La OEA y la marihuana

Los presidentes latinoamericanos que respaldan la despenalización de la marihuana ganaron una victoria diplomática cuando la OEA dio a c...

Los presidentes latinoamericanos que respaldan la despenalización de la marihuana ganaron una victoria diplomática cuando la OEA dio a conocer un informe en el que incluye esa medida como una opción para reducir el narcotráfico y la violencia en la región. El informe de la OEA, titulado ‘El problema de la droga en las Américas’, había sido encargado por los países latinoamericanos en la Cumbre de las Américas de 2012. Aunque el reporte no hace recomendaciones concretas, incluye explícitamente la despenalización de la marihuana entre los posibles escenarios que se pueden dar en Latinoamérica en el futuro próximo. O sea, pone esa opción sobre la mesa, en lo que probablemente sea la primera vez que una organización internacional considera la despenalización del consumo de marihuana como una estrategia válida. El informe pide ‘mayor flexibilidad’ en las políticas anti-drogas, y que ‘hay tendencias que tienden a la despenalización o legalización de la producción, la venta y el uso de la marihuana’. Y agrega que ‘tarde o temprano, habrá que tomar decisiones en esta área’. Pero, el informe dice que la despenalización o legalización de otras drogas más duras no sería buena idea. La marihuana no es más dañina que el alcohol o el tabaco, pero no es el caso de la cocaína y otras drogas. En una entrevista, el secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, me dijo que el informe tan solo presenta escenarios, y ‘trata de no inclinarse por ninguna variante’. Pero añadió que existe un acuerdo generalizado entre los expertos que participaron en el estudio en que hay que tratar a las drogas ilícitas como un problema de salud y no como un problema de orden público o delictivo, un argumento clave. ‘Si una persona está enferma, no se la manda a la cárcel’, me dijo Insulza. ‘Tiene que tener un tratamiento especial. Tienen que tratarlo como una persona que tiene una grave adicción, que tiene que superar’. El informe de la OEA sale a la luz después de que varios presidentes latinoamericanos, incluyendo a los de Colombia, Guatemala, México y Uruguay, han pedido cambios en la ‘guerra contra las drogas’ respaldada por EEUU en las últimas décadas, que ha dejado decenas de miles de muertes en los últimos años. Los pedidos se han intensificado desde que los estados de Colorado y Washington aprobaron el uso recreativo de la marihuana. Ex presidentes, como Fernando Henrique Cardoso, de Brasil; César Gaviria, de Colombia; Ricardo Lagos, de Chile; y Ernesto Zedillo, de México —miembros de la Comisión Global sobre Política de Drogas, un grupo no gubernamental— celebraron el contenido del informe de la OEA. En una entrevista aparte, Gaviria me dijo que aunque el informe de la OEA no apoya abiertamente la despenalización o legalización de la droga, ‘acabó con el tabú de que no se puede hablar sobre estos temas’ y ‘legitimó el debate’.

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