23 de Feb de 2020

Nacional

Después de la farra: ¿conversión?

PANAMÁ. Después de cuatro días y cinco noches de extralimitaciones y desenfreno, finalizan los carnavales, hoy, inicia la Cuaresma con ...

PANAMÁ. Después de cuatro días y cinco noches de extralimitaciones y desenfreno, finalizan los carnavales, hoy, inicia la Cuaresma con el Miércoles de Ceniza.

Para la Iglesia Católica este es un día penitencial, en el que se manifiesta el deseo personal de conversión a Dios.

Pero, después de todo lo que se ve en carnavales, la pregunta salta a la vista, ¿conoce el panameño el significado de este día; realmente alguien se preocupa por la fecha?

A juicio de monseñor José Domingo Ulloa, cada vez existe un mayor número de católicos que le está dando el verdadero sentido que tiene el Miércoles de Ceniza, como inicio de un proceso de conversión que es constante, pero que necesita de tiempos especiales.

No obstante, Ulloa aunque sostiene que para algunos el Miércoles de Ceniza “se queda solo en un rito más, aduce que muchísimos cristianos que quieren hacer un proceso de conversión en sus vidas, lo van valorando.

El padre Antonio, párroco de la Iglesia San Judas Tadeo, considera que este día sigue teniendo mucho sentido religioso para los panameños, pues asegura que esta es la fecha en que más panameños van a misa. “Incluso más que en Navidad”.

SIGNIFICADO PARA CREYENTES

Pero el médico Xavier Sáez-Llorens, piensa que para una persona no religiosa, el Miércoles de Ceniza no tiene ningún significado. Según Sáez-Llorens aunque la celebración incluye hacer penitencia como guardar ayuno, abstenerse de comer carne, ir a confesarse y participar en la liturgía de la imposición de la ceniza. “En la vida real, sólo una minoría de creyentes cumple con estas directrices”, aseguró.

El sociólogo Marco Gandásegui considera que el día de hoy forma parte de nuestras tradiciones y las personas no tienen plena conciencia del significado de la Cuaresma. “Los carnavales ahogan la razón y las personas no se preparan para esta fecha”, aseguró.

A juicio del sociólogo que cada año son menos los panameños que viven a conciencia el tiempo de Cuaresma.