Cientos de familiares y amigos se congregaron en la explanada donde se celebró el Festival Nova, lugar de la mayor masacre dentro de la oleada de ataques...
- 18/10/2026 10:00
Una jornada de protestas sociales contra medidas gubernamentales y el auge de la extrema derecha degeneró este sábado en violentos enfrentamientos, vandalismo y saqueos en varias ciudades de Francia y Bélgica, con un balance provisional que supera los 2,200 arrestados y más de 600 agentes de seguridad e intervención heridos.
En Francia, el ministro del Interior, Laurent Núñez, reportó a través de redes sociales la detención de al menos 2,000 personas tras la movilización del sábado. Las autoridades atribuyeron los actos de violencia a grupos radicales de ultraizquierda y a grupos dedicados al pillaje de locales comerciales.
Los daños materiales en suelo francés se prevén “considerables”. La Federación del Comercio y de la Distribución calculó que unos 1,500 establecimientos sufrieron actos de vandalismo o saqueos, estimando las pérdidas económicas en cientos de millones de dólares.
El impacto del movimiento social superó las proyecciones oficiales. Mientras el Ministerio del Interior francés preveía la asistencia de hasta 150,000 manifestantes en el territorio nacional, los reportes oficiales posteriores confirmaron la asistencia de 550,000 personas en las calles (800,000 según los organizadores). En París, la marcha congregó a 110,000 participantes.
Ante la magnitud de los disturbios, el primer ministro francés, Sébastien Lecornu, convocó una célula interministerial de crisis y solicitó a las fiscalías instar el encarcelamiento provisional para los arrestados. Por su parte, la oposición ecologista, encabezada por Marine Tondelier, exigió la dimisión del ministro Núñez por subestimar la escala de la movilización.
En Bélgica, cerca de 200 personas resultaron arrestadas durante marchas masivas convocadas por jóvenes, docentes y sindicatos contra recortes en educación y contra la ultraderecha.
En Bruselas, la policía registró 150 detenciones (incluidos 15 menores de edad) y el uso de cañones de agua y gases lacrimógenos frente al lanzamiento de proyectiles e incendios provocados. En la ciudad de Lieja, se informaron 45 arrestos adicionales, entre ellos 12 menores.
Tanto la manifestación en la ciudad francófona de Lieja como la de Bruselas comenzaron de forma pacífica el sábado por la mañana, con la participación de jóvenes, docentes y sindicalistas.
Sin embargo, a mediodía se registraron los primeros enfrentamientos con la policía a lo largo del recorrido, los cuales se extendieron hasta el final de la tarde.
Las fuerzas de seguridad utilizaron cañones de agua y gases lacrimógenos en Bruselas para dispersar a los asistentes. En respuesta, sectores de la marcha destruyeron mobiliario urbano, vandalizaron vehículos e incendiaron contenedores.
La violencia afectó además el servicio de transporte público en la capital belga, donde las autoridades suspendieron o desviaron varias líneas de metro y autobús.