está en el centro de la estrategia de la alianza y su objetivo específico es prevenir conflictos, proteger a los aliados, mantener la libertad de decisión, libertad, democracia, los derechos humanos y el estado de derecho de sus poblaciones.

Los manuales actuales basados en las definiciones de los conceptos estratégicos diseñados en 2010 limitan las acciones de la OTAN a medidas de disuasión nuclear, militar convencional, y capacidades de defensa (principalmente misiles). Estas capacidades incompletas y limitadas cuentan, además, con un arsenal no actualizado. Actualmente solo 11 de los 30 países miembros de la alianza cumplen con la meta de invertir un 2% de su PIB en defensa. En materia de ciberseguridad la alianza depende completamente de EE.UU. y el Reino Unido para tecnologías que nieguen un ataque, y no existe una estrategia para una ofensiva no-convencional.

Conceptos estratégicos OTAN 2022

La OTAN está fracasando en prevenir conflictos y proteger a los aliados. Pero sobre todo ha permitido que las actividades disruptivas de China, Rusia e Irán envenenen nuestros sistemas democráticos. Las constantes campañas de desinformación coordinadas mantienen nuestras democracias paralizadas por la paranoia y la polarización. La OTAN debería reconsiderar las palabras del general pruso y teorista militar Carl von Clausewitz de hace 200 años y aplicarlas al escenario internacional: “la política es la continuación de la guerra por otros medios”. Ante un nuevo escenario de conflictos multidimensionales, las naciones democráticas bajo el liderazgo de la OTAN deben adaptar sus sistemas políticos y la coordinación entre naciones para internalizar que existe una guerra entre la democracia y el autoritarismo, y que el campo de batalla está en todos los dominios y no solo en la lucha armada convencional.

Las nuevas políticas de disuasión y defensa deben incluir elementos ofensivos multidimensionales (además de modernizar las capacidades convencionales de los aliados vis-a-vis China, Rusia e Irán). Y por último, es imperativo profundizar un debate que cuestione la viabilidad de la coexistencia e interconexión económica de regímenes autoritarios y democracias. Es posible que una ofensiva democrática multidimensional coordinada es no solo la mejor defensa, sino la única opción para sobrevivir.